Bailarin

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Otra vez aquí 😶‍🌫️

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Y sus movimientos eran lentos, su cintura estrecha, su rostro cubierto por una fina tela, su cabello castaño, sus ojos observando a cierto caballero.

En medio del pueblo se decía de la sensualidad de un bailarín, su figura tan feminina, su rostro jamás visto y su expectacular baile. Muchos solo iban a saciar su curiosidad y terminaban enamorados de ese sujeto, curiosos de ver su rostro, alucinando con tenerlo entre sus brazos.

Era curioso que ese castaño no aceptaba a ningún hombre, por más dinero que le ofrecerán, o eso era verdad hasta que ese caballero de cabellos celeste lo observaba, no de manera lujurioso, era más como curiosidad.

Por primera vez el bailarín bajo de su escenario, bailando sutilmente, ciertas manos atrevidas lo tocaban, otros le gritaban vulgaridades, pero sus ojos solo observaban a ese espadachin, sentado solo, sin ninguna trago en su mesa, tan llamativo, se acercaba a él lentamente.

"Te gustó?" pregunto seductor, sentándose en las piernas de ese hombre, los demás protestaban y miraban la escena con envidia.

"Solo me recuerda a alguien que conozco" respondió seco, esperando que ese hombre se levante, solo sintió esas delgadas manos acariciar su rostro, negandose a ese tacto le agarro la muñeca. "No estoy jugando".

"Yo tampoco estoy jugando" respondió acercándose a ese rostro y susurrar en su oído "Envidio a la persona a la cual me comparó, seguro lo aprecia demasiado".

Molesto el peliceleste agarró la cintura de ese bailarín, sintiendo familiaridad, el mismo olor corporal a tierra y brisa, aunque el tono de voz era ligeramente diferente coincidía.

¿Qué sucedía?

Simplemente un leal servidos buscando a su amo, con el deber de llevarlo a su mansión y no preocupar a sus padres.

La misión no era sencillo.

Deseaba quitarle ese velo, observar su rostro.....

"Si quiere ver mi rostro, tendrá que desnudarse ante mi primero" sonrió con picardia, viendo el rostro sorprendido de ese hombre, se levantó y moviendo sus caderas volvió al escenario, siguiendo con su acto, sin desviar su mirada de la expresión tonta de ese espadachin.

Y después de su actuación salía del escenario, esperando a ese peliceleste perseguir lo, no faltó ni un minuto para que ese hombre le agarra la muñeca.

"Esta bien", su voz firme, su rostro serio. "Se que eres tú" tan seguro que era molesto.

"Ya lo veremos" lo guió a una habitación, apenas entrar lo empujó a la estrecha cama, subiéndose encima y desabotando su... "ah~" gimió al sentir su miembro en su trasero, para después dar una risita en burla "Virgen" soltó con burla.

Molesto el Espadachin desvío la mirada, se sentía tan avergonzado e impuro por desear a su amo.

"Si me das placer puede considerar que me claves tu verga" susurro, besando la oreja del peliceleste.

Era una escena demasiado contradictorio.

"¿Qué quieres que haga?" pregunto avergonzado, para después ver la parte más vulgar de su señor.

"Chupamela" levantó su falda, mostrando sus geniales, tan provocador que no llevaba ropa interior.

Pero antes de hacerlo, lo dudo, no era correcto, en primer lugar debería quitale la máscara, pero no podía negar que su entrepierna palpitaba. Se acercó y lentamente empezó a lamerlo con vergüenza y torpeza.

"Eres todo un virgen" soltó con burla, mientras agarraba los cabellos del espadachin y le obligaba a meter su verga hasta la garganta, era tan exitante torturarlo.

"coff coff" tosia, con semen aun entre sus labios, con ganas de gritar, se contuvo al ver como ese castaño le mostraba su entrada, metiendo un dedo y moviendo de arriba a abajo, como si simulara penetracion, eran tan...

"No quieres meterlo" su rostro sonrojado, metió un segundo dedo, gimiendo.

Su instinto era más fuerte, sin dudarlo agarro a ese castaño y metió su miembro, no dudo en embestirlo, exitarse aun mas por sus gemidos.

Ah~~~ah~~

No fue sufiente correrse dentro de él, su miembro seguía duro, otra posición, sus embestidas más fuertes y rápidas, deleitandose con sus dulces gemidos. No se dio cuenta cuando ese velo se cayó, mostrando el rostro de ese torpe constructor.

"Si te gustó no deberías dejarme" soltó el castaño, besando los labios de su fiel espadachin.

La verdad era que los señores fronteras deseaban comprometer a su hijo mayor, deseosos qué se casara, era prácticamente obligarlo a casarse. Y un debilucho espadachin que no reaccionaba y solo acataba las ordenes. Molesto por la situación huyó de la mansión.

Esperemos que su amo viva felizmente con su leal espadachin.

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