07. Jason

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Pasaron los días y finalmente llegó el viernes, el día favorito de Cheryl por muchos motivos

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Pasaron los días y finalmente llegó el viernes, el día favorito de Cheryl por muchos motivos. Se avecinaba el fin de semana, lo que significaba un breve descanso del colegio y la visita de alguien importante.

Además de que de la cita que tendría al otro día, claro.

Hasta ahora había salido un par de veces más con Percy. El rubio estaba totalmente decidido en enseñarle a andar en skate, mientras que Cheryl decidió empezar a enseñarle a cocinar sin terminar quemando la cocina. Algo que hasta ahora resultaba difícil, Percy era la persona con menos dotes culinarios qué Cheryl había conocido en su vida. Pero eso solo hacía todo mas entretenido.

Pero hoy viernes no se iba a reunir con Percy, hoy era uno de los días que estaba esperando con ansias. Era el día que Jason iba a ir a visitarla, a pasar el fin de semana juntos.

Convencer al rubio no había sido fácil, pero tampoco imposible. Jason tenía sus responsabilidades como Pretor y no quería dejar a Reyna sola, menos con Octavian merodeando como un roedor hambriento. Pero la pelirroja había insistido durante meses, incluso antes de irse de Nueva Roma, hasta que su mejor amigo cedió y acordó visitarla dos fines de semana al mes. Para Cheryl, eso era más que suficiente.

Ahora saltaba de un lado a otro, impaciente por su llegada. No tenía idea de cómo llegaría, pero tampoco le dio muchas vueltas al asunto… hasta que escuchó un ruido seco en su balcón.

Su ceño se frunció al instante, y sus dedos apretaron el dije de su cadena. Un humo rojo la envolvió y, en un parpadeo, su gladius y su armadura de guerra aparecieron. Silenciosa, avanzó hacia el balcón y se detuvo en seco al ver quién estaba ahí.

—¿Jason? —preguntó, relajando los hombros. Volvió a apretar el dije, y su armamento desapareció—. ¿Viniste volando?

Jason se giró y le sonrió. Cheryl había extrañado esa sonrisa, la que él solo le mostraba cuando estaban solos, lejos de los deberes de Pretor y Centurión.

—Hola, Cher.

La pelirroja soltó un pequeño sonido emocionado antes de lanzarse a sus brazos.

—¡Jase! No sabes cuánto te extrañé —exclamó, rodeándolo con fuerza—. Tengo tantas cosas para contarte. ¡Y quiero saber todo lo que pasó en mi ausencia!

ᴇɴᴅ ᴏꜰ ʙᴇɢɪɴɴɪɴɢ - ᴘᴇʀᴄʏ ᴊᴀᴄᴋꜱᴏɴ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora