Capítulo 12 - Emociones

1.7K 129 20
                                        

"MIEDO"

Nunca una palabra había significado tanto para ella. Sus ojos solo podían gritar ese pesar en silencio. Esa emoción desagradable provocada por la percepción de un peligro. Sentirse amenazada, sentir verdadero terror. Eso es lo que sentía en esos momentos Marta de la Reina, que al leer en esa pequeña pantalla el nombre de su padre, no había sabido reaccionar. Su corazón empezaba a latir sin desenfreno, pensar en el conflicto que iba a resultar enfrentarse a la opinión de su padre, le atormentaba sin cesar.

Algunos dirán que el miedo es una respuesta biológica, un mecanismo de supervivencia y de defensa, pero para la cantante, era ese estado efectivo y emocional que incitaba a la angustia y la ansiedad. Enfrentarse al carácter seco y frío de su padre en esas circunstancias, no era algo que tuviera ni mucho menos planeado, y no sabía si estaría capacitada.

Su cabeza iba a mil revoluciones pensando en todas las posibles situaciones, y siempre ganaba la más funesta. Su padre nunca la había aceptado tal y como era, y eso hacía que viviera en un miedo constante al rechazo de su progenitor. Saber que ahora todo el mundo sabía de su condición, aumentaba peligrosamente ese sentimiento de pavor ante la incertidumbre de no saber qué medidas tomaría el patriarca de la familia.

No podía saber si esa sensación que no le abandonaba desde que leyó su nombre en su teléfono, era real o imaginaria. Nunca había tenido la oportunidad de tantear una situación similar, y se sentía una simple principiante. El día que hizo partícipe a su padre de su sexualidad, solo recibió una advertencia, que nunca se hiciera público. Habría dado todo por sentir su apoyo, pero tuvo que conformarse con que no le coartara del todo su libertad.

Hoy sabría de lo que Don Damián de la Reina era capaz solo por mantener su imagen y su fachada.

...

Una Marta de treinta y dos años deambulaba por el salón de aquella inmensa casa que ya no sentía como suya. Caminaba sin permitirse siquiera descansar o sentarse para sentirse más relajada. Miraba cada rincón de aquella morada como si nunca hubiera estado allí, y no podía evitar sentirse una intrusa. Hacía ya cuatro años que se había independizado junto con Jaime, y volver a aquel lugar, hacía que le recorriera un escalofrío.

Esos cuatro años no habían sido para nada como ella imaginaba. Ella siempre había soñado con ser la protagonista de un cuento de hadas en el que un príncipe la salvara, pero se había dado cuenta de que lo que ella anhelaba, era a otra princesa. Su cabeza no procesaba tanta información e incluso llegó a sentir rechazo de sí misma.

"RECHAZO"

Aquella circunstancia en la cual un individuo es excluido de forma deliberada de una relación o interacción social. Rechazo activo, mediante acoso o ridiculización, o pasivo, mediante la ignorancia o el silencio. Esa emoción que puede provocarte una disminución en tu autoestima, que puede darte depresión o con la que también puedes experimentar un aumento en tu inseguridad y en la sensibilidad ante rechazamientos posteriores.

Marta sintió esa misma emoción hacia sí misma. No entendía sus propias emociones y sentimientos y quiso repudiarlos. No quería asimilar que pudieran gustarle las mujeres, no entraba en su cabeza que pudiera existir ese sentimiento en su ser. Ella no era así, ella había recibido una educación católica, y tenía que ser ejemplo de ella. Quiso olvidarse, quiso odiarse y quiso ignorar lo que en su interior ocurría, hasta que ya no pudo más.

Dolía el sentirse rechazada por el resto, no cabía duda, pero el que era propio, lo hacía aún más. El no poder soportarte, el no querer escucharte y el no aceptarse, convertía su día a día, en un sinvivir. Llegaba un punto en que solo deseaba desaparecer, que ni ella misma pudiera sentirse de tanta repugnancia que sentía hacia su persona, pero le resultaba imposible seguir así.

Ecos de una listaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora