SE CAGÓ OTRA VEZ

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—Vicky, ya van tres veces en una hora, no es normal. Esto no es popó, esto es un exorcismo— dije viendo la cola de nuestro bebé

Vicky—Dale suave, mami—respondió desde la cocina, mientras batía una fórmula como si fuera coctelera de bar en el Viejo San Juan— eso e' polque le diste esa compota rara de mango con chile. Pa’ mí que el nene está en detox— dijo tranquila

—No fue chile, como le voy a dar chile? Fue piña con avena, y  no le digas “el nene”, se llama Diego Emilio Ramírez de Arellano López—dije, asomándome por el pasillo con la criatura en brazos, roja como camarón.

—¿Y tú le quiere' ponel ese pasapolte completo a la criatura? Bendito sea... Ese niño va a decil su nombre y se gradúa— dijo y yo me reí

Ser madres no había sido nada como los TikToks decían. No había risas dulces bajo la lluvia ni mañanas con cafés calientes. Había vómito en mi camisa, una mordida en mi seno izquierdo y Vicky usando los pañales como servilletas porque “pa’ algo tienen pega, mami”.

(...)

Era domingo por la mañana. Bueno… era. Ahora ya eran las 3:42pm, pero seguimos con la misma camiseta desde el jueves, así que los días son más simbólicos que otra cosa. Vicky caminaba con el bebé envuelto como burrito, cantando bajito:

Vicky—Duélmete, mi nene, que viene la cucaracha, y si no te duelme' , te meto en la faja— canto

—¿Qué clase de canción es esa? —le pregunté, levantando una ceja.

Vicky—Improvisá, mami. Tú sabe' que yo rimo con lo que sea—

—Bueno, rimaste trauma con amenaza. Bravo— le aplaudí

Vicky—Ay, qué dramática tú ere', —rió ella— ya el nene ni escucha, está fundido—

Me acerqué a ver al pequeño, que efectivamente dormía como si le hubieran dado un sedante intravenoso. Me enternecí. Por un momento. Luego escuché un “prrrrrtttt” que retumbó como trueno en la madrugada.

—No… no puede ser— dije

Vicky—CÓRRELE TÁ REBOSANDO—

Nos lanzamos en modo comando. Yo agarré pañales, toallitas, y Vicky la muda de ropa. Pero ya era tarde.

—Esto fue un atentado. ¿Estás segura que no heredó tu flow… de intestino?— dije viendo el desastre que había causado.

Ella se rió al igual que yo

(...)

La noche llegó, y después de acostarlo (tres veces, porque se levantó como zombie cada vez que nos oyó reír), nos sentamos en el sofá. Yo con la espalda rota, Vicky con el sostén de lactancia al revés.

—Oye, —dije, recargando mi cabeza en su hombro— tú te imaginaste alguna vez esto?— pregunté

Vicky—Tenel un bebé contigo? To’ el tiempo, mami. Aunque no pensé que iba a salil con esos cachetes que tiene, parece bolita de pan sobao’— reímos

—Y tú no pensaste que iba a llorar por todo? Es un drama queen como tú—

Vicky—Pues no sé de qué hablas, —dijo, levantando la ceja y señalándose con cara de “yo, jamás”. Luego agregó, dramáticamente— aunque si lo pinsá', es probable que haya heredao’ mi sensibilida' altística—

—Claro. Y tu habilidad para dormir a medio concierto—

Nos reímos. Largas, con el cansancio dibujado en las mejillas. El caos era eterno. Pero dentro de ese desmadre, había ternura. Un tipo de amor tan fuerte que ni el vómito en mi cabello ni la mordida en su hombro podían opacar.

—Amor—

Vicky—Dime, mami?—

—Gracias por hacer esto conmigo. Aunque no sepas usar un pañal, ni calentar la leche sin explotar el microondas, eres buena mamá—

Vicky—Y tú, aunque estés loca con tu' listas y tu libreta de cacas, ere' la mejol compañera. Yo no haría esto con nadie má'—

Nos dimos un beso suave, con sabor a sueño acumulado y cariño.

En la cuna, Diego Emilio el diplomático del caos, lanzó un suspiro. Vicky se acercó y lo miró dormir, como si fuera su más grande obra.

Vicky—Lo hicimos, ¿sabe'? —susurró ella— Tenemo' un ser humano chiquito que parece tamal pero ya nos ama— dijo y sonrió con ternura

—Y que probablemente se cagará en 3… 2…— ni siquiera pude terminar

“Prrrrtttt”

—... uno. —dijimos las dos al unísono, con resignación.

Nos reímos sacudiendo la cabeza, y buscamos las cosas para cambiarlo otra vez.



























Holiiiis como estan?
Espero que se encuentren bien. Yo no tanto, la verdad.

No me gustó mucho este capitulo, capas que lo borré.

No so olviden de votar y dejarme saber si les gustó.

L@s amo🫶

ONE SHOTS// YOUNG MIKOStories to obsess over. Discover now