¿Por qué contigo? Solo contigo...
Vaya maldición tan insoportable, tan insípida, pero tarde o temprano tengo que librarme de esta trampa, es necesario. Para ambos.
Un poco más necesario para mí, no seguiré siendo tu pasatiempo, olvídalo. Aún mejor, olvídame, yo te olvido, nos olvidamos de todo este mal chiste y hacemos como que nada de esto pasó. Como si ninguno de nosotros alguna vez existió.
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200 CARTAS
PoesíaY con el pasar del tiempo aprendí que este no da tregua, la mente tampoco... Esta es mi condena por amar tanto a alguien que me quiso tan poco, aun así no me arrepiento, pues la experiencia no tiene precio y esta historia será testigo de eso.
