Min Yoongi sería el tipo de novio al que le dolería no poder llevarte con él a las premiaciones.
Le molestaría más de lo que admitiría.
Según él —y lo decía como si fuera una regla no escrita del mundo del espectáculo—, era lo más común que cada artista asistiera con su pareja, que caminaran juntos por la alfombra roja, que las fotos estuvieran completas.
Y aunque los primeros eventos coincidieron con una etapa en la que ustedes apenas estaban saliendo, nada formal todavía, Yoongi no podía evitar imaginarte ahí: a su lado, sonriendo mientras las luces y la música envolvían el lugar.
Te veía en su mente observando las presentaciones, quizás bailando al ritmo de alguna canción, como lo hacían las otras parejas. Siempre fuiste parte de ese escenario en su imaginación.
Pero tú ya estabas demasiado anclada a una idea que te repetías como un mantra:
"Soy una persona común. Vengo de un país tercermundista. La gente como yo no asiste a estos eventos."
Por eso, cuando la relación se volvió oficial, jamás le exigiste que publicara fotos contigo en sus redes, esas que estaban reservadas para selfies suyos o imágenes con los chicos. Tampoco le pedías acompañarlo a premiaciones o eventos importantes.
Los conciertos eran la única excepción: ahí sí querías los mejores lugares, vivir la experiencia completa, sentirte parte del fandom y no solo "la novia de".
Pero la realidad era cruel.
No podías hacer nada.
Para la empresa, tú no eras nadie.
Solo una chica que estaba terminando sus estudios mientras su novio era millonario y famoso. Y eso se notaba. Se sentía en las miradas, en los murmullos, en los silencios incómodos.
No eras la única.
La novia de Jungkook y la esposa de Namjoon pasaban por lo mismo.
Era frustrante para Namjoon no poder usar su anillo de compromiso con orgullo, no poder presumir a la mujer que amaba.
Para Jungkook, era doloroso no poder explicar el significado de cada tatuaje —todos dedicados a ella— o confesar que gran parte de la ropa que usaba la compartía con su chica.
Y para Yoongi...
Para él era una impotencia distinta.
No poder decirle al mundo lo bonito que era tenerte.
No poder llevarte de la mano a los eventos.
No poder mirarte mientras las cámaras capturaban lo que para él ya era evidente: que eras su lugar seguro.
—Pienso que ya es momento de que todos la conozcan —dijo una vez, con la voz firme pero cansada—. Los AMAs están cerca. Permítanme ir con mi novia, al menos para empezar a conseguirle un diseñador.
No era la primera vez que lo intentaba.
—¡No! —respondieron sin dudar—. Son BTS, no BTS y novias.
—Eso no tiene sentido —replicó Yoongi, conteniendo la rabia—. En algún momento tendremos que revelar que salimos con alguien... o que Namjoon lleva cinco años casado. ¿Saben qué van a lograr? Que las armys se sientan traicionadas, como si no confiáramos en ellas lo suficiente para decir la verdad.
La conversación terminó como siempre: sin cambios.
Y tú, una vez más, lo verías llorar en silencio mientras lo ayudabas a preparar su maleta para irse a Los Ángeles.
Doblando su ropa.
Guardando sus cosas.
Fingiendo que todo estaba bien...cuando en realidad, lo único que quería era llevarte con él.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
