Él no está seguro de cómo (o por qué) surgió todo esto: los encuentros a altas horas de la noche en sus respectivas oficinas, en baños al azar, tras cualquier puerta cerrada... ocultos de todo el mundo.
Llevas mucho tiempo conociendo a Yoongi, y él a ti; así que, tal vez, las cosas simplemente encajaron de forma natural.
Si te sentías fatal, él te prestaba su boca; y si él se sentía fatal, tú le prestabas la tuya.
Besos, abrazos, caricias, manos entrelazadas... todo ello.
Como si fueran pareja, pero no lo son.
Y eso se ha convertido en un gran problema para Yoongi, ya que cada día que pasa anhela con más fuerza esa etiqueta. Quiere ser tu novio, no solo un amigo especial, ni un amigo con beneficio, mucho menor seguir siendo solo compañeros de trabajo, pero es un infierno de su propia creación; un infierno muy dulce, cálido y reconfortante por el que tiene que pagar.
El primer incidente ocurrió a finales de año, en su propia habitación, después de que la fiesta de cierre de la oficina, antes de salir de vacaciones durante dos semanas por las fiestas.
Estelas de humo bailan en el aire y nublan el estrecho barandal, afuera del salón de fiestas . Cada vez que Yoongi intenta respirar, la densidad de la bruma le provoca un escozor amargo en los pulmones.
Es medianoche y, hace apenas ocho horas, habían roto con él.
Otra vez.
-Simplemente, no lo entiendo - se queja Yoongi, cerrando los ojos con fuerza cuando le echas el humo a la cara para intentar que se calle
Tus dedos rozan los suyos al devolverle el cigarrillo, que ya se está consumiendo.
-No necesitas entenderlo, Yoongi. Solo acepta que pasó y sigue adelante - dices con fastidio
No es la primera vez que tu amigo saca el tema esta noche; de hecho, es lo único de lo que ha hablado desde que llegaste. Sabe que resulta molesto, pero no puede evitarlo.
¿Por qué demonios ella habría roto con él?
Totalmente desconcertado, Yoongi suelta la enésima queja de la noche. Y eso es lo que colma tu paciencia.
Como reflejando su desdicha, tú también te quejas.
-Mierda. Me estás apagando el brillo, Min. Solo... no sé, piensa en cosas felices. ¿Qué te haría feliz ahora mismo?-
-Tener novia - se queja él -O que me suban el sueldo en esta empresa-
-Pides lo imposible, Yoon. Piensa en algo más sencillo- le vuelves a quitar el cigarro -¿Qué quiere?-
-Quiero que me acompañes a mi casa...-
Sinceramente, el tabaco le está nublando un poco el juicio.
Sus ojos bajan hasta tus labios.
No eres fea.
Y ahora estás en su cama... sobre su cama, sentada justo a su lado y compartiendo otro cigarrillo más, ya casi se acaban la caja entre los dos.
Yoongi da una calada, el humo le acaricia la garganta antes de que lo expulse todo en una gran exhalación
-Tengo una idea. Ven aquí-
Es una mala idea. Eres su compañera de trabajo, su amiga... pero cuando te acercas poco a poco a su rostro de esa manera, sin cuestionarlo, ¿quién es él para cambiar de opinión?
Con el cigarrillo descansando sin apretar entre sus dedos, Yoongi usa la mano libre para acercar tu cabeza a la suya.
Sus rostros están apenas a unos centímetros de distancia, y él puede sentir cada respiración entrecortada que tomas mientras esperas con expectación.
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Min YoonGi | One Shots
FanfictionMin Yoongi | One Shots Historias cortas de Yoongi, emociones intensas y situaciones que cambiarán el rumbo de cada trama.
