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[Neteyam]

El aire se sentía distinto.

No era el mismo de los días anteriores. No era ligero, ni tranquilo. Era... denso. Como si todos estuviéramos esperando algo, aunque nadie lo dijera en voz alta.

Estábamos reunidos frente al mar, pero ya no como un solo grupo. Cada clan permanecía con los suyos. Las risas eran bajas, las miradas largas, y las palabras... cuidadosas.
Ya no éramos aliados.

Éramos rivales.

—Dicen que los perdidos no van a durar —escuché detrás de mí.

No volteé enseguida.
—Ni siquiera entrenaron juntos desde siempre —respondió otro—. No tienen ritmo.
Apreté ligeramente la mandíbula.

Levanté la mirada... y la encontré.

Vini.
Estaba con sus hermanos, moviéndose entre ellos con naturalidad, como si nada de eso le afectara. Como si no escuchara los murmullos. O peor... como si simplemente no le importaran.

—Oye.

Ao'nung se colocó a mi lado.

—Si sigues mirando así, alguien lo va a notar.

—¿Mirando cómo?
Sonrió apenas.

—Como si quisieras pelear con todos.

Solté una pequeña exhalación.
—Tal vez sí.

Ao'nung dejó escapar una risa baja.
—Van a hablar igual —dijo—. Déjalos. Así será mejor cuando se equivoquen.

Lo miré.
—¿Crees que van a equivocarse?

Se encogió de hombros.
—Creo que todos quieren verlos fallar.
Eso... tenía más sentido.

Antes de que pudiera responder, el movimiento al frente nos hizo guardar silencio.

Tonowari avanzó.
—Escuchen —dijo, firme.
El ruido se apagó por completo.

—Lo que comienza ahora no es un juego.
Nadie se movió.
—La tìsyìm fa olo'eyä no es solo fuerza. Es control. Resistencia. Decisiones.
Sentí cómo mi cuerpo se tensaba.

—Serán puestos a prueba en tres caminos —continuó—. Agua. Tierra. Aire.
Un leve murmullo recorrió a los clanes.

—Primero, el agua. Irán a una isla lejana. Ahí... bajarán.
Señaló hacia el horizonte.
—Profundo. Más de lo que creen poder.
Algunos intercambiaron miradas.

—Habrá una bandera. La tomarán... y volverán sin ayuda.
Pude escuchar a alguien tragar saliva.

—Después, nadarán de regreso y la entregarán.
Hizo una pausa.

—En tierra... montarán pa'li. A mitad del camino, deberán derribar otra bandera con sus arcos.
Ao'nung murmuró un "interesante" a mi lado.

—Si fallan, perderán tiempo.
Eso bastaba para entenderlo todo.

—Al final... subirán un árbol. Sin ayuda.
Algunos soltaron pequeñas risas nerviosas.

—Y entregarán ambas banderas al equipo de aire.
El ambiente cambió.

—En el aire... —Tonowari hizo una pausa— no estarán solos.

Silencio.

—Podrán interferir.
Ahora sí hubo reacciones.

—Podrán empujar, bloquear... derribar.
Sentí la adrenalina recorrerme.

—El equipo que logre colgar ambas banderas... gana.
Silencio otra vez.

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⏰ Última actualización: May 17 ⏰

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