Perhaps one day, is today (2/4)

66 4 1
                                        

"Ella simplemente... no pudo verte morir."

Caroline quiere gritar. Quiere saber dónde está Rebekah y por qué no ha encontrado la manera de detener esto. Quiere saber cuándo los Originales dejaron de ser los monstruos más peligrosos de la Tierra. Feroces. Brillantes. Inmortales. Quiere saber cuándo terminó aquello para siempre. Pero lo sabe.

Perhaps one day, is today by Sadhippie

———————————————————————————

Más tarde, mientras ella está de pie al fondo de la sala mientras él le promete a su hija que no se irá. Mientras Elijah y Rebekah susurran planes entre ellos, como deberían haberlo hecho mucho antes. Mientras sus propios hijos ríen nerviosamente al mirarla. Caroline oye los suspiros de Ric al acercarse a ella.

La hace poner los ojos en blanco por instinto.

"Simplemente no entiendo...", exhala. "¿Por qué él?"

Frunce el ceño. ¿No es obvio?

"Oh, intentaste ocultarlo, sin duda. Te aferraste a Stefan con todas tus fuerzas. Y luego a las chicas. Pero cuando alguien susurró su nombre... No pudiste ocultarlo mas  entonces. El anhelo. Me pregunto, ¿lo elegirías a él, en lugar de a ellas? Si tuviera que elegir."

Porque Klaus nunca la obligaría a elegir. Nunca la habría presionado. Nunca la habría obligado. No en esto. En realidad, en nada. Una y otra vez se había alejado y le había dado espacio. Porque él siempre respondió a su llamada. Siempre estuvo dispuesto a ayudarla a pesar de todo lo que le había hecho en su juventud. A pesar de todo lo que aún podía hacer.

Porque tenía todas las razones para dudar de ella, y sin embargo, nunca se apresuraba a hacerlo.

"Te arrepentirás de esto", le asegura Alaric, sin molestarse en esperar una respuesta que ella no iba a darle de todos modos. "Quizás no hoy, ni siquiera mañana. Quizás incluso tarde algunos años. Pero un día, cuando te convierta en el monstruo que es, y ya no te reconozcas a ti misma. Te arrepentirás y ten por seguro que protegeré a mis hijas de ello".

Su tono le recuerda a cuando la torturó. A cuando aún era una niña. A un dolor y una agonía de los que nadie la había salvado. Nadie más que... Niega con la cabeza. Caroline Forbes ya no necesita que nadie la salve.

Caroline sonríe. Una sonrisa peligrosa que solo poseía hacia quienes la habían agraviado. Una que nunca ha usado. No por falta de oportunidad, simplemente por falta de elección.

"¿Monstruo? Me parece muy interesante esa palabra viniendo de ti. ¿Cómo llamas a un hombre de cuarenta años que obliga a su alumna, a quien una vez torturó, a cuyo padre mató, a dar a luz a sus hijos? ¿Te crees una buena persona, Ric? ¿Te crees algún tipo de héroe?", pregunta ella, con su mirada fría fija en él y su voz firme. "¿Qué crees que pensarán tus hijos de ti algún día si leen mis diarios, en lugar de los de Stefan, o los de Elena, o los tuyos? Podrían verte de una manera completamente diferente."

Da un paso atrás frente a la mujer que ella siempre había elegido no ser.

"Amenázame una vez más con mis hijas y ten por seguro que serás tú quien se arrepienta. Ya no me queda gracia. Mystic Falls me la ha drenado. Soy más fuerte que tú, soy más inteligente. He sobrevivido a cosas peores que tú y más joven. Deberías tener cuidado con cómo me hablas, no me queda piedad de los monstruos de mi juventud. Y tú sin duda fuiste uno de ellos".

Ya no es una niña y sonríe al oír el latido acelerado que le llega de él, deleitándose al saber que es por ella. Por las palabras que ha guardado en su interior todos estos años. Palabras que ha tenido en la punta de la lengua desde que él tuvo la desafortunada idea de decir que no era la madre de sus hijas.

One-Shot KlarolineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora