SIN LEVANTAR CABEZA

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Ha pasado un mes desde que mi padre se fue, desde aquella noche que sali en el hospital me quede en la residencia hasta el dia de hoy, no he ido a clase no puedo, he estado en la residencia desde entonces, han venido a verme pero yo no queria ver a nadie, ni si quiera a Marina, no solo quiero seguir en la cama hasta que se pase el dolor que siento, no quiero nada mas, y me da igual que mis notas bajen, o repita, no me importa, nada importa.
- Lucas, cielo no puedes pasarte el resto de tu vida aqui encerrado - dice mi madre, estoy tan deprimido que ni me he dado cuenta de que esta en la universidad.
- Mama, no tengo ganas de nada, y no quiero ver a nadie, solo quiero estar solo.
- Lo se cariño - se sienta en la cama a mi lado - pero, tienes que hacer algo, se que es duro decir adios para siempre, pero si no lo haces vas a perjudicarte.
- No quiero decirle adios, quiero que siga conmigo.
- Lo se cielo, y aunque ya no esta entre nosotros siempre estara vivo en nuestros corazones, Lucas cariño, tienes que afrontarlo, si no, sera peor.
Se tumba y me abraza por detras, se que me estoy perjudicando pero, es que le extraño tanto, en parte mi madre tiene razon, ademas ella le conocia desde mas tiempo, le ha querido como nunca, y aun asi ella es la fuerte y la que me esta animando cuando, a lo mejor deberia ser al reves.
Me giro hacia mi madre, se ve tristeza en sus ojos junto al dolor, pero lo que mas destaca es la preocupacion, su preocupacion por mi, ella lo esta pasando mal pero sigue siendo fuerte.
- Mama esto es tan duro, le extraño tanto, que puedo hacer.
- Todos estamos igual Lucas, pero quiza deberias ir a visitarle, cuando nosotros lo hicimos estabas aqui encerrado, y no fuiste a despedir a tu padre, quiza esa es la razon por la que te encuentras peor.
Esas palabras me han llenado, pero no es mi madre quien las dice, no es una chica que acaba de entrar por la puerta.
- Tiene razon hijo, venga animate, aseate y si quieres, despues vamos al cementario, seguro que si te despides te sientes mejor.
- Gracias mama, por todo, por venir y animarme, te quiero.
- Yo tambien te quiero cielo - dice dandome un beso en la frente - os dejo hablar, a ver si le saca chica, confio en ti - y abraza a la otra chica.
Despues de irse mi madre la chica se tumba a mi lado mirandome.
- Hola motero, quieres que te de algo para animarte? - dice con esa preciosa sonrisa.
- Hola Mar, que puedes darme para animarme - digo algo mas animado, hablar con mi madre y que ella este aqui ahora me alegra.
- Que te parece esto - dice dandome un beso en los labios, enseguida vuelvo a sentir lo que senti en el cine antes de que mi padre se fuera.
El beso se hace mas profundo, sin duda es lo que necesita, enseguida me animo y me giro encima de ella sin dejar de saborearnos, me encanta esta chica y voy a parar porque si no va a pasar algo que no es conveniente mientras tu madre esta fuera.
- Te sientes mejor? - pregunta con ese brillo en sus ojos chocolateados - puedo darte otro si quieres.
Y empieza a besarme la mejilla, y el cuello, y la frente alrededor de los labios.
- Preciosa si no paras dudo que pueda contenerme - para y me mira a los ojos.
- Te encuentras mejor?
- Un poco bastante, pero sigo sin querer despedirle.
- Entonces tengo que hacer algo mas.
Y vuelve a darme besos por toda la cara, y finalmente se posa en mis labios, se levanta echa el cerrojo en la puerta, se quita la ropa y se queda en ropa interior.
- Pero que estas haciendo? - la pregunto soprendido.
- Lucas, tienes que levantar cabeza y te voy a ayudar.
- Marina no se si es el mejor momento... - vuelve a besarme, tengo muchas ganas, pero no creo que sea correcto.
- Lucas te quiero, llevo esperando esto mucho tiempo, y creeme cuando te digo que esta es la ocasion perfecta.
Me ha convencido, entonces sin esperar mas, nos quitamos la ropa que falta, y tomando las medidas adecuadas, nos fundimos el uno con el otro, fusionandonos en un solo ser, dejando que la pasion y el amor que sentimos el uno por el otro permita unirnos en cuerpo y alma y sin duda, entregando nuestro corazon al otro.

Ocurrio en InviernoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora