PRIDE AND PREJUDICE II

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Historia que será basada en la famosa novela "orgullo y prejuicio".

Advertencia: Esta historia NO es mía, solo quiero adaptarla lo más breve que se pueda siendo "Fitzwilliam Darcy" nuestro amado Min Yoongi.

 2da parte

...

Después del almuerzo, cuando la conversación con Elizabeth comenzó a derivar hacia asuntos domésticos y previsibles, _____ sintió el impulso familiar de retirarse. No por desdén hacia su hermana —a quien apreciaba sinceramente—, sino porque su mente reclamaba silencio, espacio y palabras propias.

Tomó su cuaderno y salió al jardín del señor Kim.

El aire era suave, tibio sin ser sofocante, y el cielo parecía inclinarse con benevolencia sobre la propiedad. El jardín, cuidado con esmero pero sin ostentación excesiva, se extendía como una invitación al sosiego. Senderos de grava clara serpenteaban entre rosales y arbustos en flor, y un viejo árbol de ramas amplias ofrecía sombra suficiente para refugiar pensamientos largos.

_____ se sentó allí, acomodando el cuaderno sobre su regazo.

Amaba escribir. No como un pasatiempo frívolo, sino como una necesidad silenciosa, casi urgente. Las palabras eran el único lugar donde podía permitirse ser completamente honesta, sin la vigilancia de miradas ajenas ni la corrección de expectativas sociales. 

Mojó la pluma en tinta y dejó que su mano se moviera antes de que la razón interviniera.

Escribió sobre el jardín, sobre la calma aparente de aquel lugar... y, sin proponérselo del todo, su pensamiento derivó hacia el señor Min.

Había en él una presencia que no sabía cómo clasificar. Reservado hasta el borde de la frialdad, correcto hasta parecer distante. Y, sin embargo, cada encuentro dejaba en ella una sensación incómoda, como si algo hubiese quedado sin decir, suspendido en el aire entre ambos.

_____ frunció ligeramente el ceño al darse cuenta de hacia dónde se inclinaban sus pensamientos. Sacudió la cabeza con discreción, como si pudiera ahuyentarlos, y volvió a concentrarse en la página. No era propio de ella dejarse llevar por especulaciones inútiles.

Para la sorpresa de _____, el señor Min Yoongi apareció sin anunciarse.

No pronunció saludo alguno ni pidió permiso; simplemente tomó asiento en la mesa del jardín. No a su lado —lo cual habría sido excesivo—, pero sí lo bastante cerca como para que su presencia se sintiera inevitable. Depositó sobre la superficie algunas hojas limpias y una pluma, con la misma sobriedad con la que solía conducirse, y comenzó a escribir casi de inmediato.

_____ levantó la vista solo un segundo, lo justo para confirmar lo evidente, antes de volver a su cuaderno. No obstante, le fue imposible ignorarlo por completo. De reojo, lo observaba en breves intervalos, fingiendo concentración mientras intentaba descifrar qué era exactamente lo que ocupaba con tanta intensidad la atención del señor Min.

Escribía con rapidez. Su mano se movía con una seguridad poco común, como si las palabras ya estuvieran formadas en su mente mucho antes de tocar el papel. Aquella destreza despertó en ella una curiosidad inesperada —y, para su disgusto, un cierto desafío silencioso—.

Fue entonces cuando una voz femenina rompió la quietud del jardín.

—Vaya, señor Min —dijo Ara, la hermana del señor Kim Taehyung, acercándose con una sonrisa viva—. Nunca había visto a alguien escribir con tanta rapidez. Es realmente admirable.

Min YoonGi | One Shots Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora