Regan yacía de espaldas sobre la mesa de examen del consultorio de Klein, con los brazos y las piernas colgando hacia los lados.
Sosteniendo un pie con ambas manos, el doctor le flexionó el empeine.
Durante un rato lo mantuvo en tensión, y luego lo soltó de repente. El pie volvió a su posición normal.
Repitió varias veces la prueba, con los mismos resultados. Parecía no quedar satisfecho. Cuando Regan se incorporó de pronto y le escupió en la cara, dio instrucciones a una enfermera de que permaneciese junto a la niña, y él volvió a conversar con Chris.
Era el 26 de abril. No había estado en la ciudad el domingo ni el lunes, y Chris no había podido ponerse en contacto con él hasta aquella mañana, para explicarle lo ocurrido en la fiesta y la posterior agitación de la cama.
-"¿Se movió realmente?"
-"Sí, se movió".
-"¿Cuánto tiempo?"
-"No sé. Tal vez diez o quince segundos. Fue todo lo que vi.
Luego Regan quedó rígida y se orinó en la cama. O quizá se había orinado antes. No sé. Pero, de repente, se durmió y no se despertó hasta el día siguiente, por la tarde".
El doctor Klein entró, pensativo.
-Bueno, ¿qué tiene? -preguntó Chris con voz ansiosa.
Tan pronto como llegó Chris, el doctor le comunicó su sospecha de que el sacudimiento de la cama obedecía a un ataque de contracciones clónicas, o sea, a la contracción y relajación alterna de los músculos. La forma crónica de tal estado -le explicó-, era el clono1 , y, por lo general, indicaba una lesión cerebral.
-Bueno, la prueba ha dado resultados negativos -le dijo, y pasó a describirle el procedimiento, explicándole que, en el clono, el hecho de flexionar y soltar el pie alternativamente, habría provocado una sucesión de contracciones clónicas. Sin embargo, al sentarse a su mesa, parecía preocupado.
-¿Nunca sufrió una caída?
-¿Algún golpe en la cabeza? -preguntó Chris.
-Sí.
-No, que yo sepa.
-¿Enfermedades de la niñez?
-Sólo las comunes. Paperas, sarampión y varicela.
-¿Sonambulismo?
-No hasta ahora.
Espasmo en el que se suceden la rigidez o contracción y la relajación. (N. del traductor).
-¿Qué quiere usted decir? ¿Que caminó dormida durante la fiesta?
-Sí, aunque ella no sabe todavía lo que hizo aquella noche. Y hay otras cosas que tampoco recuerda.
-¿Últimamente?
Domingo. Regan aún durmiendo.
Una llamada telefónica internacional, de Howard.
-"¿Cómo está Rags?"
-"Muchas gracias por llamarla el día de su cumpleaños".
-"Me quedé varado en un yate.
¡Por Dios, no la emprendas conmigo! La llamé apenas llegué al hotel".
-"¡Ah, sí, seguro!"
-"¿No te lo dijo?"
-"¿Hablaste con ella?"
-"Sí. Por eso pensé que sería mejor llamarte. ¿Qué diablos le pasa?"
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El Exorcista - William Blatty
HorrorEl terror comenzó tan discretamente que al principio pasó inadvertido.Pequeñas molestias en Regan, para las cuales Chris MacNeil, actriz y madre, encontraba fáciles explicaciones. Parecía como si Regan hubiera sido invadida por una personalidad dife...
