Capítulo 25

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La celebración de la boda continua hasta altas horas de la madrugada. Los asgardianos beben hidromiel y brindan por la felicidad de sus reyes, mientras los Vengadores participaban en el festín con curiosidad y asombro. Clint y Natasha terminan apostando contra Volstagg en una competencia de bebidas (spoiler: perdieron). Mientras tanto, Steve y Bucky fueron arrastrados a un baile asgardiano que incluía giros y saltos acrobáticos, lo que deja a Sam y Tony llorando de risa.

Thor y Loki no se separan en ningún momento. A pesar de la música, las luces y el bullicio, cada vez que se miraban, todo lo demás desaparecía.

Cuando la fiesta llega a su fin, Tony Stark se acerca con una sonrisa conspirativa.

- Bueno, recién casados, tengo un regalito para ustedes.

- Si es algún invento peligroso, Stark, puedes quedártelo - dice Loki con su habitual sarcasmo.

- Qué confianza la tuya - resopla Tony- No, es algo mejor. Les conseguí un viaje de luna de miel con todos los lujos posibles.

Thor parpadea, sorprendido.

- ¿Un viaje?

- Sí, Odinson, una luna de miel. Es algo que los mortales hacemos cuando nos casamos, y a juzgar por la forma en que no puedes dejar de mirar a tu esposo, creo que les vendrá bien.

Loki arquea una ceja.

- ¿Y cuál es el truco?

- No hay truco, hermanito de oro. Solo disfruten. Mi jet privado los llevará a un destino sorpresa.

Thor sonríe con gratitud y Loki, aunque aún desconfiado, no pudo evitar sentir curiosidad.

- Bien -concede-. Pero si esto resulta ser una broma ridícula, me aseguraré de convertir tu torre en un enorme queso gruyer.

Tony levanta las manos en señal de inocencia.

- Solo relájense y pásenlo bien. Lo merecen.

Al día siguiente, Thor y Loki abordan el jet de Tony. Loki admite, a regañadientes, que el interior de la nave era impresionante: asientos de cuero, una cama amplia, una barra privada y, para su sorpresa, una selección de libros antiguos que parecía haber sido elegida especialmente para él.

- Debe ser una trampa -murmura mientras hojea un tomo de mitología griega.

- O un intento de congraciarse contigo - dice Thor, abrazándolo por detrás.

Loki se relaja en sus brazos, cerrando los ojos por un momento.

- Si es así, casi lo está logrando.

El vuelo fue tranquilo, y cuando aterrizaron, se encontraron en un destino paradisíaco: una isla privada con aguas cristalinas, arenas blancas y cabañas de lujo construidas sobre el mar. Loki mira a su alrededor con asombro.

-Bueno, esto es... inesperado.

-¿Te gusta? -pregunta Thor con una sonrisa.

Loki finge indiferencia, pero la chispa en sus ojos lo delataba.

- Supongo que es aceptable.

Se instalan en una villa privada con una piscina infinita y acceso directo a la playa. Loki, fiel a su estilo, inspecciona cada rincón con ojos críticos, mientras Thor ya se había quitado la camisa y se lanzaba al agua con una risa estruendosa.

- ¡Hermano, el agua es increíble!

Loki se cruza de brazos, mirándolo desde la orilla.

A Veces El Amor DueleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora