La tormenta seguia afuera, y cada trueno hacía temblar los vidrios del departamento.
Pero el verdadero huracán estaba dentro, en la sala donde Miko y yo nos mirábamos con una mezcla de dolor y amor sofocado.
Miko- Dímelo a la cara - dijo y su voz sonó rota, pero su mirada seguía siendo intensa, exigiendo una verdad que ya ambas conocíamos
—vicky… por favor —Intente hablar, pero mi garganta se cerró, atrapando las palabras antes de que pudieran salir.
Ella dejó escapar una risa amarga, negando con la cabeza.
Miko- Eso pensé- susurró- Siempre lo supe. Siempre supe que te iría'- dijo bajando la mirada.
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas, como si intentara borrar el silencio que se instaló entre nosotras.
Tenía tanto para decir, pero al mismo tiempo nada podía cambiar lo inevitable.
Vicky dio un paso atrás, como si la distancia física pudiera aliviar la herida abierta en su pecho.
Pero entonces me miró otra vez, y todo el enojo se transformó en algo más frágil, más honesto.
Miko- No puedo odialte - dijo-. Jurao' que lo intenté, pero cómo se odia a la única pelsona que te hizo sentil viva?- dijo y seco una lágrima rebelde que salió
Las lágrimas nublaron mi visión mientras daba un paso hacia ella, pero no sabía si tenía derecho a tocarla.
No después de todo el daño que le estaba causado.
—No quería hacerte daño… —dije en voz baja.
Miko- Entonce' no te vaya'-su respuesta fue inmediata, desesperada.
El silencio que siguió fue más cruel que cualquier trueno. Vicky lo entendió en ese instante. La decisión estaba tomada.
Pero antes de que pudiera hablar, antes de que pudiera romper completamente lo poco que quedaba entre nosotras, Miko cruzó la distancia y sus labios encontraron los míos
No fue un beso suave, ni dulce. Fue desesperado, doloroso, como si pudiera sellar el tiempo, como si pudiera detener la despedida.
Sus manos se aferraron a mi con una urgencia que dolía. La bese de vuelta con la misma intensidad, sintiendo cómo cada lágrima, cada latido, cada susurro no dicho, se fundía en ese mismo instante.
Cuando finalmente nos separamos ella apoyó su frente contra la mia, respirando entrecortadamente.
Miko-Te amo- dijo y aunque fue un susurro, la tormenta pareció callarse por un segundo.
Y ese fue el momento en el que mi corazón se rompió del todo.
Porque sabía que la amaba también.
Pero aún así, debía irme.
Tomé aire con dificultad, como si cada bocanada me pesara en los pulmones.
Vicky no apartó la mirada ni un segundo, como si intentara grabar cada rasgo de mi rostro en su memoria.
Sus manos aún estaban en mis mejillas, pero poco a poco fueron bajando, deslizándose por mis brazos hasta soltarme por completo.
El frío se sintió inmediato, moría por decirle que no me suelte, que sin sus brazos me moría de frío.
Pero me quedé callada
Miko-pol qué?- preguntó con voz temblorosa- Pol qué si me ama', sigue' eligiendo ilte?- dijo y volvió a subir su mano hasta mi mejilla.
Cerré los ojos, sintiendo la quemazón de las lágrimas luchando por salir.
—Porque hay cosas que el amor no puede arreglar, vicky—mi voz salió un susurro apenas audible.
Ella negó con la cabeza, con los labios entreabiertos como si estuviera a punto de reprochar, pero ninguna palabra salió.
En su lugar, su cuerpo cedió al peso de la desesperanza y se dejó caer en el sofá detrás de ella, hundiendo el rostro en sus manos.
Mire una última vez a Vicky, esperando que me pidiera quedarme de nuevo. Pero ella no dijo nada. No levantó la cabeza, no corrió hacia mi, como lo esperaba.
Solo se quedó ahí, destrozada, intentando no ahogarse en la tristeza.
Con el corazón hecho pedazos, gire la perilla, parecía que todo estaba pasando en camara lenta,sin más salí.
La tormenta me envolvió de inmediato, mojando mi rostro y mezclándose con las lágrimas que ya no podía contener.
Caminé sin rumbo, sintiendo el eco de su voz en cada trueno o relámpago, caminé un par de cuadras cuando de repente un grito me detuvo
Miko-¡T/N, T/N!- escuché su voz y frene en seco
Con un nudo en la garganta me di la vuelta y ahí estaba, parada, mojada y agitada de correr bajo fuerte lluvia
Ella camino hacia mi, una vez que estuvo a pocos centímetros de mi, no pude hacer otra cosa más que abrazarla fierte
—No quiero irme —confesé al borde del llanto—. No quiero una vida sin ti— dije contra su pecho
Ella me envolvió con sus brazos,podía sentir como su pecho subía y bajaba aceleradamente. La tormenta seguía rugiendo, pero ahora algo nuevo nacía entre nosotras
Miko- Entonce' quédate- susurró aún en el abrazo- Quédate y encontraremo' la manera- pidió
Sin dudarlo más, la abrazaste con mas fuerza como si no quisiera soltarla. Y en realidad no queria.
Senti cómo su cuerpo temblaba contra el mio, al separarnos la mire a los ojos y la besé con la certeza de que, esta vez, no habría despedidas.
Ella hizo que diera un brinco y de una quedaran mis piernas envueltas en su cintura y mi cabeza en su cuello.
Miko- vamo' a casa, princesa- dijo caminando hasta el departamento.
Sin dudas la tormenta eventualmente pasaría, pero lo que nosotras teníamos era real. Y lo real merece ser salvado.
Holiiiis, como están?
Espero ake se encuentren súper bien, aquí les dejo otro capítulo
Espero que les guste, no se olviden de votar y dejarme saber si les gusto.
Dejen sus comentarios, saben que amo leerlos
L@s amo🫶🏻
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ONE SHOTS// YOUNG MIKO
Storie d'amorePequeñas historias con la cantante puertorriqueña Young Miko. No lo hago con el fin de incomodar a nadie, son pequeñas cosas que se me ocurren y simplemente las escribo. Espero les guste y le den mucho apoyo NO TODAS LOS CAPITULOS SERAN +18, ALGUNO...
