Habían pasado ya varios meses desde que Nayeon se unió al equipo. Lo que al principio fue una relación de trabajo un poco tensa y formal, con el tiempo se volvió cómoda, casi natural. Ella se fue ganando la confianza de todos, sobretodo de JiMin.
Él empezó a quedarse después de los conciertos, a veces solo para charlar mientras ella guardaba los peines y rizadores. Otras veces le alcanzaba una botella de agua o se sentaba en el suelo del camerino mientras ella limpiaba sus brochas. La ayudaba con cosas pequeñas, pero suficientes como para que terminaran riendo, compartiendo historias tontas o quejándose juntos del agotamiento del tour.
Ya no era raro verlos caminando juntos por los pasillos del estadio, o compartiendo comida en una esquina del catering. Incluso una vez, JiMin la defendió cuando un técnico le habló mal por un error que ni siquiera había sido suyo.
Para cuando llegó el último concierto de la gira, todos sabían que había algo entre ellos, aunque parecía que ellos aún no caían en cuenta.
La banda había dado todo en ese último show. El público había estado increíble, los gritos, las luces, el calor, era la forma perfecta de cerrar meses de trabajo.
Cuando bajaron del escenario, empapados en sudor y adrenalina, los chicos comenzaron a gritar y saltar como locos. Alguien abrió una botella de champán que terminó bañando a medio equipo. La fiesta empezó ahí mismo y luego siguió en un salón privado del hotel donde estaban hospedados.
La música sonaba alta, habían luces de colores y todos reían, bailaban, comían y bebían sin parar. NaYeon también estaba ahí, y aunque ella no solía quedarse a esas cosas, esta vez era especial y debía quedarse a celebrar con todos.
JiMin la sacó a bailar un par de veces, sin mucho protocolo, solo tomándola de la mano y llevándola con él. Bailaban cerca, riéndose por lo torpe que eran algunos pasos.
En algún momento de la noche, cuando el ruido era mucho y la sala ya olía a alcohol y cigarrillos, JiMin se inclinó a su oído.
- ¿Quieres escapar de aquí?
NaYeon lo miró sorprendida, pero asintió con una sonrisa. La verdad era que sí quería escapar de ahí, ya se estaba empezando a agobiar por el ruido constante de la música y la gente gritando.
Salieron sin hacer ruido, esquivando al resto y cruzaron la recepción del hotel como si fueran dos adolescentes escapando de clases. Subieron por una escalerita lateral que daba acceso al techo del edificio, un lugar que JiMin había descubierto por casualidad durante una gira anterior, cuando se hospedaron en ese mismo hotel hacía un par de años.
- Cuando estuvimos aquí la otra vez, me perdí buscando hielo y terminé encontrando esto. - Explicó él con una sonrisa mientras la guiaba - Me gustó tanto que me quedé un rato, pensé que sería bonito volver y esta vez enseñártelo a ti.
Desde ahí, se veía toda la ciudad y el cielo estaba claro, lleno de estrellas.
-Wow... - Susurró Nayeon al llegar, abrazándose a sí misma por el frío leve de la noche.
- Es tranquilo ¿No? - Dijo JiMin, metiendo las manos en los bolsillos. - Como si estuviera fuera del mundo por un rato.
Se sentaron juntos en una esquina, sobre una manta que el omega había dejado escondida más temprano, justo antes del concierto, sin decirle a nadie. Como si ya hubiera planeado llevarla allí.
Ella se recostó un poco hacia atrás, mirando el cielo.
JiMin hizo lo mismo.
-¿Sabes? No pensé que la gira me cambiaría tanto.
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Sugar Daddy - YT
RomanceEl amor es divertido, como fuegos artificiales en medio de la oscura noche, estallando en colores y haciendo brillar el cielo entero. El amor es tranquilo, como el susurro del mar después de una tormenta, suave y sereno, envolviendo el alma en paz...
