después de morir.desperté en el cuerpo de un adolescente y ahora mi nombre es nobuo yamada y tengo un sistema el cual me obliga a tener un harem.
¡pero yo no quiero eso!
Pero este sistema me obliga a hacerlo o ¡hara desaparecer mi cosa!
sigue la...
El domingo amaneció con una luz dorada que bañaba Tokio, un respiro necesario tras el despliegue técnico del cosplay. Nobuo se miró al espejo, ajustando su chaqueta negra. Hoy no había misiones de rayo ni patrones de costura. Hoy era el turno de Utaha Kasumigaoka.
Miku, en un alarde de madurez que sorprendió a Nobuo, lo había despedido con una mirada serena en la escuela el viernes: —Ve con ella, Nobuo —había dicho, jugando con sus auriculares—. Utaha-senpai también merece tu tiempo. Además... no quiero que olvides cómo ser un caballero solo por estar rodeado de nosotras.
Nobuo no sabía si aquello era un voto de confianza o una advertencia silenciosa, pero aceptó el consejo.
El Encuentro de las Épocas
Se encontraron frente a un café de estilo europeo en Minato. Utaha estaba allí, apoyada contra una columna de mármol, vistiendo una falda larga de seda y un suéter blanco que resaltaba su elegancia madura.
—Llegas dos minutos tarde, Nobuo-kun —dijo ella, sin despegar la vista de su libro. —Llegar puntual habría sido demasiado predecible para un autor de tu calibre, Senpai —respondió él, manteniendo su Rostro Imperturbable.
Utaha cerró el libro y le dedicó una sonrisa que mezclaba peligro y fascinación. —Puntos por la audacia. Caminemos.
La Interrupción del Éxito
La cita transcurría con una fluidez intelectual que Nobuo solo encontraba con ella. Hablaban de narrativa, de la estructura de las tragedias griegas y de cine clásico. Era una danza de mentes hasta que el teléfono de Nobuo vibró.
Era Machida. Al contestar, la voz de la editora casi le revienta el tímpano. —¡Nobuo! ¡El comité se ha vuelto loco! ¡Tu nueva novela ha sido aprobada con nota máxima! ¡Y las ventas del Volumen 1 de SAO han roto las proyecciones del mes en solo tres días! ¡Prepara la mano, porque vas a firmar reimpresiones hasta que te queden calambres!
Nobuo colgó, procesando la información con su habitual calma. Pero al girarse, notó que el aire alrededor de Utaha se había vuelto gélido.
—Vaya... —murmuró Utaha, entrelazando sus dedos—. Así que el "pequeño proyecto" de mi Kohai se ha convertido en un monstruo que devora los rankings.
El Duelo de los Genios
Utaha se detuvo frente al río, dejando que el viento agitara su largo cabello negro. Su mirada ya no era la de una novia en una cita, sino la de una reina viendo a un joven rey reclamar una tierra vecina.
—No te confundas, Nobuo-kun —dijo ella, acercándose hasta que sus alientos se mezclaron—. Que esté orgullosa de ti no significa que vaya a dejarte el camino libre.
—No esperaba menos de la gran Utako Kasumi —respondió Nobuo, sin retroceder un milímetro.
—Exacto. —Ella rozó la mejilla de Nobuo con el dorso de su mano—. A partir de ahora, cada palabra que escribas será un desafío para mí. Voy a escribir una historia tan devastadoramente buena que tus lectores olvidarán cómo se deletrea "Kirito".
[SISTEMA: Alerta de Tensión Creativa Nivel S.]
[Misión Pasiva: "El Trono Compartido".]
[Nota: El amor entre autores es un campo de batalla lleno de tinta y ego. No bajes la guardia.]
—Me gusta esa mirada en tus ojos, Utaha —dijo Nobuo, tomando su mano con firmeza—. Hazlo. Haz que me arrepienta de haber empezado a escribir.
Utaha soltó una risa suave, melódica pero afilada. Se apoyó en su brazo, retomando la caminata. —Lo haré. Pero mientras tanto... —susurró al oído de él—, recuerda que hoy no eres un autor de éxito. Hoy solo eres el chico que tiene que invitarme a cenar para compensar el haberme interrumpido con noticias de negocios.
Cierre del Capítulo
La cita terminó bajo el cielo púrpura del atardecer. Nobuo dejó a Utaha en su estación, sintiendo el calor de su mano aún en la suya. Ella era fuego y hielo; una competencia constante que lo obligaba a ser mejor.
Al llegar a casa, se dejó caer en el sofá. Su vida era un caos de sentimientos y ambiciones cruzadas.
[SISTEMA: Felicidades. Has sobrevivido a una cita con una mujer que quiere amarte y superarte profesionalmente al mismo tiempo.]