La rueda de la fortuna daba vueltas y vueltas iluminada, casi hipnotizaba, habíamos llegado hace una hora porque los chicos querían disfrutar un poco de la noche, y Jimin necesitaba distraerse de los pensamientos que lo acechaban, Taemin, maldito Taemin, que venía con sus mierdas a atormentar su corazón, no sabía si amaba con locura a ese hombre, la verdad no se habían dicho te amo ninguna vez, pero en ambos había algo especialmente mágico, ahora dudaba de todo, pero no era un hombre que se dejara dudar, lo enfrentaba porque él no se quedaba con balas pasadas.
Jungkook le tomó la mano y se la acarició mientras se acercaba a su oído, — Has estado muy distraído hoy — no fue una pregunta.
Jimin se carraspeo la garganta, — Hay algo que me está dando vueltas en la cabeza y necesito sacarlo sino me volveré loco.
Jungkook se detuvo y lo miro a los ojos, maldición y malditos ojos, tan brillantes con las luces de todos colores, tan genuinos, amables y fuertes.
— Amo tus ojos — Le dijo Jungkook son como cobre, ¿te lo habían dicho?
Jimin se sonrojo, se sentía muy estúpidamente bien, cuando Jungkook le decía esas cosas, él no era así, pero con Jungkook todo era ... era diferente...
Son los ojos de Jackson — Jungkook puso los ojos en blanco,— ¿entonces los odias?
—No me distraigas Jungkook de verdad hay algo que debo preguntarte.— dijo Jimin sonriendo.
Jungkook sonrió también, — Vamos a la rueda de la fortuna primero.
Jimin asintió, llegaron a la fila para pagar su boleto, los demás se unieron con palomitas de maíz, y Jungkook fue por un par mientras hacían la fila. Taemin y Soobin hablaban de caballos, mientras Domi con Eunwoo estaban en su burbuja de amor abrazados. Jimin suspiró.
Llegó la hora de subir, y cada uno se sentó en un puesto colgante mientras se afirmaban en las barandas metálicas. Se sentía el aire tibio y agradable de una noche cálida, los colores rojizos ya perdiéndose en el cielo, y las pequeñas estrellas más luminosas en la oscuridad.
Era una noche hermosa.
— ¿Me amas? — Soltó Jimin sin mirarlo... cerrando los ojos, porque quería una respuesta inmediata y sincera. No era mucho tiempo, no era mucho tiempo desde que se había separado de su hermano, y estaba seguro que eso no era amor, era algo enfermizo. Algo sobre el poder y el deseo pero no era amor.
Jungkook lo miro con aquellos ojos negros, parecía que no tenia iris, Jimin se arrepintió de inmediato. Jungkook dudaba... Más aún cuando su mirada bajó a sus zapatos.
Jungkook no sabía que responder a eso. ¿por qué le hacía esa pregunta ahora? , ¿por qué hoy? porque dudaba, si se sentía increíblemente bien a su lado.
— Disculpa, no quise asustarte, si no estás preparado para responder no te preocupes, fui estúpido. — dijo Jimin con una sonrisa nerviosa.
— Te dije en el lago que sería tuyo Jimin.
— No eres de mi propiedad, no soy mi hermano.
Jungkook apretó los labios incómodo. mastico una palomita de maíz, y sintió el dulce en su boca, pero no lo saboreaba bien, un nudo se formaba en su estómago, él no sabía y no quería dañar a Jimin.
— No lo se, no quiero mentirte, solo no lo sé, me siento increíblemente bien a tu lado.
Jimin sonrió, se que es pronto.
Jimin se acomodo — Solo quiero saber si puedo confiar en ti, si... estas aquí porque te gusta mi compañía y no por otras cosas.
—Otras cosas, ¿a qué te refieres? ¿Cómo que cosas? — Jungkook se sorprendió, ¿que estaba pensando Jimin ahora?
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INDOMABLE
RomancePark Jimin recibió una carta que cambio su feliz vida, tendría que volver a aquel lugar, al lugar donde solo había tenido tristeza, lo único maravilloso de ahí había sido Star. Pero cuando volvió, y se encontró con su doloroso pasado, descubrió que...
