El intervalo

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Miguel sostuvo con fuerza a Robby al mismo tiempo que veía como giraban el cuerpo inerte de Kwon, como la mancha de sangre manchaba el tatami.

Ahogo un jadeo al sentir como su novio se veia como si estuviera a punto de desfallecer, mira hacia abajo, directamente al rostro de Robby que luce pálido, con una mancha de sangre en su pómulo derecho, y su mirada perdida en en el cadáver del capitán de Cobra Kai.

—¿Robby?— Pregunta en voz baja a medida que todos se alejan, trata de alejarlo lo más que puede de la escena, queriendo que ya no presencié el desgarrador escenario

—P-Pude sentirlo— Solloza el Omega apegándose a él con fuerza, ocultando su rostro entre su hombro y su cuello, justo donde su feromonas huelen más buscando consuelo

—¡¿Que sentiste?!— Quiso saber Miguel sumamente angustiado al ver cómo los ojos de Robby volvían una y otra vez al cuerpo de Kwon que tapaban con una sábana blanca

—Como su vida se fue...— Musita Robby mirándolo directamente a los ojos, y Miguel lo ve, como esos ojos que tanto ama sollozan más violentamente y se estrujan con más fuerza contra su cuerpo. Amorosamente acaricia el cabello de su capitán, buscando reconfortarlo lo mejor que puede, la yema de sus dedos tocan apenas la glándula de su novio, intentando que pueda sentirse seguro.

Una unión rota. Asi era como Robby se estaba sintiendo, Miguel también podía sentirlo, esa desdicha, la tristeza que empezaba a florecer en su pareja.

—Salgamos de aquí. — Susurra Miguel queriendo sonar lo más tranquilo que puede. — No quiero que veas esto.

Agarra a Robby y lo jala lo más lejos que se puede. No sabe con exactitud que pasará después con todos, pero tiene el instinto de que tiene que llevar a su novio lo más lejos de ahí, lo mejor que pueda.

El chocolate blanco y las naranjas se sienten ácidos, limpia las lágrimas en el rostro de su novio, que no para de sollozar.

—Lo siento, lo siento — Repite Robby una y otra vez manchando su gi de lágrimas

—Hey, no tienes por qué disculparte— Susurra Miguel a su oído, él lo entiende, le guste o no, el nombre de Jae-Sung estaba en la piel de Robby, había un vínculo que él aún no podía llegar a comprender con exactitud, pero sabía que existía o existió.

Continúa abrazándolo mientras siente como Robby tiembla levemente hasta que cesan, y escucha como resopla.

Los dejan ir poco después y Miguel se asegura que Robby pueda sentarse en la cama, toca su rostro con total suavidad, lo deja un momento para tomar una toalla semi húmeda y quitar la sangre del pómulo del Omega que mantenía la cabeza baja.

—No me imagino lo que sentiste— Susurra el Alfa mirando a Robby que tiene la mirada perdida en el suelo

—Él iba a marcarme— Musita Robby con voz trémula recordando vividamente los ojos rojos de Kwon, aquellos colmillos demasiado cerca de su glándula— Y si no hubiera sido por Axel...

—Te hubiera marcado. — Termina la frase el latino con total remordimiento al no haber protegido mejor a su novio,imaginando el terror que Robby debió haber sentido — Perdóname.

—¿Por qué Miguel?— Pregunta Robby interesado en saber.

—Por no haberte protegido mejor. — Menciona Díaz avergonzado, siente una mano en su rostro que lo forza a ver el rostro de Robby al mismo tiempo que se pone en cuclillas

—No tienes la culpa de nada, Miggi. Estábamos en medio de una pelea— Comenta Robby con lágrimas corriendo por sus mejillas

—Pero-

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