Llegaron a una calle poco transitada, los edificios eran altos y orgullosos de su tamaño, y se podía notar la calidad de vida que existía ahí, muy diferente a la de Tae. En las calles de afuera del departamento del moreno no había mucha iluminación y los robos ocurrían por montones, generalmente había mujeres en las noches en cada esquina y a veces el olor a basura pasaba por toda la cuadra, pero acá... Era diferente.
Tae sabía que el padre de J-hope era rico, pero no tenía ni la menor idea que era... asquerosamente rico. O por lo menos, eso es lo que uno piensa al llegar a un barrio tan diferente al basurero en el que uno ha vivido.
J-hope y Tae se bajaron del taxi, caminaron unas cuadras adelante y llegaron a otro alto edificio, las puertas del despacho eran de un color de oro, había un hombre de avanzada edad sentado en la entrada.
-Buenas noches, señor Jung –Dijo este al rubio, él lo miró y le sonrió levemente. Era extraño para Tae ver a Hope comportarse de una manera tan natural, generalmente el rostro de J-hope no cambiaba de su estado de desinteresado con el mundo a menos que no fuera con sus amigos.
-Buenas Yoong-ssi. –Tae se inclinó levemente para saludar al conserje y este hiso lo mismo pero solo con su cabeza, el señor hiso una sonrisa y miró a Hope nuevamente.
-Alguien nuevo, me alegro mucho. Hope no trae a mucha gente en realidad. –Dijo mirando por último a Tae, este con los ojos abiertos de par en par, el moreno siempre pensó que el rubio era un soltero hormonal desenfrenado y traía a cualquier persona a su hogar para tirárselo una o dos veces y después echarlo como cual prostituta, pero al parecer, la imagen que tenía de J-hope en ese ámbito, cambio, y por primera vez, para bien.
-Adiós Yoong-ssi. –Dijo el rubio, algo molesto con el comentario del viejo señor, llevándose a un sorprendido Tae del brazo, y este viendo su al conserje sonreír de oreja a oreja.
Estaban en el ascensor de espejos, Tae estaba maravillado con el espacio que existía ahí, era como el baño de su casa. Era muy espacioso para ser un ascensor normal. El cuerpo de Hope se reflejaba por mil duplicas en cada reflejo, y a Tae le encantaba. El rubio apretó el botón del piso 27 y las puertas se cerraron. Tae estaba nervioso, su corazón palpitaba, y no sabía porque, tal ves era por que estaba entrando cada vez más a la vida de Hope, tal vez era porque iba a conocer algo muy especial para una persona, que es el hogar, tal vez porque el olor de Hope estaba por todo el elevador y le entraba a las fosas nasales como proyectiles, esa escancia que le encantaba oler, que le encantaría poder tenerlo por siempre a su lado y recordar a Hope en cualquier lugar. Aha... Como le gustaría estar en los brazos de Hope ahora mismo.
La visión de Tae estaba pegada en su yeso del brazo izquierdo, leyendo una y otra vez lo que le había escribido Bang, Suga y Zico, tratando de que el tiempo pasara rápido, ya que no podía estar tanto rato con Hope encerrado en un lugar, nada bueno saldría de eso.
-Mi conserje es así –Dijo Hope, rompiendo el silencio que se obstruía solo por el sonido del ascensor subiendo el departamento, piso por piso. Tae levantó la visión y vio al guapo rubio con su chaqueta de cuero negro y su pelo desordenado, inclinado en los espejos del elevador, se veía absolutamente delicioso. Tae no podía controlar sus hormonas por mucho tiempo. –Habla demasiado, pero... todo el mundo lo quiere acá. –terminó con una sonrisa, leve, pero existente. Y eso no pasó desapercibido por el moreno.
-Y tú... ¿lo quieres? –Preguntó, mordiéndose el labio para esconder su sonrisa, era extraño ver a Hope abriéndose de esa forma, por lo menos, con Tae no lo hacía mucho, y este amaba los momentos en que el rubio se comportaba así, tan... normal.
-Yo... -dijo este, omitiendo lo que seguía de la oración con un "ommm" entre sus labios y el ceño fruncido – Nunca lo había pensado en realidad –Siguió – Yo creo que... si... o por lo menos... me pondría triste si me llegó a enterar que algo malo le paso, eso es querer ¿no? –Respondió Hope.
Tae se quedó algo atónito, tal ves no por la respuesta en sí, si no por lo que dijo después, "me pondría triste si me llegó a enterar que algo malo le paso" ... Supuestamente... Hope... estaba triste por... porque algo malo le había pasado a Tae... tal vez... tal vez... El rubio... quería a Tae. "¿Me querrá?" esa y más preguntas se hacía Tae cuando el timbre del elevador sonó fuerte en los tímpanos del moreno, tal vez no eran tan fuertes, pero los sentidos de Tae estaban demasiado desarrollados en esos momentos, al mil porciento probablemente.
-Taehyung, muévete –Dijo el rubio desde afuera del ascensor, mirando al moreno que aun estaba algo atónito por la respuesta.
Tae llegó donde estaba Hope y este sacó sus llaves que estaban en la chaqueta negra, las manos del moreno estaban sudando frio por los nervios. Al entrar al departamento fue como una patada en su cabeza, quedó mareado al ver lo que hace mucho deseaba ver. El hogar de Hope era muy amplio, la cocina estaba en un lugar por separado del living y comedor, no como en la casa de Tae, que la cocina estaba en la misma habitación que el comedor, y no tenían una espaciosa sala de estar como Hope, pero todo era... plano. No existía el color más allá que el blanco. No existía nada más que unas pequeñas plantas secas al lado del grande ventanal que daba al balcón y nada más, no cuadros familiares, no sillas, ninguna mesa grande para comer, nada. Solo había una pequeña mesilla con un sofá gigante al frente y del otro lado una tele de alta calidad. Las paredes blancas, y lo único que tenía color era el sofá, que era de un azul perlado.
-¿Quieres algo? –Preguntó Hope, sacándose la chaqueta y tirándola al sofá, dejando al descubierto sus brazos y hombros, lo que le cubría era una musculosa negra con una imagen en la delantera. Le quedaban muy bien los colores opacos, ya que resaltaba su blanca piel y sus cabellos dorados que siempre estaban desordenados. Una visión bastante estimulante para el moreno.
-Mmmh –Pensó Tae –No Hope. Estoy bien. –Dijo el menor que seguía al rubio adonde iba, al llegar a la cocina J-hope se dio la vuelta.
-¿Seguro? –Preguntó con una ceja alzada-
-Seguro –Afirmó Tae.
Al decir eso Hope sacó una bolsa de ramen instantáneo y puso el hervidor con agua para después apretar el botón que hacia que esta se calentara.
-Yo comeré ramen, ¿seguro que no quieres TaeTae? –Dijo este, con una sonrisa que derritió al moreno en todas las formas existidas y por haber. La capacidad de Hope de hacer que Tae sintiera esta tipo de emociones era inhumana.
-Yo... -Tae tragó dura su saliva para no tartamudear -... Yo... bueno. –Dijo Tae finalmente con una sonrisa de oreja a oreja. Su vida con la atención de Hope cambiaba drásticamente, de ser trágica, a ser una vida de fantasía y maravillas.
Tae estaba sentado en el piso, con el plato en la mesilla, tratando de comer con su único brazo libre, mientras que Hope ya había terminado su porción y estaba inclinado en el sofá, mirando una serie de policías que a Tae nunca le gustó en su opinión. Era un poco difícil comer con una mano sin desestabilizar el plato, aparte que estaba acostumbrado a comer el ramen con palos, no con tenedor. Cuando por fin tomó un poco de los fideos, estos se resbalaban por el servicio, dejando unos tres o cuatro fideos colgando de este pero, sin llegar a ser lo necesario para un bocado completo. Tae hiso un puchero y le dieron ganas de llorar, se sentía muy incompetente al no poder comer. Y antes de desaparecer el mohín, J-hope justo lo miró, y pudo notar el infantil gesto de Tae, el cual este se aseguró de anotar en su mente no volver hacerlo delante de Hope.
-¿Qué pasó? –Dijo el rubio, algo preocupado, o tal ves desinteresado, Tae ya no sabía como leer al rubio a veces.
-Yo... es que... -El moreno bajó su cabeza, mirando al plato. No podía permitir verse débil frente a J-hope. –Nada, es que... se me olvido algo... emm... una tarea- "Wow, ¿una tarea? ¿No se te pudo haber ocurrido algo más genial, tonto alien?". J-hope se paró del sofá, caminando unos pasos llegó donde Tae, se agachó y se sentó junto a este.
-¿No puedes comer, TaeTae? –Preguntó J-hope, con una sonrisa, y... nuevamente Tae se derritió. –Por eso es el puchero, ¿no? –Dijo el rubio, poniendo nervioso al moreno, este se mordió el labio y miro hacia abajo, la cercanía de Hope lo tenía loco desde hace un rato atrás, y que este halla visto su sincero gesto, tampoco hacia que su nerviosismo parara, no le gustaba que Hope pensara que él era un bebé pero... no podía evitar su juguetona e infantil naturaleza.
-Nuu –Dijo este con la cabeza gacha. El moreno pudo observar las bellas manos del rubio en su plato y tomando el tenedor, enrolló los fideos en este, y lo acercó a Tae
-Come –Susurró J-hope, demasiado cerca de Tae tal vez, ya que este no lo veía a la cara.
Tae levantó la mirada y vio al mayor, no pudo adivinar su rostro, no sabía si lo hacía por diversión o no. Se acercó al tenedor y abrió la boca, tomando el bocado en sus dientes, y probando por primera vez la comida de J-hope.
-Mmmm –Dijo Tae con una sonrisa y los ojos entrecerrados –Esta muy rico Hope, cocinas muy bien-
-Solo es comida instantánea, Tae- Dijo este, con una sonrisa quebrada.
Así siguió comiendo Tae, desde la mano de Hope, jamás pensó que su suerte cambiaría de esta manera, era primera vez que el rubio mostraba tanta atención hacía el moreno, y este estaba totalmente hechizado por la forma tan "caballerosa" de comportarse del mayor.
Después de comer todo y risas entre medio, Hope se levantó y tomó los platos a la limpia cocina. A pesar de que Hope era un desastre en el colegio, tenía su departamento bastante limpio para ser un joven soltero.
-Hope ¿te ayudo en algo? –Dijo Tae mirando con vergüenza que Hope lavara los platos que él había ensuciado en la fregadera.
-No –Dijo secamente el rubio, pero no de una forma ruda, si no más bien de una manera desinteresada. Por lo menos eso es lo que pensó Tae.
Al terminar los servicios y colocarlos en sus respectivos lugares, Hope se dio la vuelta para mirar a Tae, puso sus manos en una de las mesadas de la cocina y se inclinó para atrás, casi sentándose
ahí. Tae podía sentir la mirada ardiente del rubio, pasar por todo su cuerpo, y terminando en el yeso de su brazo.
-¿Te duele mucho? –Tae miró abajo y notó los escritos de sus "nuevos amigos" sonrió al verlo y después miró nuevamente al rubio.
-Nop –Dijo moviendo la cabeza de lado a lado.
-Si te toco... ¿Te dolerá? –Preguntó Hope, estaba algo preocupado "¿Si me toca?"
-Mhmm... No lo creo. –Terminó Tae, con una sonrisa cuadrada en sus labios. Una de las mejores cosas que el mundo le decía a el moreno cada vez que lo conocía, era que su sonrisa podía hacer milagros, ya que sus labios finos, creaban una ilusión felina a su cara.
-Bien. –Finalmente dijo Hope, acercándose peligrosamente a Tae, tomándolo por el cuello lentamente y acercándolo a su propio rostro. –Por que pienso tocarte... -dijo este, abordando toda la oreja del moreno, haciendo que este sintiera escalofríos por su cuerpo -... tocarte mucho.
Al terminar esa frase, Hope pasó su lengua por el lóbulo, mordiéndola con un poco más de fuerza de la necesita, creando que Tae gimiera por el dolor y el placer juntos. El rubio pasó sus labios por la oreja y después por el cuello del moreno, succionando y lamiendo desesperadamente, como cual vampiro, las manos del mayor estaban por debajo de la camisa de Tae, y este, con su única mano libre, tomó los cabellos dorados de su amante y los atrajo si aun se podía más a su cuerpo, con su labio mordido, gimió fuertemente al sentir la caliente lengua contra su piel, y esos dientes que creaban la necesaria marca de Hope para Tae.
Al momento que se unieron los labios de los dos jóvenes, sus pulsaciones se elevaron, junto con su libido, las lenguas intercambiaban saliva por doquier y se peleaban por dominar la escena. Sus bocas jugaban juntas, encontrando de inmediato un ritmo en común, creando que Hope y Tae sintieran la conexión especial que hacía que su relación fuera tan... atractiva.
El rubio guiaba al moreno para llegar a su habitación, pero sin separarse ni un segundo de sus deliciosas y tentadoras lenguas. Sus pasos eran torpes y lentos. Tae chocó con una pared, creando una pequeña risa de parte de Hope, que terminó besando más intensamente a Tae pero sin quitar su sonrisa de sus labios, y Tae podía sentir como el rubio lo besaba con la mueca de risa. No pasando desapercibido por el moreno, este también sonrió, le encantaba que Hope se comportara de esa forma, este era... Hobie. O tal vez, J-hope, pero... el verdadero J-hope. Aun estando contra la pared, el rubio juntó sus pelvis con la del moreno, creando que la erección de Tae se sintiera con más fuerza contra su pantalón. Sus rostros estaban calentándose lentamente y también el ambiente, Tae comenzó a jadear por la falta de aire al igual que Hope, pero eso no permitía que su beso terminara por nada más que unos segundos.
-J-hope –Gimió Tae al sentir la mano de este en su pantalón. Estaba ardiendo por completo, el momento que habían pasado hace unas horas no era nada, todo en ese momento era Hpbie y nada dolía.
El rubio tomó la erección de Tae y comenzó a mover su mano rápidamente, mientras que el moreno no podía sostenerse mucho de pie, sus piernas temblaban por la excitación y su respiración estaba entrecortada.
Hope guió a Tae con sus besos dentro de la habitación obscura que supuestamente era la pieza de este.
-Acuéstate –Dijo este, empujando un poco a Tae para que pudiera recostarse en la cama.
-Hobie... tu –
-Te voy a demostrar lo que es placer. –Dijo este susurrando, pero el moreno no lo veía y no lo tocaba. Nada.
Hasta que sintió una mano pasar por su pantalón, gimió al solo tacto, era demasiado fácil que Hope lo excitara, el era su placer de por sí, y ahora, en estas situaciones, todo era tan exquisito.
-Dime Taehyung. –Dijo Hope, sacando el pantalón del moreno mientras hablaba –Jamás lo has hecho con alguien ¿cierto? –continuó Hope.
-Yo... -Tae no podía hablar demasiado, su libido estaba por los aires y su respiración no lo ayudaba mucho. –No. –Dijo al tragar fuerte.
-Bien. –Dijo Hope –Porque hoy no te iras de aquí como entraste. –Al decir esto, Tae gimió al solo imaginarse la imagen mental de tener a Hope arriba suyo, moviéndose y quitándole su virginidad. Jamás pensó que le entregaría la virginidad a un hombre como Hobie, tan... Chico malo. Tan... despreocupado. No era el tipo de Tae, antes en Daegu, todo era bastante diferente, tuvo un novio que lo quiso por mucho pero... no pudo pasar nada más con él. Y tampoco el quería en ese momento. Pero ahora... ahora era diferente, todo con J-hope era diferente. Y le encantaba.
El rubio pasó su lengua por los bóxer de Tae, lamiendo indirectamente la erección del moreno, algo que no pasó desapercibido por este, y no pudo más que morderse el labio, todo era malditamente exquisito.
Al momento que le quitó la ropa de abajo Tae, pudo sentir la brisa fría pasar por su caliente rigidez, sintió como los labios de J-hope se quedaron en la respirando al frente de su erección, hasta ya no poder más, Tae suplicó.
-Hobie por favor, hazlo. –Dijo el moreno, sintiendo como sus cejas casi se juntaban por la angustia que estaba sintiendo, angustia placentera.
-Tan apresurado que eres. –Dijo Hope con un tono divertido.
Sintió la caliente lengua del rubio pasar por su pene, creando sensaciones eléctricas en todo el cuerpo de Tae. La mano de rubio tomo una parte de este en su mano, y comenzó a masturbarlo poco a poco, creando movimientos lentos y tortuosos, haciendo gemir al moreno más de lo normal.
-¡Hope...más....más....por...favor...más! –Gritaba Tae, con su respiración entrecortada. Estaba perdiendo lentamente la cordura, ya no respondía a sus pensamientos si no que a sus sentimientos. Nada más. Nada menos.
Sintió la ardiente cueva de Hope en la punta de su verga, succionándola por completo, creando espasmos en el cuerpo de Tae, llegando a que las piernas de este temblaran por el repentino placer que le proporcionaba su querido amante. Las pulsaciones del moreno estaban a mil por hora y sentía el sudor saliendo por sus poros llenos de calor, su cuerpo reaccionaba rápido a las mamadas de Hope y su mente también, podía imaginarse al rubio hincado de rodillas al final de la cama de este, lamiendo con fervor el miembro de Tae. Sus ojos estaban desorbitados por la satisfacción que sentía con la experta lengua de Hobie, sus cabellos estaban revoloteados completamente y se había olvidado completamente del casi accidente, de el robo, de la nueva vida, de su madre, de sus amigos, de su padre, todo... Ahora era él y Hope, nadie más.
Comenzó a sentir el placer máximo al saber que se venía, sentía como sus entrañas se estrechaban por el comienzo de la sustancia que ardía por salir. Pero no quería que Hope lo tomara, aunque no podía hablar demasiado, su cuerpo estaba completamente descontrolado y su mente apenas podía pensar. Hope seguía con sus estampidas con su boca y su mano, mientras que la otra masajeaba lentamente el escroto de Tae.
-J-ho... Hope... -el moreno trató de controlarse y tragar fuertemente la saliva que se empeñaba en no entrar en su garganta. –Me... me... yo...ahh... -
-Vamos Taehyung - Dijo este con una voz ronca y demasiado sexy para que Tae pudiera soportarlo. –Vente para mi.
-AAAAAAAAHHH!
Al decir esto, el moreno no pudo soportarlo y tiro todo lo que tenía dentro, con un orgasmo como nunca había experimentado en su vida, el placer le llegaba desde la punta de los pies hasta su ultimo cabello, sentía como la boca de Hope había tragado todo, por completo su semen, y eso hacía que todo fuera mucho más agradable y satisfactorio, todo era placer, todo era Hope.
-Lo hiciste bien TaeTae – Dijo J-hope –Vamos a ver como te va con la otra parte. –Dijo este, creando nuevos espasmo en el cuerpo del menor. "otra parte" Oh si... De seguro estaba listo para la otra parte, solo quería experimentar más, y si todo era con J-hope, todo era mejor.
Hope se sentó entre las piernas de Tae y le sacó la camiseta que llevaba puesta, dejando su torso al descubierto, con el yeso aun en su brazo, lo alejo de la escena en la cual J-hope atacaría, dejando su brazo por encima de su cabeza.
-¡Ahhhhhhh!
El rubio de abalanzó encima de Tae y este no pudo controlar el grito de dolor salir por su cuerpo. Las costillas le dolían demasiado para soportar el peso de Hope.
-¿Qué Tae? ¿Qué pasó? –Dijo Hope con una voz de preocupación.
-No... no es nada... yo, sigue Hope –Dijo Tae, tratando de que Hobbie siguiera con su ataque, pero no, ya las había cagado por completo, enfriando todo el momento.
El rubio se paró del regazo de Tae y se dirigió a la puerta, prendiendo la luz por completo.
-Lo siento Tae –Dijo Hope, mirando a Tae, con cara de arrepentido, algo que hizo que el moreno se sintiera mal, y, dándose cuanta de su condición de desnudo, tomó su remera para ponerla en su miembro. Sus mejillas se enrojecieron fuertemente y su mirada bajo a sus pies. Se sintió avergonzado, primero por que Hope no lo había visto desnudo, segundo porque pudo recordar como había gemido descaradamente, y tercero, porque Hope lo había rechazado, aunque hubiera sido por una buena razón, aun así, no le gustó.
-Hey –Dijo el rubio, mirando al moreno, se acercó lentamente y se sentó al lado de él –Has tenido una larga noche TaeTae, duerme. –Y al decir eso se dirigió al su closet y sacó algunas ropas para Tae –Ocupa esto, te veras lindo. –Dijo con una sonrisa sospechosa.
El moreno se dirigió al baño y se cambió rápidamente, dándose cuanta del tipo de vestimenta que le había prestado J-hope. Era un suéter, algo grande para Tae, de color azul, azul mar , que era el fondo para una gran figura en el estomago de este, un nemo, mirando con una sonrisa al espejo donde se visualizaba Tae y su infantil vestimenta. Tenía unos sweatpants de J-hope de color gris, y nada más. Parecía de esos niños que iban a Disneyland acompañado por sus madres de la mano, lo único que le faltaba era el gorro de Mickey Mouse en su cabeza, y estaba perfecto para dirigirse al próximo vuelo para allá.
Al salir del baño, vio a Hope mirándolo, observándolo con una sonrisa en la cara, no era de burla, más bien de orgullo, como si hubiera escogido la ropa correcta.
-Te ves muy... -Y ante de poder decir una palabra más, el rubio explotó en risas. Tae notó las encías de este y sus pequeñas arrugas alrededor de sus ojos cuando reía. Y no hiso más que derretirse ahí mismo. J-hope estaba cambiando, o tal vez, ahora se sentía más cómodo con Tae, ya que reía más a menudo, y todo era más ameno que antes, antes todo era un poco más... espinoso, y Tae tenía que caminar con cuidado con Hope, pero ahora, era un poco más suave, más libre.
-No te rías –Dijo Tae con un puchero -¿Por qué esta ropa Hope? ¿ah? –Preguntaba Tae, aun con su mohín y mirando al rubio que no paraba de reírse. –Me veo ridículo. –Dijo, mirando su ropa, a Hope, quien ahora se agarraba el estomago fuertemente, para evitar el dolor. -¿Y por qué tienes estas ropas?¿ah? ¿Quién es el ridículo ahora? –Amenazó Tae, con su puchero correspondiente, se cruzó de brazos y estaba apunto de irse de la pieza antes de que J-hope lo parara.
-Espera....... –Dijo este con su respiración entrecortada por la risa, sin poder esconder sus encías. Esa era la real risa de Hobie. –Espera.... Unf.... –Murmuró, tratando de controlar sus ganas de reír, miró a Tae. –Me gusta que ocupes esa ropa, te da un toque, infantil.
-Yuk! Hope, no sabía que eras pedófilo. –Dijo Tae con una mueca de asco, sin poder lograr su verdadera intensión, que era entretener un rato a Hope. Pudo sentir un golpe en la punta de su cabeza.
-Ya! Taehyung. No es por eso, solo que, para tu personalidad, ese suéter te queda perfecto. –Dijo terminando con una sonrisa de oreja a oreja. –Y lo compré cuando fue a Disneyland de Japón el año pasado, me lo pidió YBang, pero nunca se lo pasé al final. Se me olvida.
Después de tomar unas sopas instantáneas individuales, preparadas en el mismo hervidor de antes, Hope y Tae se dirigieron a la cama, el moreno aun estaba con su libido palpitando, pero sabía que Hope no haría nada por este día.
-Duerme. –Dijo el rubio mientras se acostaba al otro lado de la cama.
No se había dado cuenta hasta el momento de entrar a las sabanas y acostarse en la comodidad de Hope, que su pieza también era blanca, las paredes y los dos muebles que se encontraban, uno para un Notebook, y el otro era un estante de libros, el cual tenía unos 30 libros, contando; "¿Se los habrá leído todos?" "¿Cuál será su favorito?" Muchas preguntas, no respuestas. Lo único que tenía color la pieza era el cubrecama de la cama, era de un color verde esmeralda, como la piedra jade, un lindo color. Las sabanas eran de color azul.
-Buenas noches, Hope. –Dijo Taehyung, esperando una respuesta que nunca llegó del rubio.
A la mañana siguiente, la alarma de Tae sonó fuerte por toda la pieza de Hope, sin embargo, no despertó al rubio de ninguna forma. Tomó sus ropas antiguas y trató de ponérselas como pudiera con el yeso que tanto le molestaba.
Miró a Hope y trató de despertarlo, pero no pudo, cada vez que decía su nombre, este se enterraba cada vez más en la almohada, gruñendo. Era imposible. Se rindió y se dirigió rápidamente a su casa que estaba a la otra esquina de la ciudad, muy lejos de la buena vida de J-hope, o tal vez, no tan buena. Ya que, al parecer, era muy solitaria, nada de fotos familiares, nada de color, nada de... vida.
Al llegar a la escuela, después de unas hora de atraso, todo el mundo o miraba y le preguntaba que le había pasado, ya que el yeso no pasaba desapercibido. Las clases pasaron lentas y tediosas, las materias que le tocaban ese día eran asquerosamente difíciles. Se dio cuenta lo oxidado que estaba en algunas cosas, por sus nuevos "amigos".
Al pasar unos días, sin tener una respuesta de Hope, sin poder verlo por los pasillos de la escuela, y tener que soportar las largas conversaciones y preguntas de sus "reales" amigos en la cafetería acerca de el por qué ya no se juntaba tanto con ellos. Sus nervios estaban de punta.
Jimin era su mejor amigo, desde hace mucho que se conocían, y, a pesar de que no se habían visto por un tiempo antes de que el padre de Tae muriera, el moreno pudo encontrar un apoyo acá, y ese era Chim Chim, el cual también se había cambiado a esta ciudad. Él siempre había sido atento con Tae, aunque fuera mas chaparro , Jimin era el mejor amigo del moreno hace mucho tiempo, sus vidas habían sido como criadas juntas y cuando Tae tenía un problema en Daegu, generalmente se dirigía a la casa de Jimin, su relación fue siempre muy pura y sin manchas, siempre transparente y todo lo que hacía el moreno lo sabía Jimin, y viceversa. Pero en estos momentos, eso no le jugaba a favor, la forma en como el menor leía a Tae era muy fácil y odiaba que fuera tan predecible. Jimin había estado molestando a Tae con preguntas durante toda esa semana, si, tuvo que salir con ellos unos días en la noche, pero no era nada parecido a la adrenalina que sentía con Hope. Aunque tenía que admitir que se sentía mucho más... Tranquilo al estar con ellos, las salidas consistían ir a beber algo a una casa, quedarse ahí, jugar Play, etc. Nada fuera de lo normal, nada de lo que un adolecente de esa edad no deba hacer. Sano, totalmente sano. Tal vez tenían algunas cervezas, pero a Tae no le gustaba mucho el alcohol en realidad, solo era para relajarse en situaciones... especiales.
El día lunes llegó lento, tranquilo. GD y sus amigos no lo habían molestado en toda esa semana, y, a pesar de las salidas con Jiminy sus otros amigos, nada había acelerado sus palpitaciones. J-hope no fue en toda esa semana y Tae estaba seguro de que no lo vería hasta quien sabe, algo que hacía que le doliera un poco su corazón, ya que, después de todo, Hope y él habían tenido una "noche especial", el rubio no lo llamaba para nada, tampoco había visto a ninguno de la pandilla de él. También extrañaba a Jin, era una semana que pasó lenta. Demasiado aburrido. Tae estaba solo con sus sentimientos demasiado tiempo, y se deprimía cada vez más con estos.
Aunque la madre de Tae estaba cada vez más presente en su vida, comenzó a vestirse cada vez mejor, le compró cosas a su hijo y además, una noche, se disculpó con el moreno, con sus lágrimas saliendo de sus ojos que tan parecidos eran a los de Tae, y este, llorando también, perdonó a su madre, ella le prometió a su hijo que jamás pasaría lo que había ocurrido, que ella haría todo lo posible por ganarse el corazón de su hijo, que ahora todo iba a cambiar. Al menos eso estaba cambiando para bien, su familia siempre ha sido el pilar fundamental de su felicidad, y no tener a su madre cerca, le dolía el corazón, le dolía demasiado, además que la muerte de su héroe, de su padre, no le cabía tanta tristeza en ninguna parte de su cuerpo. Era extremadamente difícil pensar en eso cada vez que se lo proponía, no podía soportar esa falta en su vida, su luto aun estaba presente en su vida.
Mientras Tae sacaba unos libros de su casillero, Jimin estaba inclinado en estos, con su mano derecha en su bolsillo, y con la izquierda sosteniendo el cuaderno del moreno que este no podía sostener por su yeso ya rayado completamente.
-¿Cuántos libros tienes ahí Tae? –Preguntó Jimin con sus cejas alzadas.
-No muchos. –Dijo este al sacar el libro que estaba al fondo del pequeño casillero. –Este era.
-¿Vamos? –Preguntó Jimin, Tae asintió y se dirigió a la sala que estaba al lado del menor.
Al dar la vuelta de la esquina del pasillo de la escuela, pudo notar esa melena, esa cabellera dorada, y esa piel cremosamente blanca. Su corazón comenzó a palpitar fuerte contra su pecho, sus manos comenzaron a sudar frió y pudo sentir un poco de calentura en sus mejillas. Tratando de actuar normal, mirando a Hopr, pudo notar como este estaba más hermoso que nunca, el uniforme del colegio desordenado pero con estilo y sus cabellos desordenados cayendo en su frente. Esos labios más deliciosos que nunca y su caminar certero y dominante.
-Agh, lo odio –Dijo Jimin susurrando, el moreno lo miro y se dio cuenta que también estaba observando a Hope. –Lo odio –Repitió con el ceño fruncido.
Jimin y Tae seguían caminando al lado del otro, y el moreno notó como muchos miraban a Hope, el rubio de por sí atraía mucha atención con su cabello y su fuerte presencia. Al pasar al lado del mayor, Tae no pudo contener sus sonrojadas mejillas, y trató de pasar lo más rápido posible y llegar a su sala antes de que Hope pudiera notarlo.
La clase de biología había pasado lenta, pero ahora con un nerviosismo de parte del moreno.
Los pasillos estaban, nuevamente, atestados de estudiantes, aunque aun así se podía caminar tranquilamente. Jimin y Tae seguían juntos, y el moreno no pudo contener el preguntar.
-¿Por qué odias tanto a J-hope? –Preguntó, arrepintiéndose al momento.
-¿Por qué no odiarlo? –ladró Jimin.
-No lo conoces, debe haber una explicación más lógica que odiar por odiar Jimin –Razonó Tae, tratando de sonar lo más normal, ya que aborrecía a la gente prejuiciosa.
-Jajaja –Rió amargamente Jimin. –A veces Tae, la gente no necesita muchas explicaciones para odiar, tu has oído los rumores ¿no?, ahora, ¿por qué tu no lo odias?, se muy bien que no te gusta la gente como él. –Dijo el menor.
-No lo conozco Jimin –Dijo, sintiéndose mal por mentir tan descaradamente –No me gusta que juzguen antes de conocer.
-Ah, es cierto, se me había olvidado –Siguió Jimin –Tu eres el alien más querido de Daegu, tu puedes ser muy inocente a veces TaeTae, pero la gente no es tan buena como tu crees, y Hope esta muy alejado de serlo.
-¿y tú como lo sabes? –interrogó Tae, con su tono de voz un poco más alto.
-Porque él.... Él.... Él fue mi mejor amigo, Tae.
Los ojos del moreno se abrieron de par en par, "su amigo", jamás pensó en esa respuesta, jamás pensó que Jimin y Hope hubieran sido algo, ni menos amigos.
-Después de que nuestra amistad fluyera... Él comenzó a cambiar, comenzó otras juntas y... y un día, me dijo que dejaría de ser mi amigo, y que no me acercara más a él, si no quería tener problemas. –Relató Jimin, con sus ojos un poco brillantes por lágrimas que se empeñaban en no salir. -Después de eso, él se tiñó su cabello, nos volvimos más grandes y su personalidad también cambió. Y ahora, él es así, y estoy seguro que todo lo que se ha dicho, es verdad, ya que pude ver una parte de eso.
Esa historia había chocado a Tae, era completamente nuevo para él que Jimin y Hope habían sido amigos, que Hope había tenido un pasado que no era como él es ahora, que antes era diferente, que antes era igual que todos, y que incluso, el mejor amigo de Tae en ese momento, fue el mejor amigo de Hope en su momento, tal vez, al mismo tiempo que Tae y Jimin se separaron por la distancia. Definitivamente el mundo era muy chico.
Al toque del timbre, Tae aun seguía con la sorpresa de la confirmada historia de Hope y Jimin. Todo era extremadamente extraño.
-¿Por qué te mira tanto? –Preguntó Jimin al aire cuando Tae estaba arreglando sus libros en el casillero.
-¿A qué te refieres Jimin? –Preguntó Tae
Cuando el moreno miró a Jimin, pudo ver que este estaba observando más allá de la silueta de Tae, este siguió con su ojos a donde se dirigía la mirada de Jimin y notó que no era nada menos que J-hope, que miraba en esa dirección, y a nadie más que al propio TaeTae, no a Jimin, no a una muchacha, no a un casillero en particular, no, solo miraba Tae.
-Es...es...estas loco, Jimin, vamos....se me hace tarde... -Tartamudeaba Tae, tratando de que Jimin mirara a otro lado, quitándole importancia esbozó una sonrisa, una sonrisa tan falsa que Jimin pudo darse cuenta de que algo más había ahí.
-¿Por qué te pones así? –Preguntó Jimin, con una mirada sospechosa, mirando como Tae se ponía cada vez más nervioso.
.¿Qué? ... yo... vamos... no quiero llegar tarde y....
-¿Lo conoces? –Interrogó Jimin nuevamente. Tae no quería mentir, no le gustaba mentir ni menos a su mejor amigo, no quería hacerlo.
-No –Dijo Tae, con su mirada fija en sus zapatos, si Jimin lo miraba se daría cuanta al primer segundo que era una mentira, una descarada mentira.
-Entonces... Le diré que deje de molestarte. –Dijo Jimin, comenzando a caminar rápidamente donde estaba Hope y sus amigos.
-¡NO! –Gritó Tae, haciendo que Jimin parara un momento –Espera, no... no es... déjalo yo.... –Seguía tartamudeando, con más inquietud que nunca. Tomó con una mano el brazo de Jimin y con su brazo enyesado, empujó el torso de Jimin lentamente para que se devolviera y fueran a sus salones.
-No dejaré que él te moleste Tae –Dijo Este, con unos pasos determinados fue donde se encontraba el rubio. Tae trató de detenerlo con cada paso que daba, pero era imposible, no podía con ese brazo y menos con un determinado Jimin.
-¿Qué quieres? –Preguntó Bang a Jimin cuando este llegó donde estaba Hope.
Tae estaba aun con su mano en el brazo de Jimin, pero su visión daba la espalda a sus "secretos amigos" y miraba a la multitud que estaba expectante por la nueva cercanía que estaba teniendo un estudiante "normal" a la pandilla del rubio. No podía darse vuelta y mirar a J-hope, o si no, no podría detener su vergüenza, se sonrojaría por completo y Jimin se daría cuenta de todo.
-Para de mirarlo –Ladró Jimin, y Tae pudo adivinar que se dirigía a J-hope.
-¿Disculpa? –Preguntó Hope, haciendo tiritar a Tae por la voz que hace tanto no escuchaba, esa voz tan estimulante para su audición.
-Vi como mirabas a Tae, estúpido –Al momento de dar es frase, Tae agarró a Jimin con más fuerza y trató de empujarlo fuertemente fuera de ese lugar, ya que decirle una palabra así a Hope, era dar tu vida por perdida.
Los estudiantes se estaban juntando, mirando la escena con expectación.
-Jimin, vamos por favor –Dijo Tae en el oído del menor. –Ya es suficiente, ya dijiste lo que querías ahora vamos.
-No –murmuró Jimin –J-hope, búscate otro a quien acechar, ¿me oíste? –al decir esa frase, sintió como el rubio se acercaba lentamente a donde los dos jóvenes se encontraban. Cuando llegó a unos centímetros de Jimin, se inclinó donde estaba la oreja de Taehyung y el menor y susurró lentamente.
-¿Qué pasaría si te digiera que ya lo escogí?
Pasó en un cerrar de ojos, y el rubio se tomaba la mejilla por el puñetazo de Jimin. Tae se dio la vuelta rápidamente y vio al rubio con sus ojos abiertos de par en par, todo estaba ocurriendo en unos segundos, el tiempo se paro sustancialmente, y Jimin estaba con una mueca de odio en su cara, observando como J-hope se sobaba su mejilla derecha.
-¡JIMIN! –Gritó Tae al momento de darse cuenta que era lo que había pasado, sus manos tiritaban por el nerviosismo y por lo que podría llegar a hacer J-hope.
Tae miró a Jin por unos milisegundos, y noto como este también tenía un nerviosismo notorio en sus pupilas.
Antes de poder hacer algo, y después de unos pequeños e ínfimos segundos del golpe de Jimin, J-hope se acercó rápidamente con su mano hecha un puño, puño que iba directo al rostro de Jimin.
-¡NO, HOPE! –Gritó Tae, y al instante para parar el golpe, Tae pasó sus brazos en la cintura de Hope, con su cuerpo pegado al torso del rubio, con sus manos temblorosas, con su mente trabajando a mi por hora, con sus ojos ardiendo por lo que se iba a dar cuenta Jimin, que en realidad le había estado mintiendo todo este tiempo, que en realidad, Tae estaba completamente enamorado de J-hope. El moreno seguía abrazando al rubio, sin querer soltarlo, ya que tenía miedo de que este hiciera violento.
-Tae –Murmuró Jimin a su espalda. –Tu... tu.... –no pudo terminar la frase, era demasiado doloroso que tu mejor amigo te hubiera mentido por tanto tiempo, y Tae lo sabía perfectamente, esa era una de las razones por la cual no se daba vuela, y salía de los fuertes brazos de su rubio amante.
-Yo... -Tae se soltó de J-hope lentamente y sin mirar a este, se dio vuelta, viendo a Jimin que tenía lágrimas saliendo de sus ojos –Lo...lo siento mucho Jimin yo...
-No... -susurró Jimin, mirando con odio a los ojos de Tae -... No vuelvas a hablarme en tu vida, Taehyung. –
Y en ese momento, Jimin salió corriendo, abriéndose paso por la multitud de estudiantes que aun esperaban una pelea épica, de proporciones que solo J-hope podía dar, pero eso.... No pasó.
-J-hope, yo...
-Después hablamos, Taehyung. –Dijo este ruda y secamente. Después de todo, Tae se había abalanzado a los brazos del rubio, para parar una paliza que se tenía "merecía" cualquier persona que le pegara a J-hope. El mayor se fue con todos sus amigos, desapareciendo, al igual que Jimin, dentro de la multitud, dejando a Tae, completamente solo, sin el poder de hacer nada y con sus lágrimas desbordándose de sus ojos. La gente comenzó a hacer lo que tenía que hacer, caminando y empujando a Tae, y este, parado sin poder moverse, con el shock de todo lo que había pasado hace unos segundos.
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La peor decisión siempre sera elegir entre tu mejor amigo o la persona de la que estas enamorada ~
Este capitulo estuvo lleno de lujuria, emociones y ese sentimiento de arrepentimiento y no saber que hacer~
Que les parecio(?)
Espero poder actualizar mañana .
Nos leemos ~
BY: Pao Hoppie
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BAD BOY [VHOPE]
RomanceHola~ Es Pao~ *Nota: Este fic no esta hecho por mi, yo solo la adapte para V-hope. Espero que les guste y le den amor~ Creditos: - EUNHAEAMOURAMOUR-
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