Por fin

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Disclaimer: Naruto no me pertenece le pertenece a Masashi Kishimoto.

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—¿Qué la trae por aquí,capitana?—la fémina de cabellos rosados observó a los jóvenes que se reunían en el campo de entrenamiento en ese instante. The White Guard, eran los caballeros al servicio del Rey. Y ella, era la encargada de ese escuadrón.

—Venía a ver sus entrenamientos, quería asegurarme de que los estaban haciendo correctamente.—como si sus palabras prendieron algo en los hombres allí, todos se empezaron a enfrentar en combates de práctica. La joven se sentía orgullosa de ellos, después de todo, eran glorificados por el pueblo, y ella,  no podía permitir que fueran menos de lo que se hablaba.

—Escuche que ya están de regresó...—Sakura no pudo evitar escuchar a dos sirvientas que pasaban por allí. Ambas,mujeres algo mayores que parecían un par de chismosas, pero antes de que pudiera seguir prestando atención,escuchó el sonido inconfundible de la trompeta.

Sus pasos empezaron un lento trote hasta que acabo corriendo. La felicidad bullía en todo su interior al saber que habían regresado. Después de un año en la frontera, saber que le volvería a ver era algo demasiado grato para su ser.

Y tal y como esperaba, dirigiendo el ejército de Black Blood, allí estaba Sasuke Uchiha. Ellos eran los encargados de la frontera, la primera línea de defensa contra los monstruos que bajaban de la cordillera infernal. A lomos de un caballo negro, su rostro único, su cabello más largo.

Era todo lo que recordaba de él.

—Sakura.—el abrazo que sintió la dejo pasmada. Sasuke jamás había hecho algo como eso, nunca había dejado en claro para nadie que estaban en una relación. Siempre a oscuras, pero por primera vez, ese hombre, la abrazaba frente a todos. Y si hubiera sido solo eso..

Al momento siguiente, estaba siendo asaltada por los labios masculinos de este. El aire parecía una broma de tomar, sus cuerpos fuertemente pegados,el calor que necesitaba era lo indispensable. Un reencuentro como ese, sin dudas se quedaría marcado a fuego en su interior.

Lo malo....

No duró tanto.

—Hoy, tengo algo importante que hablar contigo y tus padres.—sus ojos fijos sobre los suyos,y las mejillas de esta ardieron al comprender lo que deseaba.—No pienso perder más el tiempo. Lo voy a declarar frente a todos, que tú, eres mí mujer.—y estaba segura, de que las campanas de boda, ya no tardarían para ella.

Drabbles SasusakuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora