El sol se ocultaba tras los árboles milenarios del Bosque de Jura, tiñendo el cielo de un púrpura profundo que parecía anunciar el inicio de algo grande... o terrible. Nobuo llevaba apenas 48 horas en este mundo, pero su cuerpo sentía como si hubiera sido triturado, reconstruido y vuelto a triturar.
—Maestro Rimuru, su invitado parece estar a punto de romperse —comentó Ranga con su voz grave, mientras Nobuo se desplomaba sobre su lomo tras la sesión vespertina con Hakurou.
—Es sorprendentemente resistente para un humano —respondió Rimuru, rebotando en forma de slime sobre la cabeza del lobo—. Aunque sí... parece que Hakurou lo exprimió como una esponja.
Nobuo solo pudo emitir un gruñido. Cada músculo le dolía. Cada articulación crujía. Y su Sharingan... ardía.
[SISTEMA: Día 2 completado. Estado físico: deplorable pero funcional.] Nota: No estás muerto. Eso ya es un logro.
Nobuo ignoró la notificación. No tenía energía para discutir con el sistema.
La Ciudad de los Monstruos: Integración Estratégica
Al llegar a Tempest, Nobuo activó su respiración interna —no Ki, solo la técnica básica que había aprendido para no colapsar— y obligó a sus músculos a dejar de temblar. No podía presentarse ante los líderes de Tempest como un saco de huesos.
Frente a la gran sala de reuniones lo esperaban Benimaru, Shion y Shuna.
Benimaru lo observó con ojos carmesí, cruzado de brazos.
—Así que tú eres el humano del que habla Hakurou —dijo—. Dice que tus reflejos son... extraños.
Nobuo tragó saliva.
—No uso magia —respondió—. Mi energía es... física. Es electricidad generada por mi propio cuerpo.
Benimaru arqueó una ceja.
—¿Electricidad? Como un rayo.
—Algo así —admitió Nobuo.
Extendió su mano. No creó una esfera gigante ni iluminó el cielo. Solo generó una pequeña chispa azul, del tamaño de una canica, que crepitó suavemente.
Un sonido tenue, como un insecto eléctrico.
Shuna dio un paso atrás, sorprendida. Shion entrecerró los ojos, evaluándolo. Benimaru inclinó la cabeza, intrigado.
—Interesante —dijo Benimaru—. No es magia, pero tampoco es algo que haya visto antes.
[SISTEMA: Dominio del Rayo estable al 35%.] Nota: No intentes impresionar más. Te vas a desmayar.
Nobuo cerró la mano, apagando la chispa.
El choque de realidades
Shion se acercó. Su presencia era tan intensa que Nobuo sintió un escalofrío incluso sin activar el Sharingan.
—Un poder que nace del cuerpo... —murmuró Shion—. Eso significa que si tu voluntad flaquea, tu energía también lo hará.
Nobuo asintió. Era cierto.
—Mañana entrenarás conmigo —continuó Shion—. Hakurou te enseña a esquivar. Yo te enseñaré a resistir.
Nobuo sintió que su alma abandonaba su cuerpo por un instante.
—¿R-resistir?
—Golpes —respondió Shion con una sonrisa peligrosa—. Muchos golpes.
Rimuru intervino antes de que Nobuo colapsara del susto.
—Shion, con moderación. No queremos que Nobuo muera antes de la batalla.
—Lo sé, Rimuru-sama —respondió Shion, aunque su sonrisa decía lo contrario.
El olor a guerra
Benimaru se acercó a Rimuru.
—Los exploradores regresaron —informó—. El ejército orco ha acelerado su marcha. Estarán aquí en cinco días.
Rimuru frunció el ceño.
—Hambriento... —susurró—. Esto será complicado.
Nobuo sintió un escalofrío. El aire mismo parecía más pesado.
—Rimuru —dijo Nobuo—. ¿De verdad crees que puedo ayudar?
Rimuru lo miró con una mezcla de seriedad y calidez.
—No sé qué eres, Nobuo. No sé de dónde vienes. Pero sé que no eres débil. Y sé que no huyes. Eso es más de lo que puedo decir de muchos.
Nobuo bajó la mirada.
—Haré lo que pueda.
—Eso es suficiente —respondió Rimuru.
Noche en Tempest
Esa noche, Nobuo se quedó en una cabaña de madera. No era su apartamento en Tokio. No tenía a Miku abrazada a su brazo. No tenía a Marin roncando suavemente. No tenía a Utaha reclamando la mitad de la cama.
Estaba solo. En un mundo que no era el suyo. Con un enemigo que podía devorar civilizaciones enteras.
Mientras vendaba sus manos, una notificación apareció:
[ESTADO DE MISIÓN: Fin del Segundo Día.] Progreso Sharingan: 1 Aspa (60% hacia evolución). Objetivo del Día 3: Sincronizar reflejos eléctricos con técnica de resistencia. Advertencia: Si no descansas ahora, tu corazón no aguantará el entrenamiento de Shion.
Nobuo dejó caer la venda. Su corazón latía rápido. No por miedo al entrenamiento. Sino por lo que estaba en juego.
Pensó en Miku. En su sonrisa tímida. En cómo lo abrazaba cuando tenía miedo.
Pensó en Marin. En su energía. En cómo lo hacía reír incluso cuando estaba agotado.
Pensó en Utaha. En su mirada tranquila. En cómo lo entendía sin palabras.
Pensó en su vida en Tokio. En su futuro. En lo que quería proteger.
Cerró los ojos.
—Volveré más fuerte —susurró—. Lo prometo.
Y se dejó caer sobre la cama, dejando que el sueño lo arrastrara.
El Día 3 estaba a solo unas horas. Y con él, el verdadero infierno.
❓ Pregunta para los lectores
¿Creen que Nobuo logrará sobrevivir al entrenamiento de Shion sin perder la cordura... o los huesos?
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HAREM SYSTEM
Hayran Kurgudespués de morir.desperté en el cuerpo de un adolescente y ahora mi nombre es nobuo yamada y tengo un sistema el cual me obliga a tener un harem. ¡pero yo no quiero eso! Pero este sistema me obliga a hacerlo o ¡hara desaparecer mi cosa! sigue la...
