Jungkook quedó tal cual Jimin lo había dejado.
Se miró a sí mismo, se pasó la mano fuerte por la cara e hizo una mueca frustrada en su rostro.
Suspiró, tratando de controlar la tormenta de sentimientos y emociones que tenía en ese momento.
Sentimiento de culpa, por hacer esas cosas que no debía hacer, pero que les eran imposibles de controlar cuando Jimin se veía tan bonito. Sus ojos color canela le perforaban el cerebro cuando lo miraban con deseo... Pero no era solo eso, era el cariño que Jimin le expresaba a través de sus ojos. Un cariño que él no había sentido nunca.
Sintió un par de aplausos entrando a la oficina y se incorporó tratando de ocultar la erección que sus pensamientos no habían hecho bajar.
Yoongi lo miraba con odio en lo profundo de sus ojos, especialmente cuando bajó a su entrepierna y la vio descaradamente abultada, porque qué él lo conocía.
Yoongi se acercó y deslizó su mano hasta su pene apretando. —Esto es mío, — dijo apretando sus dientes con evidente enfado—. ¿Qué haces besando a Jimin ¿ah?— Le dijo con ojos verdes, casi negros, con las pupilas dilatadas.
— Yo no soy tuyo, Yoongi —dijo Jungkook, alejando la mano de Yoongi desde su entrepierna, y saliendo de la oficina.
Yoongi lo atajó, desde el hombro hacia atrás y dándolo vuelta, quedó cara con cara.
—No me vengas con esas mierdas, Jungkook, tú eres mío, siempre has sido mío. No quiero verte cerca de Jimin, ¿escuchaste?
— ¿Si no qué harás?—le dijo Jungkook con ojos vidriosos y húmedos, con el cuerpo temblando, porque enfrentarse a Yoongi le dolía mucho. Más de lo que quería reconocer. —Si no, que, ¿vas a golpearme? Como a veces lo hiciste, o vas a golpear a tu mujer como siempre lo haces, dejé muchas cosas pasar porque pensé que te amaba Yoongi. Pero ¡eres un puto enfermo! ¡Y no quiero volver a estar contigo!¡Nunca más!
Yoongi miró con ojos abiertos a Jungkook, se acercó desafiante y enfurecido y lo tomó del cuello golpeando la cabeza de Jungkook en la puerta, se acercó a sus oídos, y le susurró mientras apretaba el cuello de Jungkook y se colocaba entre sus piernas.
— Si no haces lo que te ordeno, te mataré a ti, al puto de mi hermano y a ese caballo hijo de puta que me tiene harto. ¡Los mataré a todos! Dijo Yoongi sacando la mano del cuello de Jungkook, tirándole al suelo. Jungkook tosía y se inclinaba hacia delante tratando de respirar.
— Te veré a la misma hora de siempre, donde siempre. Si no llegas, Jeon Jungkook, y haces lo que yo quiero, muchas cosas malas pasarán.
Jungkook se quedó respirando muy fuerte, tratando de controlarse, porque ya no se sentía excitado, se sentía horrorizado y confundido, él no quería estar con Yoongi, pero... ¿Y si cumplía su palabra?
¿Qué haría? A él no le importaba lo que le haría ¿Pero a Jimin, o a Star? Sería él el que quería deshacerse del caballo. Ahora todo tenía sentido para él. Yoongi estaba involucrado en todo esto, estaba seguro.
Salió de la habitación y se dirigió a la cocina, topándose con todos y con Jimin que le dio una leve mirada por el borde de sus ojos.
Jungkook tomó una manzana del frutero y la lavo, excusándose de comer, suspiró, estaba cansado, se fue sin mirar a nadie, con miedo y frustración. No sabía qué hacer.
Jimin llegó a su habitación y se duchó para acostarse. Era una noche templada, sintió la puerta tocar y se extrañó porque era tarde, ya pasaban las diez de la noche.
Dominique estaba al otro lado con una cerveza y dos vasos, — debemos conversar tú y yo, Jimin.
Jimin sonrió, tirando del brazo a Dominique y atrayéndola rápido dentro de la habitación mientras reía.
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INDOMABLE
RomancePark Jimin recibió una carta que cambio su feliz vida, tendría que volver a aquel lugar, al lugar donde solo había tenido tristeza, lo único maravilloso de ahí había sido Star. Pero cuando volvió, y se encontró con su doloroso pasado, descubrió que...
