Cap.6 "Un Juguete"

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Jamás pensó que le iba a pasar algo parecido.
¿Por qué el matón de la escuela lo había besado?
¿Por qué el más rebelde de la escuela lo había curado?
¿Por qué J-hope quería estar cerca de Taehyung?
El mundo se estaba volviendo loco, y Tae estaba en él.
Al llegar a su casa, totalmente aturdido por todo lo que había pasado, se preparó para ir a su trabajo de media jornada, no ganaba mucho, pero era lo suficiente para poder pagar los gastos comunes del departamento, algo que su madre no podía financiar. No trabajaba toda la semana, era solo los lunes, martes, viernes y sábado, pero aun así era bastante agotador.
Cuando estaba a punto de irse, su madre abrió la puerta, era extraño que llegara temprano.
-¿Omma? –Tae se dirigió a la entrada.
-Hola Tae cariño, ¿Cómo has estado? –Se veía cansada, su ropa estaba un poco mojada por la repentina llovizna que caía por las calles.
-Bien, te hago algo, ven siéntate.
-No hijo, solo anda al trabajo, yo me encargo. –Le dio un beso en la mejilla a su hijo, palmoteo su espalda y se dirigió a la cama. Tae no sabía que hacer, se sentía culpable por no poder estar con su madre como ella lo necesitaba, pero tenía que ayudarla monetariamente.
La espada y la pared.
Llevaba una bufanda roja arropada en su cuello, traía un Montgomery negro que combinaba con sus pantalones y una converse negras. En Daegu, en su escuela, siempre salía como el mejor vestido, no era por el dinero, ya que tampoco tenían mucho en ese momento, si no que era la forma en que ocupaba la ropa, que Tae era completamente popular, la forma en caminar, la forma en como su actitud se mostraba, y la forma en como a todos lo contagiaba con su inocente y adorable ser. Oh si, Tae era el alien más querido de Daegu.
Las calles de Seúl, en ese pasaje, estaban completamente congeladas, se notaba que él invierno estaba llegando, aunque faltaban unos dos meses para eso, pero Corea era un país helado. Todos lo sabían. Traía un paragua, pero no lo abrió, ya que caían pequeñas gotas, pero nada parecido a la lluvia, era más bien, demasiada niebla y humedad.
Al llegar al café donde trabajaba, justo entonces comenzó la lluvia con todo, las gotas caían fuertes contra los vidrios, dando a conocer que el viento estaba también jugando.
-Tae, Taaaae. –Dijo Hyoyeon, era más grande en edad que él, y con una personalidad totalmente avasalladora. –Despierta, y atiende. –Tae salió de su trance y se dirigió a sus mesas, con un delantal verde en su cintura, y una camisa blanca, la misma del colegio, la misma de J-hope, esta vez sin corbata.
No podía concentrase, J-hope todavía estaba en su mente, sus labios y su lengua estaba ardientes en cada pensamiento de Tae, haciendo que este se ruborizara por el sensual pensamiento. Su mente estaba en el cielo, desde su íntimo acercamiento.
Se sintió extraño al pensar que el rubio a penas lo conocía, pero no llegaba a una sensación de incomodad por el simple hecho de que sentía la excitación llegar a él como algo mágico, cada vez que J-hope lo miraba con esa visión de rayos-X. Su mente era desbordada de sentimientos y pensamientos más allá del inocente rostro del joven, era la química entre estos dos jóvenes que hacían que se atrajeran con tanto ardor.
Eran las 10:30 y parecía que la lluvia y el viento no iban a parar. Cada vez se estaba poniendo peor.
-¿Qué pasa Tae? – Hyoyeon le preguntó –Jamás te había visto tan distraído, y eso que es bastante viniendo de ti, ya que tienes el cerebro de un pez. –el comentario de la rubia lo hiso sonreír, estaban sentados en una mesa, tomándose un café, ya que habían solo dos mesas ocupadas, ese día no se encontraba mucha gente afuera.
-Nada –Finalmente respondió.
-Eso es imposible, Tae... Cuéntame. – Hyoyeon insistió. Después de mirar de un lado a otro, se fijo en la rubia, tenía una mirada preocupada.
-¿Alguna vez, un chico te ha besado, y ni siquiera lo conoces?
-¿qué? - Hyoyeon miró atónita. –Yo... yo... -"Tal vez no debo compartir mis pensamientos con una mujer que no conocía tan bien" se cacheteó el rostro imaginariamente y trato de arreglar la situación.
-Si bueno, me gusta una chica – "Si, dejemos la homosexualidad de lado, no quiero que le diga a su padre, después de todo.... Es el dueño" –Y esa chica, la besaron, por un total desconocido, y... - "¿qué más le digo?" la cara de Hyoyeon estaba completamente confundida, la frase que cohesionaba el moreno no tenía sentido para nada – Y eso, no quiero que ella le guste ese muchacho, a mi me gusta más... y... -Le salvó la campana, la puerta del café se abrió y entraron varios chicos, no podía verlos bien ya que la cabeza de la chica tapaba la vista. Vio que se sentaron y comenzaron a charlar. –Me tengo que ir Hyoyeon, después te sigo contando
-Si Tae, me encantaría seguir la historia, aunque creo que me iré, me dio mucho frio. –fue dentro, Tae se dirigió a la mesa donde estaban los nuevos clientes y se sorprendió.
¿Por qué esto le estaba pasando a él?
Se ruborizó completamente.
Era él, el rubio, J-hope.
-Ho... hola, ¿qui... -Lo cortó Jin.
-No puedo creerlo! –Gritó –Pero si es TaeTae. –Al decir ese nombre, todos dejaron de mirar el menú y fijaron su vista en él. Tae miró a J-hope y este penetro su mirada en el pobre castaño, no podía dejar de mirarlo, quería comerlo vivo, sacarle ese delantal, esa camisa, esos pantalones y hacerlo bajo la lluvia, estaba totalmente excitado por el uniforme del moreno. –No sabía que tenías un trabajo Taetae.
J-hope no miró más al castaño, porque si lo veía, no iba a dejar de pensar en sus labios sobre él, en su exquisito sabor, y su tacto ardiendo debajo de sus ropas.
Tae por el otro lado, tampoco miraba a J-hope, no quería, había pensado todo el día en él, pensando en que le diría el lunes, pero no pensó que iba a verlo tan pronto.
-Bu...bueno, ¿quieren algo?
-¿Por qué estaríamos acá si no vamos a pedir algo, TaeTae? –dijo sonriendo, al castaño le estaba cayendo bien Jin – Quiero un café Latte y un cupcake. Ustedes.
Esta iba a ser la primera vez que oía a los otros hablar.
-Yo quiero un cortado –Bang dijo.
-Yo quiero 2 muffins un cupcake y un chocolate caliente –Dijo SRapmon.
-Yo quisiera un café vainilla y un cheescake de vainilla – Dijo Suga.
-Yo quiero 2 cheescake y un chocolate –Dijo Zico
Y por último J-hope aun trataba de decidirse, su mirada aun baja al menú, Tae pensó firmemente en que estaba enojado, ya que su mandíbula estaba totalmente marcada, como si estuviera tratando de sostenerse para golpearlo, aun el rubio era totalmente desconocido para Tae, no lo conocía de verdad, no sabía nada de él por dios!.
-J-hope... Vamos, TaeTae esta esperando –Alentó Jinl, mirando al rubio. La mandíbula de este se tensó más aun.
-Quiero un cheescake de frutilla, y un café amaretto – Lo dijo sin levantar la mirada. A Tae le dolió.
-No te preocupes TaeTae –Le susurró Jin –A estado así desde que salimos de clase, algo le debe estar pasando por la mente, ha estado mas distraído de lo normal. –A Tae se le olvidó como el corazón palpitaba. Le dio un delicioso mareo.
¿Acaso J-hope a estado así por él?
¿Era Tae el motivo de la distracción del rubio?
                                                                                                                                                                                          Tal vez J-hope estaba enojado con Tae, tal vez lo había hecho mal. "siempre arruino todo" "¿Por qué mierda tienes que ser un desastre y horripilante alien? ¿Ah?"
-Bu.. bueno, voy a traerlo. –Taehyung se dirigió a hacer todo lo que le pidieron.
-Agh, J-hope, ¿por qué tienes que ser así? –Jin le preguntó a Hope –Ves que TaeTae a sufrido bastante.
J-hope levantó la mirada, furioso hacia Jin –¿Y desde cuando mierda te importa él? ¿Ah? –Dijo, sin levantar la voz, nadie más que ellos había sido capaz de oírlos.
-Desde que a mi mejor amigo le gusta – Todos miraron con los ojos abiertos hacia Hope, este estaba fuera de sí. Se paró violentamente, creando demasiado ruido, haciendo que todas las miradas del café se fijaran en él, incluyendo a Tae que estaba lejos en la maquina de cafés.
Se dirigió a Jin y lo tomo por la camisa de su ropa de colegio, tomando también una parte de su bufanda. Y lo llevó a fuera.
-Deja de decir estupideces –Ladró J-hope, que lo tiró contra la fría pared, dejando que la lluvia cayera en ellos. –No me gusta, es un maldito imbécil que lo único que hace es meterse en problemas.
-Y ¿por qué te preocupa tanto? –Jin dijo calmadamente.
-No me preocupa.... –Dijo J-hope –Solo lo quiero tener de mascota, un juguete, me parece que es totalmente interesante para molestar, eso es todo –J-hope dijo, soltando a Jin dirigiéndose a la entrada del café.
-Entonces... ¿Significa que nadie lo puede tocar? –Preguntó Jin.
-Me da lo mismo, solo quiero jugar con él, así me puedo olvidar de otras cosas. – Y antes de entrar se dio la vuelta y miró a Jin –No vuelvas a decir estupideces. Y Taehyung es solo un pequeño plus para la distracción.
Entraron los dos jóvenes, algo mojados por la lluvia y todos lo miraron. Llegaron a su mesa y tenían todo lo ordenado, Tae estaba totalmente alejado, al lado de una chica, algo que enfureció a Hope, que no entendía por qué.
-Mhmm, amo esto –Dijo Suga. Deleitándose por el sabor de su comida.
Comenzaron a comer y charlar como si nada hubiera pasado. Era algo constante que Hope perdía la paciencia, pero no era muy a menudo que se descargara con sus amigos.
-Hope, vamos a ir hoy, o prefieres que lo dejemos para mañana, hace frio –Le preguntó Zico.
-Si, lo dejaremos para mañana –Finalizó Hope. Era normal que los chicos salieran a pub y clubes por las noches, lo hacia más interesante.
El padre de Hope era un reconocido hombre de empresas, y una de las cosas que tenía, era eso. Discoteques, clubes, pubs, etc. Pero este, jamás veía a Hope, jamás, además que el rubio, crecía con madres diferente siempre, y todas eran mujeres que tenían solo 10 años más que él.
Tae tomó la cuenta y fue a dejarla a los chicos, aun sentía el rubor en sus mejillas, a pesar del frio de afuera. Pudo visualizar la anterior explosión de Hope, sabía que estaba enojado, se preguntó si algo tenía que ver Tae ahí, ya que, después de todo, este y el rubio habían compartido un beso, que según Jin, lo tenía un poco más distraído, tal vez estaba enojado, pero nunca pensó que iba a descargar su rabia con Jin, después de todo, Jin era bueno con el castaño.
-A...aquí esta la... cuenta.
-¿Tae, quieres ir con nosotros? –Preguntó Jin
-¿Ah?, ani, tengo que terminar acá. Gracias Jin –Se inclinó un poco en agradecimiento, y estaba a punto de irse.
-Pero... -Siguió - ¿a que hora terminas?
-Yo...
-¿Sabes que es peligroso irse tan tarde a la casa TaeTae? Y más con este clima.
-Pero...
-¿Acaso trabajas acá toda la semana? –Oh no, Tae no quería que nadie de la escuela supiera que el trabajaba acá. Nadie podía saberlo.
-¿qué?... No...no, yo no trabajo to... -
-Tae –Dijo Hyoyeon, que estaba abrigada completamente con un paragua en la mano –Toma, recuerda que desde el lunes cerramos más tarde –Dijo la rubia "es mi fin" entregándole el horario en un papel -Te espero el lunes alien.
Tae no quería ver la cara de ninguno de ellos. Quería correr y salir de ahí. ¿Por qué todo le tenía que salir al revés?
-Veo que trabajas aquí toda la semana –Dijo Jin con una sonrisa, percatándose que de la incomodidad del moreno –Es malo para tu salud TaeTae. No trabajes tanto. –Y con eso Tae se inclino, nuevamente, y salió de ahí.
Al pasar la hora, pudo notar como ya todos se preparaban para salir, después de que limpiara la mesa donde se había sentado J-hope, se sorprendió al ver la propina, ya que era mucho más de lo que cualquier mesero esperaría. Incluso era casi la mitad de su compra. "Jin debe haber sido".
Se arropó en su bufanda roja, y se preparó para salir.
La lluvia estaba feroz, pero ya no corría tanto viento como antes. Los zapatos de Tae estaban completamente mojados. "¿a quien se le ocurre usar converse en un día de lluvia?" pensó.
Mientras caminaba por los callejones oscuros de Seúl, se dio cuenta que había una sombra detrás de él. Trato de caminar más rápido, pero esta lo siguió. Tae estaba en apuros.
Sentía como sus palmas comenzaban a sudar frio, y podía sentir su corazón palpitar fuerte contra su pecho. Sus orejas estaban calientes y por más que trataba de calmarse no podía. Eran las 11:30 pm y un día lluvioso, nadie se encontraba en las calles. Los faroles no funcionaban tan bien, y Tae pensó que este era su fin, literalmente.
Pasó a un callejón oscuro, para que el hombre que lo seguía no se diera cuenta cuando este comenzaba a correr.
Se preparó y comenzó a correr, el otro lo siguió, creando que las posas de agua sonaran fuertes. Cuando estaba a punto de salir del callejón, sintió una mano en su boca, tapándola, e inmediatamente lo puso contra la pared de ese pasaje, el agua caía por sus cuerpos, Tae estaba totalmente empapado, su bufanda estaba desarmada de su cuello.
El hombre que lo tenía era muy fuerte, una mano seguía en su boca y la otra peligrosamente desabrochaba su Montgomery, mientras que todo el cuerpo de su atacante estaba pegado al pobre castaño. Tae trato de gritar pero era imposible que alguien lo oyera, menos con la lluvia cayendo violentamente al suelo, su corazón palpitaba rápido, no podía ver nada, y no dudaba que su agresor lo fuera a matar. Trató de zafarse con sus piernas pero él otro era más fuerte, puso sus piernas alrededor de las de Tae, inmovilizándolas. Cuando el agresor desabrochó por completo el Montgomery, fue a su camisa blanca. Tomó la parte de debajo de la prenda y la sacó del pantalón del moreno. Su mano pasó por debajo de la prenda y comenzó a acariciar los abdominales de Tae. Este aun trataba de gritar, quería salir de ahí, ir con su madre, ver si estaba bien, si necesitaba algo, si podía hacer algo por ella, jamás dejarla como la dejo su padre, pero... Todo ahora era relativo.
El rostro del agresor fue hacia el de Tae, cruzaron sus alientos, el del castaño estaba totalmente jadeante. Los labios del agresor fueron al oído de Tae, tocándole el lóbulo.
-Te dije que aprendieras a defenderte -Al oír esto Tae tembló, tembló tanto que estaba a punto de desmayarse, si no fuera por Hope que lo tenía atrapado entre sus brazos.
La respiración de Tae cambio drásticamente, su cuerpo dejó de estar tenso y sus palpitaciones dejaron de ser de miedo, si no, que ahora eran de nervios.
¿Qué hacia Hope acá?
¿Cómo es que él le juega una broma así?
¿Qué es lo que en realidad quería?
-J-hope... Me... me asustaste –Dijo Tae, que seguía en la misma posición en la que se encontraban, cuerpo contra cuerpo, la lluvia aun mojándolos, y sus alientos mesclados.
-¿Cómo puedes ser tan despreocupado? –Dijo J-hope –Acaso, ¿Crees que va a estar alguien para ti las 24 horas al día? ¿Crees que puedes andar por ahí como si nada? ¿Sin siquiera una táctica para zafarte? –Siguió Hope, algo molesto pero con un toque de preocupación, o eso pensó Tae. –¿Tienes idea de la gente que existe en Seúl? NO ES BUENA! –Gritó J-hope, si estaba enojado, Tae podía sentir como su mandíbula estaba fuertemente marcada.
-Yo... -
-Tú no tienes nada que decir. Eres débil.
-¿Qué? –Tae se sentía humillado.
-Aprende a como defenderte Taehyung.
-Yo... -Tae siguió, estaba totalmente avergonzado por Hope, el rubor creció en sus mejillas y dio gracias al cielo que estaba oscuro. –No te preocupes J-hope, yo sé...
-¿Qué no me preocupe? –Dijo el rubio, claramente molesto. –Acabas de reprobar la más fácil prueba de Seul, y ¿quieres que no me preocupe? -¿Por qué seguía diciéndole eso? Tae no era nadie para él.
-Y.... ¿Por qué te importa tanto? – Tae preguntó, finalmente, la pregunta que siempre quiso hacerle al rubio.
-Porque tu... -Noto como el otro se tensaba –Porque tu me ayudaras. –Finalmente dijo J-hope.
-Ayudarte, en... ¿en qué? –Tae ahora estaba más confundido.
-Necesito subir mis notas, si, eso, necesito subir mis notas, las notas. –Seguía repitiendo Hope, ¿por qué Tae presentía que era una mentira?
-De acuerdo –Tae dijo amablemente –Te puedo ayudar con eso.
-No le puedes decir a nadie, ni siquiera a Jin, menos a él. ¿Entendido?
-Si – Dijo Tae
Y antes de que pudiera reaccionar los labios de Hope estaban en su boca. ¿Por qué tenía que hacerlo todo de sorpresa? La lengua de Hope estaba saboreando los finos labios del otro, la visión de Tae se nublo más de lo que se podía, sintió como su cuerpo estaba activándose al tacto de J-hope, su corazón palpitaba fuerte contra su pecho. Este tomo la mano del castaño y la dirigió a la pared, pegándola ahí, mientras que la otra aun pasaba por los abdominales del moreno, haciendo a este temblar y estremecerse por la simple pero ardiente caricia. El moreno tomó confianza posando la otra mano en el pelo del rubio, agarrándolo con fuerza y atrayéndolo hacia él, creando un beso más apasionado y profundizando sus lenguas en la boca del otro. Entraron en el juego de quien devoraba mejor los labios del otro, las lenguas jugueteaban de arriba abajo, de derecha a izquierda. Hope puso una pierna entre las de Tae, creando que sus entrepiernas se tocaran, creando la frotación entre sus pelvis, y la excitación en ellos. El rubio empezó a crear movimientos circulares con su cintura, haciendo gemir a Tae por el contacto que estaba teniendo este en su parte inferior.
-Hope... -Gimió Tae entre sus besos. Sintió como el rubio sonreía mientras seguía saboreándolo. El rubio pasó su boca al cuello de Tae. Este tuvo un escalofrío de arriba abajo, teniendo que morder su labio para no gemir nuevamente de placer.
J-hope era lo más sexy que le había pasado.
El cuello de Tae era succionado por el malévolo rubio, sus sentidos estaban al máximo, mientras que la lluvia seguía cayendo por sus cuerpos, sin importarles ya que estaban total e irrevocablemente calientes.
–Hoope –Gimió de nuevo Tae al sentir otro escalofrío pasar por su cuerpo. La mano del otro paso de sus abdominales a la parte baja, tomando la erección del otro, por arriba de su ropa, algo que no pasó desapercibido y Tae abrió los ojos de par en par, se mordió los labios y quería que Hope siguiera esa tortura.
-Anda a tu casa Tae. –Dijo J-hope y se separó repentinamente del castaño. ¿Qué pasó? ¿Había hecho Tae algo mal?
-¿q...qué? –Tae dijo, pegado en la pared, viendo a J-hope irse con las manos en los bolsillos de sus pantalones. Tae corrió hacia Hope con sus piernas temblorosas por la excitación y lo tomó por el brazo. -¿hi...ice algo mal? –Murmuro Tae, con su cabeza gacha.
-Estas mojado... Tomaras un resfriado, anda a casa, nos vemos el lunes –Y con esto J-hope desapareció.
¿Qué estaba pasando en el mundo de Tae?
Llegó el día lunes, y no había pista de J-hope.
Al momento de llegar a los camerinos vio como todos sus compañeros se cambiaban para salir a jugar futbol.
-Vaya, vaya... -Alguien puso una mano en el hombro de Tae –Espero que des todo de ti hoy. –Al mirar quien era se dio cuenta de la presencia de Taeyang.
Cuando se fueron todos sus compañeros quedó solo para poder cambiarse.
-Bien, empezaremos con un calentamiento, den vueltas al campus –Dijo su profesor llamado Leeteuk, era algo despistado y muy joven pero con un buen corazón. Siempre le decía a Tae que entrara a las actividades de futbol que hacia la escuela. Pero el castaño sabía muy bien que era lo peor que podía hacer. –Comencemos.
Después de correr 5 vueltas, todos ya estaban bastante cansados.
-Partiremos con el partido, me dedique a pensar muy bien los equipos, para que sea equitativo –Leeteuk dijo, y comenzó a dar nombre; Taehyung quedó con unos chicos que le gustaba mucho, eran muy graciosos y dio gracias a todos los dioses que no le tocara con GD o Taeyang.
Pero, no se dio cuenta que lo peor era ser del equipo enemigo de ellos. Y eso era lo que precisamente era.
Al empezar el partido ya se notaba que era bastante equitativo.
Taeyang y GD eran bastante buenos, pero Taehyung se estaba llevando todas las miradas. El moreno se dio cuenta de esto y dejó de jugar como a él le gustaba, no podía llamar la atención por ningún motivo.
-Tae, Tae, Tae –Le dijo GD cuando estaba enfrente de este con la pelota en sus pies. – ¿te acuerda lo que dijimos? –Y con esto Tae se paralizó y dejo a GD seguir con el partido. No lo siguió durante todo el primer tiempo.
Al terminar la mitad, los equipos fueron a diferentes rincones del campus.
-¿Qué pasó Tae? –Dijo uno de sus compañeros –Eres el mejor en el equipo.
-Si... -Se rascó la nuca –Creo que me duele un poco la cabeza...
-Pero... Tae –Dijo otro –Te necesitamos, no podemos perder.
-Lo mejor será... -Dijo el capitán -... Serás defensa, ¿de acuerdo?
-Si –Dijo Tae en respuesta. Tomaron agua y se dirigieron al campo de juego.
Al comenzar la siguiente mitad del partido, se notaba que ya no era tan equitativo, sin Taehyung como atacante, ya no existía tanta rivalidad.
Cuando Taeyang llegó cerca del arco, Tae se puso entre medio, pero siempre dejando a Taeyang con la posibilidad de tirar fácilmente la pelota. Este empujó a Tae, tan fuerte, que cayó de espaldas al pasto, pero lo que más le dolía, era el golpe que le dio el otro para poder empujarlo.
Y así es como metieron un gol, y así es como siguió todo el partido.
Con Tae como la victima, GD, Taeyang, y 3 chicos más que el castaño no conocía, se le tiraban a él, empujándolo, dándole golpes en las canillas, y tirándole la pelota apropósito en su cara. El moreno solo quería terminar el partido e irse a casa.
Leeteuk, el cual estaba más distraído de lo normal, cobrando faltas de ves en cuando, pero jamás por algo que le habían hecho a Tae, chifló el silbato y dejó que todos fueran a los camerinos, ya era la hora de cambiarse.
-Tae, ¿Estas bien? –Dijo un compañero, se llamaba Henry, era demasiado simpático para su propio bien, además de ser un buen amigo de Jimin, era bastante atento con Tae –vi lo que te hicieron.
-Ah –Murmuró –No te preocupes –Dijo con una sonrisa –En realidad no me molesta –Tae trató de sonreír, de verdad trató, pero sus golpes le dolían demasiado, y su cuerpo lo estaba empezando a percibir, quería alejarse y descansar.
Al momento del almuerzo se fijo que no estaba ningún amigo de J-hope en el casino. "uf, mejor para mi" ver al rubio no era lo que quería en ese momento. Sus labios aun persistían con fuerza en su cuello, sentía que cada vez que pensaba en él, su cuerpo se debilitaba y comenzaba a darle escalofríos de pies a cabeza, además de sentir un pequeño mareo pero con una combinación de adrenalina y muchas ardientes llamas saliendo de él.
-Tae –Le dijo Jimin –¿Te sientes bien? –Este acercó su mano a la frente del castaño –Estas muy rojo.
-¿Qué? –Dijo Tae alarmado, y con sus manos cubrió sus mejillas. Este era el efecto de J-hope en él. Y él ya lo tenía bastante claro.
Tae se fue al baño para llenar su botella de agua, al momento de entrar sus ojos se abrieron de par en par, y comenzó a temblar.
-Te portaste bien hoy "TaeTae" –Dijo GD con una falsa sonrisa en su rostro.
-Claro –Dijo Tae, tratando de mantener la calma "aprende a defenderte" recordó las frases de J-hope. Siguió con un paso seguro hasta llegar al lavamanos. Los otros chicos se arreglaban el cabello y vio que Taeyang acababa de salir de un cubículo.
-Tae, Tae, Tae –Suspiró Tae con un aire cansado
El castaño siguió con su tarea, al terminar de llenar la botella se inclinó y estaba a punto de irse, pero un hombre mucho más alto la cerró, impidiéndole el paso.
-¿A dónde vas tan apurado? –Dijo este –Mi nombre es TOP. -¿Por qué todos tenían nombres tan extraños? Pensó Tae.
-Ajá, ¿Puedes correrte? Tengo que llegar a mi clase. –El castaño y todos lo presentes no podían creer lo que acababa de pasar. El pequeño, guapo e inocente muchacho estaba haciendo frente al irresistible y gigante TOP.
Taeyang se enfureció y tiro a Tae contra la pared de cerámica.
-¿Quién te crees que eres? –Le dijo, puso su brazo en el cuello de Tae y no lo dejo respirar por varios segundos. El castaño estaba haciendo lo posible por zafarse, pero no pasaba ni un granito de aire por sus pulmones, comenzó a marearse hasta sentir la puerta abrirse. "mi salvación"
-¿Qué mierda hacen acá? –Era la voz de Zico. Taeyang soltó a Tae inmediatamente y este quedó plasmado en el suelo, con sus manos en el cuello, y con la respiración jadeante, tratando de localizar nuevamente todo el aire a sus pulmones.
-Nosotros... -Comenzó GD –Nosotros...
-Ya les dijimos que no queríamos ver sus caras por este baño –Dijo Bang calmadamente – Hay muchos más.
-Ustedes no estaban y... -Dijo Taeyang.
-¿Y por qué nosotros no estábamos vienen a hacer sus cosas sucias acá? –Preguntó Jin.
Tae no podía ver bien, su respiración aun no estaba normal, y comenzó a sentirse más mareado que antes, su cabeza miraba el piso de cerámica sucio con agua negra, y no quería por ningún motivo mirar hacia arriba, y encontrarse con la mirada de los amigos de J-hope. Seguramente el rubio no había venido, ya que no lo escuchaba ni tampoco lo había visto, hasta que sintió una mano en su barbilla, que lo hizo mirar hacia arriba.
-Jii...Jii -Trató de decir Tae.
-¿Te encuentras bien TaeTae? –Dijo este preocupado, el castaño aun podía sentir la mirada de GD, TOP y Taeyang, junto con la de los amigos de J-hope.
-S...si –Trató de decir Tae.
-J-hope... ¿Vas a proteger a un imbécil? –Preguntó Taeyang. "¿J-hope?" Miró un poco más haya de Jin y se encontró con la enojada mirada del rubio. Los ojos de Tae comenzaron a ver doble, su corazón palpitaba incluso más fuerte que cuando estaba Taeyang ahorcándolo. Su estomagó comenzó a dolerle, pero un dolor totalmente disfrutable, eran mucho más que mariposas, eran fuegos artificiales dentro del castaño.
-Creo que será mejor que se vallan –Dijo Jin, parándose y mirando a los jugadores.
-Pero... J-hope tu... -Insistió GD.
-Váyanse –Dijo J-hope, seguía mirando al castaño, pero ahora subió su mirada y miró con su mandíbula bastante marcada a los futbolistas. –Si los veo una vez más... Su padre no podrá hacer nada para sacarles las fea cicatrices que les dejaremos en sus caras ¿Entendido? – Al unísono todos respondieron un "SI!" Se fueron rápidamente y los dejaron solos.
Jin se agachó nuevamente y miro el rostro del moreno.
-¿Estas seguro que te encuentras bien? Puedo llevarte a la enfermería si quieres TaeTae – El castaño podía sentir como sus ojos ardían en orden de sacar las lagrimas de ahí. Pero no quería que lo vieran débil, no quería sentir la lastima de nadie, nunca dejó que en Daegu sintieran lastima por él, y ahora menos en Seúl. Agachó su cabeza y la movió de lado a lado, dando una negativa a la propuesta de Jin.
-Estoy bien, solo fue un susto –Y con eso Tae trató de parase lo más rápido posible y se fue de ahí.
Sin ver a un rubio preocupado y enojado al mismo tiempo.
Su vida estaba cambiando, pasó de ser penosa a miserable en un cerrar de ojos.
Extrañaba a su padre, y lo que él le diría si estuviera ahora, probablemente nada de esto hubiera pasado, no hubiera conocido Seul, estaría en su casa bebiendo un café, viendo su película favorita, saldría con sus viejos amigos, jugaría futbol cuando él quisiera, no estaría pasando por lo que ahora, con amigos nuevos, con gente que lo quería literalmente muerto ni tampoco hubiera conocido al rubio, el rubio que desde ahora en adelante le quitaba el sueño fácilmente.

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