Capítulo 31

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Thor, como rey, se encargaba de liderar a su gente, asegurándose de que no les faltara nada. Loki, por su parte, como reina se había convertido en una presencia constante en la vida de la comunidad, ayudando de maneras sutiles pero efectivas. Y luego estaba Lothar, su hijo, quien crecía en un entorno donde la magia y la batalla eran parte de la vida cotidiana.

Desde pequeño, Lothar había demostrado tener un espíritu fuerte y curioso. Thor, orgulloso de su hijo, le enseñaba el arte del combate con el entusiasmo de un guerrero nato.

- Sujeta la espada con firmeza, pero sin tensión - le decía, corrigiendo la postura del niño mientras sostiene un arma de entrenamiento.

Lothar, con sus cabellos claros y ojos verdes, asiente con determinación.

- ¿Y si en lugar de luchar cuerpo a cuerpo, mejor engaño al enemigo? - pregunta con una sonrisa traviesa, girando hacia Loki, quien observaba desde la sombra de un árbol.

Loki ríe suavemente.

- Esa es una estrategia válida, hijo. No todos los conflictos deben resolverse con la fuerza. A veces, la inteligencia es el arma más letal.

Thor frunce el ceño, ante lo que dice su esposo.

- Sí, pero un guerrero debe saber defenderse. No puedes confiar siempre en los trucos.

Loki suspira.

- Por supuesto, porque pensar antes de actuar es un concepto ajeno para algunos.

- ¡Oh, vamos! - Thor bufa, pero hay diversión en su tono.

Lothar solo sonríe, disfrutando de la rivalidad juguetona entre sus padres. Crecer con ellos era una aventura constante, pues mientras Thor le enseña a blandir un martillo, Loki le enseña a lanzar ilusiones.

Pero más allá de la batalla y la magia, Lothar aprende algo más valioso: la importancia de la familia.

A pesar de los años, la relación entre Loki y S.H.I.E.L.D. seguía siendo tensa. Fury, en particular, mantenía una actitud cautelosa.

- No es que no confíe en ti, Loki - dice Fury un día, mientras estaba sentado en una reunión con Thor, Loki y Maria Hill- Bueno, en realidad sí, no confío en ti. Pero admito que no has tratado de conquistarnos en los ultimos años.

- Qué halagador - responde Loki con sarcasmo- Estoy profundamente conmovido por tu fe en mí.

Maria Hill, siempre de mediador, interviene.

- Loki ha cambiado. Lo hemos visto. Pero la pregunta es, ¿la gente también lo verá así?

Thor asiente.

- Él es mi esposo, y ha sido una buena reina para nuestro pueblo. No podemos vivir eternamente en el pasado.

Fury suspira, dándose por vencido.

- Bien, pero si algún día decide volver a sus antiguas costumbres, quiero un aviso con al menos cinco minutos de anticipación.

Lothar, quien estaba escuchando desde una esquina, interviene con su voz infantil.

- Mi mami no es malo. Solo es... complicado.

Loki arquea una ceja.

- Eso suena alarmantemente cercano a un cumplido.

Fury y Maria intercambian miradas. Quizás, después de todo, el cambio de Loki era genuino.

Sin embargo, la paz nunca duraba demasiado para los dioses. Un día, un portal se abre en los cielos de Nuevo Asgard, y de él emergen figuras envueltas en sombras. Eran sobrevivientes de los ejércitos de Hela, antiguos guerreros de Asgard que habían permanecido ocultos, esperando el momento de reclamar lo que consideraban suyo.

A Veces El Amor DueleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora