Capitulo 28

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Lilith...

Melissa estaba ahí sentada. En la sala. Frente de mi.

Toque mi vientre de angustia. De nervio. No había dicho nada en media hora. Le mostré mi vientre y se fue a sentar. Y yo solo la seguí sentándome frente a ella.

Estaba callada, pálida, no dejaba de ver mi vientre, y verme a mi.

—¿Te ofrezco algo?— pregunte para romper el incómodo momento.

— Ya tome cafe gracias. — seguía viendo mi vientre y luego a mi. — ¿Como pudiste?

— ¿Qué?

— ¿Como pudiste guardarte algo así y no llamar a Asher? — se pasó las mano en la cara en desesperación— No entiendo nada... pudiste llamarme.

— No podía...

— ¿Como que no podías? — se levantó de golpe — ¡Pudiste decirme y yo hubiera ido corriendo! ¡No le habría dicho nada a Asher...solo en lo que tú pensabas que hacer..... no se...pude haber estado para ti. No tenias que estar sola.

— No lo entiendes...— empecé a llorar — Quería estar sola... no me fui por gusto... me fui porque lo necesitaba. Estos meses... han sido lo mas doloroso que he vivido...— confesé con dolor. — me aislé de todos... — alce los hombros — No sabia que hacer cuando me entere — levante la cara pensando en cómo decirlo....

— Llamarme, debiste llamarme y decirme... Lilith habría hecho lo que fuera, lo que tú quieras... incluso te habría ayudado a escapar... pero preferiste ir con el traidor de Darius....

—¡No es tan simple! — limpie mis lagrimas pero era inútil ya que eran remplazadas por nuevas — Caí en depresión... — la vi negar sin creerlo — Melissa... intente suicidarme.

Se quedó quieta, viéndome... y pude ver como su rostro se suavizó.

— Me corte las venas — le enseñe la marca en mi muñeca derecha, era una cicatriz horrible. — lo hice semanas después de que me fui... estaba en Nueva York.... En una casa de la familia de Bri. Ella me encontró en el baño. — mordió mis labios — Cuando lo dejé me quería morir.... No podía quedarme pero tampoco estar sin él.

— Pero...

— Si me quedaba... lo haría infeliz — la interrumpí — no puedo vivir en ese mundo... pero el ama ser quien es, el rey de la oscuridad. No puedo quitarle eso, no puedo quitarle lo que le ha costado, lo que ha luchado por tener... — suspire limpiando mis lagrimas una vez más — Melissa, es maravilloso — sonreí al recordar su cara — Lo que impone, lo que provoca, lo que es... pero yo no podía vivir así... no sería feliz, y al no serlo yo,él no lo sería.

"Estaría estancado conmigo, y él necesita de su poder... quiero que siga teniendo lo que tiene sin yo estorbar... lo que vivi... mierda Melissa fue lo mas traumático... perdí a mi hermana.... Derrame mi sangre con cada sacrificio que hice por él, te juro que yo hubiera preferido que me mataran antes que él me viera morir frente a sus ojos... luché para que eso no pasara y aun así... sufrió el verme casi morir... di mi vida por él, y no me arrepiento"

Toque mi vientre... cada que hablo de él. El bebé se mueve.

— Lo hago débil.... — dije y ella seguía ahí parada y no dejaba de verme — No era fuerte... no podía debilitarlo. Estaba vacía, no puedo hacerle eso. Hacerle daño. Necesitaba alejarme y estar bien.

— ¿Sabias que estabas embarazada cuando te fuiste?

— No... lo supe cuando me intenté suicidar... llegue al hospital y me atendieron, cuando desperté estaba rodeada de Bri, sus padres y Darius. Fueron inteligentes para que Asher no se diera cuenta. El doctor me dijo que llegue a tiempo para que me salvaran la vida y la de mi bebé, fue entonces que me di cuenta que necesitaba ayuda. Necesitaba estar bien. Bien para mi, y para mi bebé.

— ¿Y para Asher?

— Dudaba que quisiera verme después de como lo deje... — negué sobando mi frente — Perdón Melissa — dije y la miré con sinceridad pura — Perdón por irme y no decir nada.

— Ni una carta dejaste... estaba angustiada, estaba enojada y dolida, y más que nada preocupada porque no encontré rastro de ti por ningún lado... pride intentó rastrearte muchas veces pero nunca te encontró, estuvimos apunto de alcanzarte en el aeropuerto de Nueva York.

Quede sorprendida.

— ¿Estaban ahí?

— llegamos pero tu ya estabas en el avión... solo te vimos en el cielo. Asher tuvo un enfrentamiento con Darius — abrí los ojos en sorpresa — lo golpeó.

— Darius no me dijo nada.

— Pride y yo seguíamos buscándote hasta que yo te encontré... localicé un teléfono de tu amiga Bri, estaba en llamada con su mamá hablaban de ti... y que estabas en Nebraska, así que vine aquí. Y te encontré. No le dije nada a nadie, ni a Pride.

— ¿Como está él? La última vez que lo vi usaba silla de ruedas.

— Ya camina — me toque el pecho y sonreí. Estaba feliz por él — Con bastón pero con terapias pronto podrá caminar sin ningún problema.

Asentí feliz — Me alegro de verdad... ¿Y tu...?

— ¿Te importa?

— Si... me importas... y te quiero.

Levantó su mano y me mostró un gran anillo.

— Me voy a casar.

Sonreí aún más.

— Felicidades.... Me alegro que Pride te lo pidiera.

— Aún con bastón y dificultad pero se arrodilló y me lo pidió, no pude negarme.

Ambas nos reímos aliviando la atmósfera.

— Llevo aquí dos horas y no me haz preguntado por él.

Se me seco la garganta, mi pecho volvió a doler y mis lagrimas se asomaban.

— ¿Comó está él?

De solo verle la cara volví a llorar.

— Lilith se está muriendo.... — solté un gemido de dolor y llanto — Sin ti... sin ti en su vida... está roto. No queda nada del Asher que conocemos... te lo llevaste el día que te fuiste.

Apreté los labios sin contener ninguna lágrima.

— Le he hecho daño... cuando lo que quería era protegerlo. — negué — Es mi culpa... yo le hice eso... jamás me perdonara...

Sin que me lo esperara, Melissa me abrazo.

Y me deje ir. Llore en sus brazos.

— Soy un monstruo— solté, ella se separó y la vi negar.

— Eres humana, eres una mujer que ama tanto aun hombre que es capas de dar su vida por él y es capas de dejarlo ir con tal de protegerlo de sí misma... y ahora eres una madre... y eres y serás la mejor.

Sonreí y senti como limpiaba mis lagrimas.

— Tienes que hablar con él.

— Tengo miedo. — toque mi vientre — Miedo de que me odie, de que me guarde rencor y no quiera verme.

— Lilith... el te ama, te extraña, te necesita... necesita de ti para vivir. Tienes que hablar con él. Ambos se aman.

— No estoy segura de que él quiera verme, o de si me ame.

— Averígualo... si no lo crees y no estás segura... compruébalo por ti misma....

Senti mariposas en el estómago y se que mi bebé también lo sintió.

— Llámalo... dile donde estoy.

Mientes tan bien Donde viven las historias. Descúbrelo ahora