Capítulo 21 - Propuestas

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Antes de empezar a leer, os dejo mi twitter por si me queréis encontrar. Ahí dejo a veces algún pequeño spoiler del fic o de otros que tengo en mente y hablo de Mafin:

https://x.com/ainhoa_mlsb 

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Tres meses después...

— La tenemos, Marta —Gritaba Joaquín mirándola detrás del cristal —Si quieres, descansa, bebe agua y continuamos en unos minutos —Se sentó frente al ordenador que tenía delante para empezar a toquetear lo último grabado.

Llevaba tiempo trabajando con sus primos en su próximo disco, y no iban mal con los tiempos establecidos. Ese día estaban grabando algunas canciones que había compuesto durante los días de vacaciones que había tenido, pero no le estaban convenciendo todas. La última que había terminado de grabar antes del descanso, se le estaba haciendo bola. Joaquín le había dicho que ya la tenían, pero ella no estaba del todo segura de que así fuera.

Había salido a tomar el aire para intentar desconectar un poco de todo el trajín que llevaba encima de todos esos días. No recordaba lo que era dormir 8 horas, ni lo que era trabajar las horas estipuladas por convenio. Llevaba un par de semanas en las que madrugaba mucho para llegar puntual al estudio de grabación, y después se quedaba horas grabando hasta muy tarde. Solo podía ver a Fina al llegar a casa por la noche, y al estar muy cansada para quedarse durante mucho tiempo, no tenían mucha oportunidad para compartir lo que habían estado haciendo durante el día.

Fina le pidió que se cuidara, que descansara y que intentara encontrar espacios para ella, que eso era muy importante para no colapsar. También siguió yendo a la psicóloga, era algo que necesitaba para no volverse loca. Patricia le recomendaba que no se exigiera tanto, pero era algo difícil cuando toda la prensa se había hecho eco de la nueva adquisición de Discografías Merino. Todo el mundo tenía muchas expectativas de su nuevo disco junto a ellos, y sabía que, al salir, lo compararían con los otros ya publicados, por eso tenía que ser este el mejor.

También pensó en Fina, seguía sin volver al trabajo. Se pasaba los días en casa sin hacer mucho. A veces se ponía a componer en su estudio personal, que le pedía prestado, y después cuando ella llagaba de trabajar algo cansada de todo el trote, se las enseñaba y se le ponían los dientes largos. Cada canción que escribía le parecía una maravilla que soñaba con poder tener en su próximo disco, pero no se atrevía a pedirle que le ayudara a componerlo junto a ella. Ya le había echado el ojo a un par de ellas que creía que harían una sinergia perfecta con sus otras canciones, solo le quedaba llenarse de valor y poder pedírselo.

Habían pasado ya tres meses desde que recibieran la noticia de la muerte de Esther, y Fina parecía que empezaba a remontar. Los primeros días fueron duro, la culpa le perseguía allá donde fuera y con quien estuviera. Las sesiones de Patricia eran de mucha utilidad, y gracias a ellas Fina consiguió dejar de sentirse así para empezar a pasar página.

Después de esos tres meses, seguían viviendo juntas aún con la insistencia de Fina de querer buscarse algo. Marta se empecinaba en hacerle entender que no hacía falta, que ella estaba encantada de tenerla en casa, y que le gustaba verla antes de dormir y ser lo primero que sus ojos pudieran contemplar al despertar. Habían tenido alguna que otra pequeña discusión al respecto, pero siempre terminaba por salirse con la suya alegando lo altos que están los alquileres, y dieron por finalizada la guerra cuando a Marta se le ocurrió proponer dividir los gastos entre las dos.

Estaba distraída mirando a cualquier parte cuando unos brazos le rodearon la cintura por detrás. Supo desde el principio de quien se trataba al sentir su tacto y percibir su dulce aroma. La barbilla de Fina se apoyó en su hombro mientras la rodeaba aún más contra ella.

Ecos de una listaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora