Fuera de sí

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Estaba entrenando como loco, todos los días durante un mes entero se dedicó a entrenar como nunca, con la ayuda de su Padre que a veces era como un sargento en vez de un Sensei, tenía una esperanza de ganar.

Pero justo ahora, mientras ayudaban al Señor LaRusso a empacar la maleta para cuando la bebé naciera, Sam y el se dedicaban a guardar la pequeña ropa en la maleta, mientras Daniel soltaba un suspiró y leía la lista que tenía en mano

—Muy bien, tenemos medias extra, pantunflas, cargador de teléfono...

—¿Podemos llevar esto?— Pregunta Johnny con un metal en mano.

Sam arqueo una ceja, Daniel y Robby ladearon la cabeza confundidos por el objeto en mano

—Cuando nací, a mi madre se le pincho la llanta rumbo al hospital y tuvo que llegar en patines, Llegó a tiempo, las enfermeras la llamaron "La afortunada" — Explica el Alfa y definitivamente Robby está imaginando todo ese suceso, abre los ojos sorprendido y observa a Daniel que también parece un poco perturbado por la idea de una embarazada en patines

—Tu madre era una mujer muy fuerte, cariño— Exclama Daniel recordando levemente a la mamá de Johnny, una mujer muy preciosa— Pero si nuestro auto se avería, podemos pedir un Uber

—Jamas. Es un juego de azar con esos conductores— Se queja Johnny y Daniel niega con la cabeza

—Entonces llamamos a Amanda.— Responde el Omega, se gira cuando escucha que la única Alfa mujer de la habitación resopla

—Pero si a Mamá fue a la que se le olvidó agarrar la pañalera cuando nació Anthony— Responde Sam recordando vagamente el nacimiento de su hermano

Daniel cierra los ojos ante aquella desastrosa noche y mira a Johnny.

—Cualquier cosa, está Chozen. — Aseguro el Omega más tranquilo, Johnny suelta un suspiro

—Bien, bien. — Johnny sonríe un poco más calmado mientras siguen guardando las cosas, observa el dedo anular de Daniel y piensa lo bien que se vería con un anillo de casado, suyo, no de nadie más

Incluso para él sería sentar cabeza, como decía su madre.

Terminaron de empacar, Daniel le pidió a Robby que se quedará un rato con para conversar y Johnny, acompañado de Sam salieron al patio.

Ambos se quedaron en silencio durante un momento, hasta que Sam decide hablar.

—Papá es feliz contigo. — Hace un comentario, el rubio la mira interesado, no era común las pláticas con la Alfa

—¿Piensas eso?

—Sí, Él quería mucho a mamá, lo sigue haciendo, de otra forma, claro— Sam suelta un suspiro — Más no era igual, ella estuvo mucho tiempo en contra del karate, tal vez porque no lo entendía, pero contigo, es verlo...Libre.

Johnny hizo una pequeña sonrisa.

—Gracias por decirme eso, Sam. Estoy mejorando como persona para hacer que tu papá sea feliz — Musita el Alfa, Sam asiente, lo ha visto de primera mano — Aunque se que a veces somos muy diferentes...

—Son como el Yin y el Yang, no necesitan ser iguales para completarse— Comenta la chica mirando la piscina— Es por eso que ustedes lo hacen.

Johnny le da un trago a su cerveza y mira Sam.

—Quiero pedirle matrimonio a tu padre. — Confiesa el Alfa, ambos ojiazules se miran por un instante

El rubio puede ver el momento exacto en el que la cara de Sam pasa de la estupefaccion a la felicidad.

DreamsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora