Capítulo 27

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Loki deja de intentar. O al menos, eso le dice a Thor y al mundo.

Evita volver con Eir, deja de mencionar el tema y se centra en su vida diaria, ayudando a construir un futuro para su pueblo en Nuevo Asgard. Pero dentro de él, la angustia sigue creciendo como una tormenta contenida.

Hasta que un día, lo entiende.

Todo ocurre durante una de sus noches de insomnio, cuando salia a caminar bajo la luna. Sus pasos lo llevan al borde del acantilado, donde el viento salado del mar golpeaba su piel.

Cierra los ojos y se deja llevar por sus pensamientos. Y ahí, en la quietud de la noche, las palabras de Eir regresan a él.

"Es como si algo dentro de ti temiera dar este paso."

Al principio, se había negado a aceptarlo. Pero ahora, enfrentado solo a su reflejo en el agua oscura, se pregunta: ¿Qué es lo que realmente temo?

La respuesta llega como un rayo: mi propio pasado.

Había pasado siglos sintiéndose no deseado. Un hijo abandonado, recogido como botín de guerra. Un príncipe que nunca encajó. Un dios del caos, siempre al margen de la familia de Thor.

Y ahora, en lo más profundo de su alma, algo en él se resistía a traer un hijo al mundo porque... ¿y si su hijo se siente como él? ¿Y si su hijo crece sintiéndose una sombra, una pieza fuera de lugar?

El miedo lo paralizó. Pero luego siente otra cosa.

Thor.

Thor, quien nunca deja de buscarlo, de amarlo, de sostenerlo incluso en sus momentos más oscuros. Thor, quien no lo veía como un monstruo, ni como un problema, sino como su todo.

Esto es diferente, se dice Loki.

Si tenían un hijo, ese niño no crecería solo. No crecería en la sombra de nadie. Crecería amado, protegido, libre. Y con esa certeza, algo dentro de él cedió.

Unos meses después, sucedió.

Loki sabe que algo ha cambiado antes incluso de que Eir pueda confirmarlo.

Todo empieza con un mareo repentino mientras estan en la sala del trono de Nuevo Asgard. Estaba de pie junto a Thor, escuchando un informe, cuando el mundo se inclina de golpe.

-Loki - dice Thor, atrapándolo justo antes de que su esposo se desplomara.

- Estoy bien... -intenta decir, pero su estómago se retuerce y tiene que apartarse de inmediato.

Eir lo examina ese mismo día. Cuando termina, lo mira con una sonrisa suave.

- Felicidades, príncipe Loki. Estás en cinta.

Loki siente que el aire se le escapaba. Se lleva una mano al vientre sin darse cuenta, procesando las palabras.

- Estoy...

- Embarazado - confirma Eir.

Thor, que había estado esperando cerca, entra a la sala en cuanto escucha la palabra.

- ¿Qué dijiste? - pregunta, con el corazón latiendo con fuerza.

Loki lo mira, y por primera vez en mucho tiempo, sonríe con pura felicidad.

- Voy a tener un hijo.

Thor suelta una risa incrédula antes de tomar a Loki en sus brazos y girarlo en el aire.

A Veces El Amor DueleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora