Habían pasado 1 semana desde aquella conversación.
Cuatro días desde que la puerta del estudio se cerró entre ellos.
Cuatro días que se sintieron como meses.
_____ no había dormido bien. Tampoco había comido lo suficiente. El café frío acumulado sobre la mesa de su departamento era prueba de eso. Sus ojos estaban hinchados, no por maquillaje mal retirado, sino por lágrimas que habían llegado sin permiso durante la madrugada.
Yoongi no respondió.
Ni llamadas.
Ni mensajes.
Ni audios largos que ella grabó y borró antes de enviarlos.
Había ido a su casa.
Una vez.
Dos veces.
La tercera ya fue humillante incluso para ella.
Tocó la puerta. Esperó.
Nada.
Algunas noches las luces estaban apagadas.
Otras, encendidas... pero nadie abría.
No sabía si él estaba evitando verla o si simplemente estaba cumpliendo lo que dijo: necesitaba espacio.
Y ahora... había llegado el día.
El día de firmar.
La carpeta estaba sobre la mesa frente a ella cuando su representante la llamó esa mañana para recordarle la cita. Su voz había sido profesional, neutra. No presionó. Solo preguntó si estaba segura.
Segura.
Qué palabra tan absurda.
_____ se miró al espejo antes de salir. Tenía el rostro pálido, pero los ojos decididos. No sabía si estaba eligiendo correctamente. No sabía si habían terminado oficialmente, si estaban "dándose un tiempo" o si seguían siendo algo roto e indefinido.
Lo único que sabía era que Yoongi no había ido por ella.
No la buscó.
No insistió.
No apareció en su puerta para decir "no lo hagas".
Y eso dolía casi tanto como la discusión.
—Si no luchó por mí... —murmuró para sí misma mientras tomaba su bolso— entonces es momento de que yo luche por lo que siempre quise.
Pero incluso al decirlo, algo en su pecho se resistía.
El trayecto hacia las oficinas se sintió más corto de lo normal. O quizá simplemente no estaba realmente presente o era porque no había tráfico. Sus manos estaban frías. Su estómago vacío se contraía con nerviosismo.
Al llegar, el edificio parecía más grande que la última vez.
Más intimidante.
Su representante la esperaba en la entrada de la sala de juntas. La miró con atención apenas la vio acercarse.
—¿Estás segura? —preguntó suavemente.
Ella tardó un segundo en responder.
—No —admitió—. Pero estoy aquí.-
Entraron.
Los productores se levantaron para saludarla, igual que la vez anterior.
—_____ —dijo uno de ellos con una sonrisa satisfecha—. Nos alegra que hayas vuelto.-
Ella forzó una sonrisa profesional.
—Gracias por esperarme.
Se sentó.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
