15.

114 8 0
                                        

¿Por qué hay tantos monstruos?

Esa pregunta vagaba por la mente de, no solo las gemelas, sino cualquier estudiante y ser presente en la Escuela Salvatore. Y es que... ¡simplemente no paraban de llegar!

Nadie tenía idea el porqué de este suceso. A partir de cierto punto los monstruos simplemente empezaron a llegar. Ninguno decía porque, tal vez por el hecho de que ninguno podía hablar.

Era fácil vencerlos, en especial cuando tienes una Trihibrida de tu lado, pero de igual manera era molesto. Siempre llegaban sin avisar, dejaban un desastre que después tenían que limpiar, era como tener niños pequeños... excepto que estos te quieren matar.

En medio de todo el caos se encontraba... nada. No había nada que ver más que decenas de estudiantes y maestros gritando y llorando corriendo de un lado a otro.

- "¿Qué está pasando?" -llegó Caroline preocupada, inmediatamente corriendo hacia sus hijas con un instinto protector.

- "Yo... yo... no lo sé..." -respondió Rebekha mirando a su alrededor en completo shock, a lo largo de su vida había visto cosas horribles, pero nunca había visto algo así.

Entre medio de todos los gritos de pánico y dolor en el salón Lizzie reconoció uno en particular.

- "¡MG!" -corrió a su lado intentando calmarlo y pidiéndole que le explicara lo que estaba pasando.

Rebekha corrió al lado de Lizzie intentando entender que estaba pasando. Notó en la mirada de MG completo pánico, miraba de un lado a otro como si estuviera siendo rodeado por cientos de monstruos pero en realidad no había nadie más.

- "¿MG, qué está pasando?" -preguntó Lizzie completamente preocupada y empezando a entrar en pánico.

- "¡Aléjense de mi!" -gritaba MG aterrado. - "¡Déjenme en paz! ¡No les he hecho nada!"

Fue entonces cuando Rebekha notó los ojos de MG oscurecerse y las venas marcándose debajo de estos. En un movimiento rápido Rebekha rodeó a Lizzie con sus brazos y la puso de tras de sí, al mismo tiempo deteniendo el ataque de MG para pocos segundos después ver como Caroline usaba su velocidad vampírica para correr hacia MG y romper su cuello.

- "Estará bien..." -le aseguró a su hija. - "Pero por ahora no podemos decir lo mismo de nosotros, debemos descubrir que está causando esto..."

- "No es nada que haya visto a algún monstruo hacer antes..." -mencionó Alaric con completo miedo en sus ojos.

- "Es un nuevo monstruo." -completó Bonnie.

- "Pero no podemos investigar qué monstruo es ahora... no tenemos tiempo..." -Josie sonaba alarmada.

- "No tenemos que hacerlo... recuerdo haber leído sobre uno muy similar... debí haberlo apuntado en mis notas..." -dijo Bonnie preparándose para correr devuelta a la librería.

Josie la iba a seguir pero se detuvo para mirar a su gemela que aún parecía un tanto conmocionada por la condición de su amigo y como este la había intentado atacar.

Mientras el resto de los adultos discutía que hacer, Josie la miró, no necesitó palabras para preguntar a Lizzie si estado y si deseaba acompañarla a lo que ella solo respondió mirando a Rebekha.

LANDON's POV

Sentía que me estaba ahogando.

Como si estuviera atrapado bajo tierra y no me pudiera mover, pero al mismo tiempo sentía como si todo se moviera a mi alrededor... Todo se movía excepto yo.

No podía respirar, sentía una presión en el pecho.

Quería gritar por ayuda pero esa misma presión en el pecho me lo impedía. Como si cientos de kilos en peso se movieran a mi alrededor mientras se aseguraban de aplastarme.

No recuerdo cómo llegué a esta situación. Estaba con Ralf mientras nos daban un recorrido por la Escuela Salvatore. Recién acaba de llegar y conocer a un par de estudiantes... hermosas estudiantes debo decir.

Aunque claro que como siempre termine siendo completamente humillado.

Ralf ya me había advertido que esa no era la manera correcta de coquetear con una chica, dice que las hago sentir incómoda; pero honestamente no se que más hacer, nunca he conocido a alguna chica antes y creo que se empieza a notar.

Continué con los intentos de  moverme, hacer lo que sea para salir. Intente "nadar" a la superficie pero todo se veía oscuro, o tal vez yo no veía nada. De cualquier manera era inútil luchar contra aquello que me estaba ahogando. Lo que sea que fuera era más fuerte que yo.

- "Landon..."

Escuché una voz. Era la voz de un hombre, aunque demasiado grave y rasposa. Era como si alguien intentara susurrar pero su voz fuera tan potente que incluso si susurrara se escuchara como un grito.

- "Landon..."

Intente responderle pero mi rostro se negaba a moverse. No podía abrir la boca así que aunque se sintiera absurdo le pedí auxilio en mi cabeza.

- "Landon... se acerca la hora."

¿La hora? ¿Hora de qué? ¿Mi muerte?

- "Landon... se acerca la hora de que sigas tu destino."

¡Solo ayúdame! Grité en mi mente. ¡Déjame salir de aquí!

- "Landon... escucha con cuidado lo que te voy a decir... debes encontrar la daga y traerla hacia mi."

¿De qué hablas? ¿Quién eres? A este punto estaba empezando a frustrarme, no podía respirar y en mi mente sonaba una voz diciendo cosas que no lograba entender.

- "Landon... Encuentra la daga y tráela a mi... pero hagas lo que hagas no dejes que la Trihibrida lo vea... es un defecto, una aberración, no debería existir ¡Es un monstruo!... si te ve, te matará. No lo debes permitir."

¿Quién eres? ¿De qué estás hablando?

- "Landon, recuerda lo que te dije..."

Entonces desperté.

Eres mi HumanidadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora