El aire del mundo espiritual vibraba con energía residual. Garou, ahora un lobo rojo con pelaje que parecia estar hecho de sangre, jadeaba tras una batalla agotadora contra Kai, el destructor de chi (Me dio hueva escribir esta pelea). Había arrastrado al Wey demoníaco al reino de los espíritus, usando una combinación devastadora de Haki de Observación de One piece y este se se habia dejado auto matar para ir al mundo de los espiritus (con algo de ayuda de par). Con un rugido final, Garou desató un Power Geyser, impregnado con el fuego de Kyo Kusanagi, que incineró el chi de Kai, dejándolo derrotado en un destello cegador. Exhausto pero victorioso, Garou sintió un tirón cósmico. Par, el botón viviente, un ser absurdo con forma de esfera flotante y ojos brillantes, apareció. ¡Buen trabajo, peludo! ¡Hora de un cambio de escenario! Sin esperar respuesta, Par lo teletransportó a otra línea temporal.
Garou aterrizó en el Valle de la Paz, sus garras arañando la tierra. Los aldeanos, cerdos y gansos, lo miraban con ojos abiertos, murmurando sobre el "lobo alvino". Su pelaje blanco y su mirada afilada. Ignorándolos, divisó el Templo de Jade en lo alto, su silueta imponente contra el cielo. Interesante gruñó, sintiendo un cosquilleo de desafío. Pero antes de subir, un aroma lo detuvo, fideos frescos, caldo especiado. Su estómago rugió, recordándole que no había comido desde su que comenso esta aventura.
Un puesto de fideos, regentado por un ganso parlanchín, el señor Ping, estaba lleno de clientes. Garou se acercó, su presencia intimidante haciendo que los comensales se apartaran. ¿Qué quieres, lobo? preguntó Ping, sin inmutarse. Garou, sorprendido por la valentía del ganso, solo gruñó Comida. Para su asombro, Par apareció flotando, dejando caer un puñado de monedas brillantes. ¡Paga, amigo ¡No todo es pelear! Garou, desconcertado, tomó las monedas y las puso en el mostrador. Ping, encantado, le sirvió un tazón humeante de fideos con bambú y cerdo. ¡Gratis para el primer cliente peludo del día! bromeó, guiñando un ojo.
Garou devoró los fideos, el sabor cálido y reconfortante le recordó los días entrenando con Bang, cuando comía ramen tras largas sesiones. No está mal, viejo murmuró, limpiándose el hocico. Satisfecho, se puso en pie, su cola azotando el aire. Los aldeanos lo observaban mientras comenzaba a subir los escalones hacia el Templo de Jade, cada paso resonando con determinación. No corrió; caminó con calma, como un depredador acechando. Los recuerdos de las escaleras del dojo de Bang lo invadieron el sudor, las lecciones, la disciplina. Dos horas después, alcanzó la cima. El viento soplaba, y su aura de cazador se encendió como una antorcha, haciendo temblar las puertas del templo.
El patio del Templo de Jade estaba silencioso, salvo por el crujir de las hojas bajo las garras de Garou. Su aura, una mezcla de instinto salvaje y poder interdimensional, alertó a los Cinco Furiosos. Tigresa, Grulla, Mantis, Víbora y Mono salieron en formación, sus ojos fijos en el lobo blanco >Otra vez estos cinco< penso garou. ¿Quién eres y qué quieres? rugió Tigresa, sus garras destellando. Garou sonrió, mostrando colmillos. Solo estoy de paso. Pero si quieren bailar, no me niego.
Los Cinco sintieron el aura de Garou. Con eso... Tigresa atacó primero, un torbellino de zarpazos. Garou esquivó con una presision de un maestro marcial, este se canso de esquivar y dejando un borrón blanco. Usó el Spin Dash de Sonic, rodando en una bola de blanca que obligó a Tigresa a saltar atrás. ¡Es Rápido! gruñó ella. Grulla alzó el vuelo, su pico afilado buscando el cráneo de Garou. Este respondió con el Super Jump Punch de Mario, ascendiendo con un "¡Yahoo!" que desconcertó a Mantis. ¿Qué fue eso? chilló el insecto, solo para ser golpeado por un Ground Pound de Donkey Kong, que sacudió el patio y lo mandó volando contra una columna.
Víbora se lanzó, su cuerpo serpenteante intentando enredar a Garou. Él contraatacó con el Oniyaki de Kyo, girando en un torbellino de llamas rojas que chamuscaron las escamas de Víbora. ¡Caliente, caliente! siseó ella, retrocediendo. Mono entró con una ráfaga de patadas acrobáticas, pero Garou canalizó y copio la fuerza bruta de Bowser, atrapando la pierna de Mono y lanzándolo contra un gong. El ¡CLANG! resonó, y Garou rió. Buen ritmo, mono.
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garuo el cazador multiversal
Actiongaruo se encuentra un dispositivo que le permite viajar por dimensiones. Esta historia no es seria aunque le de esos tintes, disfruten y LA ESCALA DE PODER SE FUE DE SABÁTICO CARIÑO
