El sol apenas comenzaba a colarse un poco por las rendijas de las cortinas, iluminando la habitación con una luz cálida pero a la vez vaga. El silencio matutino estaba roto únicamente por el ruido suave de cajones abriéndose y cerrándose, pasos descalzos en el suelo y el roce de tela contra tela.
El alfa, que aún estaba hundido en las sábanas, gruñó al escuchar tanto movimiento. Giró lentamente sobre el colchón, buscando un poco de paz, hasta que la figura de TaeHyung apresurado, inclinado frente al armario, le obligó a entreabrir los ojos.
—¿Qué estás haciendo? — Preguntó con la voz ronca en ese tono bajo que usaba recién levantado.
El omega dio un pequeño salto al escucharle, como si no hubiera notado que el mayor ya estaba despierto.
— ¿A dónde vas tan temprano un sábado? — Volvió a preguntar, dejando caer la cabeza contra la almohada.
— Tengo que irme rápido. — Dijo el peliazulado mientras se ponía su camiseta, sus movimientos torpes de la prisa lo hacían parecer un niño que llegaba tarde a la escuela. — Van a sacar la nueva edición de los Mimibubu y si no llego antes de que abran, se acaban.
El CEO parpadeó un par de veces, sin entender absolutamente nada.
— ¿Los qué?
El menor se giró hacia él con los ojos brillando de emoción, como si aquello fuera lo más importante del mundo.
— ¡Mimibubu! Son unas figuritas coleccionables, parecen monstruitos pequeños con cabezas enormes y ojitos brillantes. Cada uno tiene disfraces distintos, son súper tiernos. Esta vez van a sacar una colección de Mimibubus vestidos de ositos de varios colores y con accesorios inspirados en frutas y necesito conseguirlos todos.
YoonGi lo miró en completo silencio con una expresión entre dormida y confundida, parecia como si no supiera si estaba escuchando un idioma extranjero o si todavía soñaba.
— Ajá… — Murmuró finalmente, ladeando la cabeza. — Definitivamente no sé por qué te gustan esas cosas.
— ¡Porque son adorables! Pero es obvio que no entiendas el hype, estás demasiado viejo.
Pero el alfa no parecía ofendido por lo que el menor dijo, tal vez por estar demasiado cansado y adormilado, de lo contrario le habría enseñado una buena lección que le dejaría claro si realmente estaba demasiado viejo o no.
Se incorporó lentamente, revolviéndose el cabello con una mano, mientras con la otra se estiraba perezosamente.
— Y por eso me estás abandonando un sábado a las siete de la mañana… — Dijo en tono de queja, bajando la voz al final.
TaeHyung rodó los ojos y después se acercó a la cama para recoger su chaqueta, sin notar que el alfa lo observaba en silencio, con los párpados a medio cerrar. Fue entonces cuando sintió una mano tibia sujetar su muñeca.
— Quédate un rato más... — Pidió YoonGi tirando suavemente de él.
— No puedo, si no voy ya, se van a acabar.
Pero el empresario no respondió, solo tiró un poco más de su brazo con un movimiento más decidido, haciéndolo caer de golpe sobre el colchón. TaeHyung soltó una risa sorprendida, tratando de levantarse, pero el mayor ya lo tenía rodeado con sus brazos, abrazándolo contra su pecho.
— ¡Oye! — Dijo entre risas removiéndose.
— Que se acaben, yo te compro un peluche más grande después.
— ¡No es lo mismo!
El mayor soltó un suspiro largo, de esos que parecían una mezcla entre queja y rendición, y apretó un poco más su abrazo, hundiendo la nariz en el cuello del omega para olisquear su aroma.
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Sugar Daddy - YT
FanfictionEl amor es divertido, como fuegos artificiales en medio de la oscura noche, estallando en colores y haciendo brillar el cielo entero. El amor es tranquilo, como el susurro del mar después de una tormenta, suave y sereno, envolviendo el alma en paz...
