Advertencia: Contenido explicito, omite lectura si no te agrada. Aun sigo tratando de mejorar en este tipo de escrituras, se agradece tu comprensión.
El apartamento estaba en silencio cuando Yoongi llegó a casa. Había pasado la noche trabajando mucho por el regreso de BTS después del servicio militar, y aunque había reído y celebrado con todos los miembros, una parte de él estaba inquieta.
Era tu aniversario número 3 y aunque planeaba compensarte una buena cita el fin de semana, lo que más deseaba eras tú. Habían acordado que hoy sería un día normal, no habría regalos sorpresa ni mucho menos alguna salida, pero cuando abrió la puerta de su cuarto, la visión casi le quitó el aliento de inmediato.
Estabas esperándolo en la cama, arrodillada, envuelta solo en un delicado conjunto de lencería negro de encaje que dejaba muy poco a la imaginación.
-Feliz aniversario- susurraste, con una sonrisa traviesa en los labios.
Sus ojos se oscurecieron al instante. El ambiente cambió: la calidez juguetona fue reemplazada por algo pesado, eléctrico. Cerró la puerta lentamente tras él, con la mandíbula tensa mientras su mirada te devoraba de pies a cabeza.
Y eso que Min Yoongi solía ser muy perezoso a la hora del sexo.
-¿Hola?- su voz era baja, casi un gruñido
-Sé que nos prometimos no darnos ningún regalo, pero quería darte algo muy especial-inclinaste la cabeza, tirando del lazo que rodeaba tu cintura pero sin desatarlo.
Yoongi tragó saliva con dificultad, mordiéndose el labio.
-¿Especial? Mi vida estás ardiente- se quitó la chaqueta de un tirón, arrojándola a un lado sin importar que se arrugara
Su camisa siguió, dejando al descubierto su torso blanco mientras se acercaba a ti subiéndose a la cama. Su mano te agarró la barbilla, levantando tu rostro mientras te besaba con fuerza, su lengua abriéndose paso en tu boca como si hubiera estado hambriento toda la noche.
Su sabor, el calor de su cuerpo presionándote contra el colchón... te recorrió un escalofrío.
-Levántate- te ordenó de repente con voz ronca
Confundida por escucharlo así no te queda más que quedarte sin aliento, obedeciendo, bajando de la cama. Tu novio se apoyó en los codos, con los ojos brillantes, indicándote que te giraras.
-Despacio- te regaña -Déjame verlo todo-
Tus mejillas se sonrojaron y tus pensamientos intrusivos tenían ganas de preguntarle que le estaba pasando, pero muy en el fondo sabías que hacer esa simple pregunta te llevaría a arruinar esa increíble noche. Así que no te queda más que amarrarte de valor y dar una vuelta lenta y provocativa para que pudiera admirar cada curva de tu cuerpo en lencería.
Gimió, acariciándose a través de sus pantalones. -Mi pequeño regalo perfecto- cuando volviste a mirarlo, te hizo una seña con el dedo -Ven aquí-
Volviste a subirte a la cama, sentándote a horcajadas sobre su regazo.
Sus manos te sujetaron la cintura, sus pulgares rozando el encaje. -Esta lencería- susurró -No va a durar toda la noche-
Su boca se aferró a tu cuello, succionando con fuerza hasta que apareció una marca morada.
Jadeaste, frotándote contra el bulto en sus piernas.
-¿Ya estás necesitada?-, bromeó, deslizando una mano entre tus muslos para presionar la fina tela de tu tanga.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
