El amor es divertido, como fuegos artificiales en medio de la oscura noche, estallando en colores y haciendo brillar el cielo entero.
El amor es tranquilo, como el susurro del mar después de una tormenta, suave y sereno, envolviendo el alma en paz...
Mentiría si dijera que no estaba nervioso. El omega tenía sus manos y rodillas temblando, no por miedo, sino por algún otro sentimiento que no sabía que podía ser. Su lobo, quien trataba de calmarse y dejar de dar vueltas en círculo, rápidamente se puso alerta al momento que un ligero aroma apenas notable pudo ser reconocido por él.
— Aish, ¿Qué te pasa, estúpido? —Habló para si mismo al notar a su lobo atento. Jamás había pasado por algo así, la mayoría de veces su lobo estaba calmado y casi sin hacer presencia, pero desde que comenzó a plantearse la oferta del alfa su lobo comenzó a hacer presencia de forma más frecuente. Aquel extraño comportamiento le hacía pensar muchas posibles razones y la principal era, ¿Será que su lobo podía presentir que se estaba metiendo en un gran lío y quería advertirlo? De todos modos, ya era tarde.
En aquella cafetería, sentándose frente a él, el alfa de cabellos oscuros y ojos amarillentos apareció, dedicándole una sonrisa al omega antes de tomar su mano y dejar un beso sobre el dorso de esta. El omega miró la acción con un gesto de desagrado.
—Veo que has reconsiderado mi oferta, TaeHyung.
— ¿Qué te hace creer eso? — Preguntó el omega con un tono fuerte que hizo al alfa reír.
— Pues tu presencia aquí en este momento es lo que me lo hace saber, si no estuvieras aquí entonces sí me quedaría claro que no te agradó mi idea.
El omega rodó los ojos y YoonGi volvió a reír.
—Bien, empecemos con esto. —Volvió a hablar el alfa, dejando sobre la mesa la carpeta que traía y sacando de esta unas hojas.
— ¿Qué es eso?
—He estado toda la noche preparando esto. Como bien sabrás, obtener beneficios no es tan fácil como parece, por lo que como empresario que soy, he creado un contrato especial para ti.
—¿Cómo que contrato? Yo no he venido aquí para ser un trabajador en tu empresa. —Respondió ofendido el omega, pensando que el alfa le estaba tomando el pelo.
— Cálmate y siéntate, TaeHyung. —Demandó el azabache al ver como el peliazulado se quería levantar de su asiento. —No es un contrato para que seas trabajador en mi empresa, es un contrato para el acuerdo que tendrás conmigo. En este contrato he establecido un par de normas con las que necesito saber si vas a estar de acuerdo para poder continuar con lo que ambos acordamos. —Explicó calmado el alfa, cruzando sus manos sobre la mesa mientras miraba al omega.
Una hoja marronácea fue empujada con lentitud hacia adelante por la mesa hasta llegar frente a TaeHyung y en ese momento el alfa volvió a hablar.
— Léelo con atención, no quiero que te saltes algún punto importante.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
A medida que iba leyendo el contrato, el omega fruncía el ceño. Aquello parecía ser más estricto de lo que pensaba en un principio.
— ¿Alguna duda con algo? —Preguntó el alfa al analizar las expresiones que el peliazulado hacía.
— ¿Por qué siempre tienes hojas tan feas?
Sin poder evitarlo YoonGi soltó una carcajada.
— ¿Esa es la única duda que tienes? —Preguntó, negando con la cabeza. — Es una política que yo mismo he establecido en la empresa, el papel que utilizamos es papel reciclado, por eso es que tiene ese color marrón.
— ¿Qué es eso de la cláusula tres? —Preguntó el omega, girando la hoja de papel para mostrárselo al alfa. — ¿No puedo tener pareja?
— Hmm... Sí, exactamente.
— ¿Por qué? — TaeHyung lo miró ofendido.
— Verás... Seguramente no seas consciente, pero la existencia de una pareja en esta clase de... "trabajo", solo trae problemas. No quiero tener que lidiar con la pareja de mi compañero personal ni mucho menos tener que lidiar con los problemas que esa misma pareja pueda traerle a mi compañero. ¿Entiendes mi punto?
TaeHyung vaciló un poco en contestar, pensando en lo que YoonGi había dicho en su cabeza y haciendo un puchero mientras recapitulaba. Le parecía algo injusto no poder tener el privilegio de encontrar pareja, pero si pensaba bien en ello tampoco era algo que le molestara pues de momento no tenía pensado estar con alguien seriamente.
— ¿Firmas? ¿O hay algo con lo que no estás de acuerdo?
— Bien, estoy de acuerdo. —Respondió finalmente, tomando el bolígrafo que YoonGi le estaba ofreciendo y firmando la parte que le correspondía.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Una vez el alfa tuvo el contrato de vuelta, sonrió un poco al ver la firma del peliazulado, guardando el contrato en su carpeta y tomando un sorbo del café que estaba tomando.
— Te daré una copia del contrato una vez llegue a la oficina.
— ¿Quieres que te acompañe?
Las cejas del alfa se alzaron ante la pregunta de TaeHyung.
— ¿Por qué me miras así? Lo decía porque de todas formas como seré tu compañero personal tendré que saber donde acudir por si algún día me llamas para ir a la oficina. ¿O también te piensas que soy adivino y sé mágicamente dónde debo ir?
— Tienes razón. —Rió, relajando su expresión y volviendo a tomar un trago del café. — Puedes acompañarme.