Era una noche tranquila, un viernes un poco después de las siete. Todos los jóvenes paseaban por las calles, pero decidiste evitar planes para ese fin de semana. Tenías un buen platillo listo para comer y tu lista de reproducción de jazz favorita en la radio que contribuía a crear un ambiente relajado.
Por primera vez en semanas, el trabajo había ido bien: tu artículo había sido aprobado y tu jefe, tan crítico como siempre, te había dicho: "¡Sigue así!".
De verdad, no podías haber pedido un día mejor. Mientras sonreías para ti misma, disfrutando del día, oíste que el pomo de la puerta comenzaba a girar.
-Mi vida, ya llegué-avisó Yoongi con su voz más tranquila
-¡Estoy en la cocina!- respondiste simplemente, bajando el fuego.
El sonido de los zapatos contra el azulejo y el crujido de los papeles llenaron tus oídos.
-Hola, preciosa- Yoongi dijo alegremente, dándote un beso en la mejilla.
Te dedicó una cálida sonrisa antes de sentarse a la mesa, a unos metros de ti, y revisar el correo que no habían leído en días. Yoongi y tu decidieron mudarse juntos apenas hace un mes, querían experimentar esa sensación de verte todos los días.
—Un montón de basura, ¿eh? —le preguntaste, refiriéndote al correo
Te apartaste de la comida hirviendo y te apoyaste en la encimera para mirar a tu novio. Con sus anteojos puestos que lo hacían ver más atractivo, él continua en lo suyo; revisaba cuidadosamente el correo para asegurarse de no tirar nada importante. Desde que Yoongi tiró por accidente una carta que le había enviado su madre, haciéndole creer que la estaba ignorando, examina cada papel minuciosamente.
—Sí. Pura basura... —
Justo cuando ibas a volver a mirar la comida, notaste un cambio en su expresión. Una expresión de confusión
—. ¿Eh?
—¿Eh? ¿Qué? —preguntaste
Se frotó la barbilla, buscando finalmente tu mirada—Parece que alguien te escribió una carta-
Haces un sonido de desprecio, te acercas a él y tomas la carta de su mano.
-Caleb Scott- anuncia antes de que puedas leer el nombre escrito en el sobre
Abres los ojos de par en par. ¿Qué demonios hacía tu exnovio de la universidad enviándote una carta de repente? Miras el sobre, sin saber si abrirlo o no. No es que odiaras a ese ex ni que aún sintieras algo por él; la verdad es que era un poco complicado.
Caleb fue tu primer novio. Eras una chica tranquila y reservada que estudiaba periodismo y solo pensaba en sus estudios porque desde muy pequeña tu madre te educó así. No te oponías a divertirte, pero tenías claros tus objetivos y no querías decepcionar a la única persona que te cuidó. Tus planes eran terminar la universidad sin ningún rumor o tragedía, pero Caleb apareció en tu vida: alto, encantador y amable, prácticamente te enamoró. La verdad es que la relación era casi perfecta. Nunca peleaban, siempre te sorprendía con gestos cariñosos y se esforzaba por mejorar en lo que llegaba a fallar. Sin embargo, todas esas cosas bonitas eran el problema.
Durante el año y medio que duró su relación, ambos se volvieron demasiado dependientes el uno del otro y no se aventuraron a salir como se espera en la universidad. La ruptura (aunque fue mutua) fue dura, dejándote con el corazón roto e insegura sobre el resto de tu vida. Sabías que esto era culpa del simple hecho de ser tu primer novio, perofinalmente, lo superaste.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
