Despedida a Daniel.

4 0 0
                                        

-Yo, Te quise.
Te quise tanto que no me puedo arrepentir por más que quisiera.

-Tú Me amaste.
Me amaste de más.

Tus palabras me dolieron menos que tus silencios, pues era en estos donde yo guardaba calma y esperanza de que un día todo se arreglará.
Pero no fue así . . .

Un día me abrace a la almohada, llore hasta quedarme sin ganas y grite hasta desgastar mi garganta y solo doliera el siquiera decir tú nombre y la pregunta que siempre le perseguía después ¿Por qué?.

Y ahora solo lo puedo repetir una y otra vez, pues estudie para entender, pero aun no puedo aplicarlo en mi corazón, estudie para saber más y un día tal vez saciar mi curiosidad, pero a pesar de todo aquello no logré una respuesta hallar, pues nunca entenderé como de tanto amar puedes solo optar por herir y lastimar; pues me amaste pero hoy egoístamente me decidiste destrozar.

Y no logro una respuesta coherente elaborar pues te ame tanto o más, te escuche cuando tú corazón se rompía al anochecer, te abrace hasta que tú cuerpo perdía rigidez y se aferraba al mio intentando consolar su desdén, pues fui confidente, fui amiga, fui hermana, fui consuelo, y fui calma, me hice todologa y experta en entender tú cabeza para poder decir lo mejor en tus momentos de tristeza, pero no fue suficiente. . . Pues yo te amaba pero no como tú deseabas, pues en aquella lista anhelabas una nueva palabra “amante”.

Y tal vez fue mi culpa, tal vez debía escuchar cuando todos los demás me lo decían, pero no lo hice, pues confiaba, confiaba tanto en ti que estaba segura que de ser algo así me lo dirías pues muchas veces pregunte por miedo a este resultado pero tú, tú siempre mentías.

Fui tonta y lo admito pues en mi deseo de querer un amigo dejé de pensar en qué mi forma de querer la podrías malpensar, pero luego me culpaba de aquel pensar pues como podría juzgarte y castigar por algo de lo cual aún no tenia una respuesta final.

Pero un día simplemente te alejaste, guardaste silencio y yo deje de recibir tus mensajes, te busqué, pregunté, y espere, pero tú en 3 meses no quisiste responder, y yo me rendí, extrañaba nuestra amistad, nuestra rutina y contigo el tiempo pasar, asumi que era por tu nueva vida y ese amor que en tu puerta ya se veía, mi corazón estaba feliz de verte alegre y enamorado pero por qué me dolía no haberme enterado, fue raro ya no ser tú amiga, fue raro vivir mi vida sin tí en ella pero por más que dolía prefería ese silencio ese cariño a la distancia sin color, ni aspavientos, sin mentiras y sin lamentos.

Pero hablaste.
Y yo como siempre escuche.
Hablaste y rompiste ese silencio, decidiste destruir mi ilusión con un solo movimiento tan ágil que ni el mejor boxeador hubiera detectado el movimiento, y fue ahí donde por primera vez me dijiste la verdad.

Pues tú Me amaste.
Pero no como una amiga más, deseabas un amor que yo no te podía dar y que solo te condicionó a ti a esperar, pues por más que siempre fui clara tu te aferrabas a ese ideal y por más que te hablara de mi amar y de aquel que mi corazón deseaba tú escuchabas un redoble para avanzar y ahora yo pagaba los platos rotos de tu estúpido actuar.

Pues yo te amaba como un amigo y tú me amabas como algo más.
Y entre todas mis versiones tú querías la única que yo no te quería ni podía dar.

Solo son palabras Donde viven las historias. Descúbrelo ahora