Para Young

1 0 0
                                        

Estoy aquí para que me escuches en audio, soy una versión más extensa y mejor redactada

Entra aquí

https://drive.google.com/file/d/1MNdJ5tD1wjl8tWX1ItmNKuXrTZVAfG_D/view?usp=drivesdk


No me leerás, y no espero que lo hagas porque, siendo honesta tampoco esperaba reescribir está carta y mucho menos publicarla.

A estás alturas he modificado tantas veces esta carta que para este momento ya han pasado casi 5 años desde que no te volví a ver cómo antes, 3 desde que te volví a ver y 3.5 desde que charlamos por mensaje y fingí no saber quien eras solo para poder escucharte.

Llegaste a mi vida de una forma por demás rara, y burda, pero a pesar de nuestros arrebatos y problemas siempre estuve feliz de tenerte a mi lado, aún creo que somos almas gemelas, mates, pero tú un día dijiste que si eso existiera no siempre terminan juntos tal vez solo orbitando cerca del otro.
Y yo. . .
Yo desearía orbitar de nuevo cerca, así fuese por una sola vez.

He querido hablarte, buscarte, decir “hola”, pero no encuentro la forma, mamá piensa que está mal pues el cariño que te tuvo se fue con aquel acto de venganza y un pijama, mi hermano te recuerda con cariño pero le pesa lo malo de nuestros años contigo, mis amigos, sí, aquellos que no te agradaban, te guardan con recelo en la cajita de su desprecio pero siendo concientes de tus hermosos gestos. Y yo, yo ahora estoy con alguien, la misma persona que me salvó de lastimarte y que me mostró que no quería hacerte daño por más que me hubieses lastimado.

Pero aquí entré tu y yo te diré un secreto. Uno más. . .

Aún te extraño, extraño nuestros gestos compartidos aquellos vagos pero que solo nosotros entendíamos, extraño nuestras risas en mi sala, nuestros bailes tan fluidos en el patio de mi casa, tu suéter negro cubriendo me de la lluvia, y nosotros corriendo debajo de ella sin parar de reír, extraño lo bueno de nosotros, extraño nuestro amor juvenil, ese que me hacía vibrar, que cuando tome tu mano por primera vez me dió una descarga de electricidad que aun no puedo olvidar.

Por qué es verdad y esa es mi condena, no te he podido superar, una parte de mi alma se quedó impregnada en tu espalda aquel último día que te vi, y no ha vuelto a mi. Me dolieron tus acciones y despedirte esa última vez, pues cuando te mire a los ojos aún tenía fé, pensé “Tal vez no estemos juntos pero no te perdere”.  Pero no pasó, ese día me hiciste llorar por última vez, ese día me jure no volverte a querer, no volver a amarte como él hombre que idealice, pero no fui cruel conmigo y solo me resigne a quererte aunque fuese un poquito.

Por qué yo quiero pensar que te marque igual, que en ese tiempo entre nosostros algo bueno te pude dejar, por qué el odio es un satélite del amor y para tenerme tanto desprecio se que me quisiste tanto como yo.

Está carta no es un adiós, no quiero que lo sea, por qué aún te amo y en mi mente aún quedan nuestros lazos, se que está mal quererte pero estaría peor no hacerlo cuando fuiste tanto para mí. Ya no te amo como antes, pero te amo como lo que fuimos por qué recuerdo lo bueno y lo malo y aún así te he seguido justificando, por qué se que dentro tuyo estaba la persona de la que me enamoré hace tantos años, mucho antes de mis 16.

Por qué una parte de tu alma en mi se quedó, y una parte de la tuya me recuerda como se sentía tener cerquita cerquita tu corazón.

Así que D.E. donde sea que estés te deseo lo mejor, por lo que fuimos y por lo que no seremos, y por todo el amor que te tengo quiero que vivas feliz, que sueltes ese odio que tenías desde que te conocí, que sonrías y rías por qué era lo que más me gustaba de ti, y que siempre, siempre, ames como me amaste a mi, con intensidad y calma, con ternura y paciencia y con todo lo bueno que siempre has sido.

No quiero decirte adiós mi querido Young pero espero que si en otra vida nos vemos la madurez nos encuentre a tiempo y mi corazón no esté tan roto como para aceptar tu desprecio.

Te mereces un amor mejor, que sea intenso y cariñoso y por sobre todo que vea como yo te ví por qué si algo tengo en claro es que eres demasiado, y vales cada momento de tiempo, vales cada lágrima y cada risa y cualquier persona que este a tu lado sera afortunada de sentir lo bonito que sabes amar.

Así que se feliz y vive sin odio pero con mucha libertad.

Con cariño, nostalgia y estima

Solo son palabras Donde viven las historias. Descúbrelo ahora