- capitulo 14 -

408 53 12
                                        

El escalofrío que recorrió su cuerpo era extraño, pocas veces sentía que debía hacer algo por instinto propio.

—Vice almirante Garp... lo esperan en la junta —un marine había entrado a la oficina haciendo su saludo respetuosamente.

Aquel hombre que había comenzado a ser amargo hacia pocos años, su cabello se estaba haciendo blanco y su expresión cada vez más dura. —entendido... lárgate de mi oficina— se quedó mirando el gran ventanal hasta que escuchó el cerrar de la puerta.

El sentimiento de urgencia que recorría su cuerpo era intenso, sus oídos ardían en su cuerpo y entonces un pensamiento fugaz llegó a su cabeza, con él, una lágrima bajó por su mejilla sin su permiso. «están vivos, él los encontró»... no sabía si creerlo, no sabía si confiar, si llamar y ponerle paz a su mente y corazón de una vez por todas. Por ahora iría a esa estúpida junta si no quería que Sengoku le jodiera la vida.

Sin embargo.... Había una persona que siempre confiaba en sus instintos y corazonadas, sin dudarlo un solo segundo prendió rumbo a ese gran barco, quería verlo, necesitaba verlo, tener la certeza de que ese pequeño sol aún no extinguía su luz.
.
.
.
Marco seguía en shock y el niño seguía nervioso, era notorio al ver la forma en la que sus orejas estaban agachadas, su mirada flaqueaba y había notado algo por primera vez, habían unos pequeños destellos de color morado en ella, no le hacia mucho sentido ya que los ojos de ese niño parecían dos perlas negras.

—Por qué... no quieres que me vaya— preguntó con cautela, levantando una ceja al ver como el pequeño miraba a sus hermanos antes de hablar

—Tú... eres.... Cálido.... Y seguro...— habló titubeante mientras era protegido por sus dos hermanos que se habían apegado más a sus costados— no nos harás daño...— habló seguro de si mismo, llevando su mirada fija a la de Marco.

Antes de que dijera una sola palabra la mirada del niño se volvió completamente morada, sus orejas alcanzaron su punto más bajo, mirando hacia un pequeño barco que era subido abordo. Estaba asustado, algunas cosas al rededor del barco habían comenzado a flotar, espadas y demás objetos se habían puesto al rededor de Newgate y ellos, haciendo una especie de barrera que podía atacar con las cosas filosas que se habían sumado.

Marco miró en la dirección, el único que estaba en una misión era Teach, había llegado antes de lo esperado, por lo general tardaba mucho en regresar con la excusa de que le gustaba "disfrutar del viaje". ¿Por qué había reaccionado así?, nunca lo había visto después de todo. Su asombro aumentó al ver como una gran barrera de llamas se levantaba entre ellos y él, solo estaban dentro Marco y el viejo. ¿Que estaba pasando?, el rubio por otra parte se veía precavido aunque parecía observar de cerca sin saber a sus hermanos.

—niño... cálmate, ¿qué pasa? — habló Marco al más pequeño, que había volteado a mirarlo— es de la tripulación, no te hará daño— dijo y mientras el niño lo miraba las cosas comenzaban a caer una por una, poco a poco. Si embargo el de pecas no bajó sus llamas. —oye, pecas ya basta..— iba a seguir hablando antes de ser interrumpido.

— CÁLLATE....ese hombre.... Es peligroso— su voz iracunda y en el fondo... aterrada.

—Teach?, es inofensivo además de estúpido— dijo Marco señalando con su pulgar. Las llamas no bajaron aún así hasta que Teach desapareció de la cubierta dentro del barco.

Realmente no lo entendía.

—bueno ya hablaron los dos, falta el rubio... al menos nos dirán sus nombres?— trató de cambiar el tema y aligerar la tensión cuando Tatch apareció a su lado alegre.

— ¿de que me perdí?, ¿ya hablaron por fin? —Tatch solo había llegado y se había enterado ya que uno de sus hombres estaba en el momento en la cubierta antes de bajar a la cocina.

Se miraron entre si los hermanos antes de hacerse señas entre si y asentir. —soy Ace...— hablo el mayor con un poco de desconfianza —y soy el mayor de nosotros— se noto como el pecho se le infló de orgullo por un momento.

—Soy Sabo... soy el del medio— dijo el rubio mirándolo atentamente, esos ojos azules casi neón le atravesaban el alma.

—yo soy Monkey.D.Luffy, soy el menor.— y fue interrumpido por sus hermanos que le dieron un golpe en la cabeza cada uno— ¡eso por qué fue! — exclamó entre enojado y triste.

— No dices tus apellidos sin estar seguro de la gente— Sabo habló con firmeza.

—Monkey.D...?....— Marco se quedó pensando en su lugar antes de hablar— un pecoso, un rubio y un niño con una cicatriz en la mejilla...— pops... ¿no serán estos los mocosos que esta buscando Garp desde hace como tres años?— la sorpresa era palpable y el silencio sepulcral.

— ¿Garp?.... El abuelo...¿nos está buscando?— la frágil voz del niño se rompió en llanto al escuchar esas palabras, su abuelo no los había olvidado, los buscaba desde que desaparecieron. Sus ojos estaban mezclados entre azul y verde mientras lloraba desconsoladamente.

—oye Luffy... no llores— el rubio trató de intervenir mientras tomaba las mejillas de, niño delicadamente —Ace, ayúdame a calmarlo.

—Cálmate, no sabemos si es nuestro viejo loco, puede existir otro...— dijo sin mirarlo, fijo en Marco.

—niño... el Garp del que hablan... es vice almirante en la marina?— y el silencio reino, al menos hasta que el temblor y los ojos llorosos de el pequeño de pecas se lo confirmaron—... hijo, llama a Garp—
.
.
.
.
No me linchen pls

᯽ʟɪʙᴇʀᴛᴇ́ ᴀᴅᴏʀᴇᴇ́᯽[] ᵃˢˡ ᵃᵘ []Donde viven las historias. Descúbrelo ahora