Historia que será basada en la famosa novela "orgullo y prejuicio".
Advertencia: Esta historia NO es mía, solo quiero adaptarla lo más breve que se pueda siendo "Fitzwilliam Darcy" nuestro amado Min Yoongi.
4ta parte
...
Abandoné la vivienda de mi primo Collins sin mirar atrás. No fue una huida impulsiva, sino una retirada necesaria. Permanecer allí, rodeada de silencios incómodos y miradas que parecían exigir explicaciones que no estaba dispuesta a dar, se había vuelto insoportable.
La causa de mi partida fue una carta.
Reconocí la letra del señor Min Yoongi en cuanto rompí el sello. La leí de pie, sin sentarme, como si temiera que hacerlo me obligara a quedarme demasiado tiempo con sus palabras. En ella no hallé disculpas desesperadas ni ruegos innecesarios, sino una explicación que, aunque tardía, era dolorosamente honesta.
Me confesaba que había separado a su amigo de mi hermana Elizabeth no solo por convicción, sino por temor. Años atrás, su propia hermana había sufrido una decepción que la marcó profundamente, y desde entonces él había desarrollado una desconfianza casi obsesiva hacia los afectos que consideraba frágiles.
Al ver a Taehyung implicado con Elizabeth, creyó reconocer el mismo peligro y actuó movido por ese recuerdo, por ese arrepentimiento que nunca terminó de abandonar.
No buscaba justificarse del todo.
Tampoco pedía perdón con ligereza.
Simplemente me decía la verdad... o al menos, la que era capaz de ofrecer.
Guardé la carta sin saber qué hacer con ella. Comprender sus motivos no significaba aceptarlos, y mucho menos olvidar el daño causado. Aun así, su explicación hizo algo que me resultó incómodo admitir: desarmó parte de mi enojo, dejándolo expuesto a una confusión más profunda.
Regresé a casa con mi familia creyendo que allí encontraría sosiego. Me equivoqué. Aunque la calidez del hogar era real, mi mente no lograba aquietarse. Elizabeth intentaba mostrarse animada, pero yo conocía demasiado bien su silencio para no notar la herida que aún llevaba consigo. Y no tardó en irse a Londres a "despejarse".
Por ello decidí no permanecermucho tiempo.
Mis tíos, personas generosas y de espíritu inquieto, me observaron con atención durante aquellos días. Al no tener herederos ni una compañía joven que compartiera sus recorridos, me propusieron acompañarlos a Derbyshire, al norte de Inglaterra, cerca de la ciudad de Lambton. Hablaban del lugar con entusiasmo: colinas extensas, aire limpio, caminos que invitaban a caminar sin rumbo.
Acepté.
No porque creyera que un viaje pudiera resolver mis pensamientos, sino porque permanecer inmóvil comenzaba a resultarme más peligroso que avanzar. Necesitaba distancia. Necesitaba silencio. Quizá, con el tiempo, claridad.
Mientras el carruaje avanzaba por el camino, no pensé en el señor Min Yoongi como había temido hacerlo. No con rabia desbordada, ni con indulgencia. Pensé en él como en un error complejo, nacido no de la malicia, sino del orgullo y del miedo.
Había pasado la mañana en el pueblo junto a mis tíos, recorriendo Lambton con la tranquilidad propia de quienes no buscan nada en particular. Observamos tiendas pequeñas, conversamos con los habitantes y nos detuvimos a descansar más de lo previsto.
El lugar era agradable, sencillo, sin pretensiones; justo el tipo de entorno que uno agradece cuando la mente ha estado demasiado ocupada.
Fue allí donde escuché mencionar la mansión Min.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
