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Sasuke apenas tuvo tiempo de parpadear antes de que Killua se lanzara sobre él, derribándolo justo a tiempo. Una violenta ráfaga surgió desde lo profundo del bosque, arrasando con todo a su paso como una explosión invisible.
El caos estalló en un instante. Su cabeza zumbaba por el golpe de la caída, y el viento helado le cortaba la piel como cuchillas. Pero nada de eso lo afectaba tanto como la escena frente a sus ojos: Su amigo se encontraba encima de él, cubriéndolo con el cuerpo, dispuesto a recibir el impacto completo solo para mantenerlo a salvo.
Pasaron algunos segundos hasta que el viento cesó por completo. Killua exhaló con fuerza y una mueca de dolor se formó en su rostro al sentir los múltiples rasguños que recorrían su cuerpo. Le envío una corta mirada al azabache para cerciorarse de su bienestar; sus heridas eran mínimas, así que él había recibido la mayor parte del impacto.
O eso pensó, hasta que recordó la existencia de Naruto.
Con desespero recorrió sus alrededores con la mirada en busca del paradero del Uzumaki, y al no verlo por ningún lado, sintió un desagradable sentimiento de preocupación que, para su desgracia, sería el menor de sus problemas ahora.
Tomó al Uchiha por el antebrazo al sentir nuevamente aquella incómoda punzada que solía advertirle cuando un peligro se avecinaba. El azabache logró recuperar la compostura al instante, y juntos empezaron a correr en zigzag mientras buscaban un lugar seguro para esconderse.
No tenían mucho tiempo, Killua lo sabía. La persona que los había atacado de esa manera ya debía estar buscándolos por todos lados, y antes de que los encontrara a campo abierto, prefirió esconderse debajo de unos arbustos cualquiera.
Ambos se acostaron boca abajo en el suelo mientras mantenían sus ojos fijos en la pequeña brecha que les daba visibilidad al exterior. Sasuke trató de regular su respiración, convenciéndose a sí mismo de que lograrían salir de esto con facilidad, pero al ver como los puños de Killua temblaban a su lado, se dió cuenta de que sus intentos serían en vano.