83.

105 16 3
                                        

La música resonaba por todo el salón del trono.

Profunda.

Antigua.

Cada golpe de tambor parecía sincronizarse con el corazón de ______(T/N) mientras avanzaba por la alfombra oscura que atravesaba el recinto. A ambos lados, los nobles vampiros observaban en absoluto silencio, sosteniendo copas de cristal rebosantes de sangre.

Nadie respiraba demasiado fuerte.

Nadie apartaba la mirada.

Porque aquella no era una boda común.

Era un Ritual de Unión Eterna.

El mismo rito con el que siglos atrás se habían unido los padres de _____(T/N) frente a toda Transilvania.

Una ceremonia sagrada.

Irrompible.

Y mortal.

Las antorchas azules iluminaban los enormes vitrales del castillo mientras símbolos antiguos brillaban débilmente sobre el suelo de mármol negro. En el centro del salón descansaba el círculo ceremonial: un aro de plata incrustado con runas carmesíes donde ambas reinas debían intercambiar sangre frente al clan.

Dakaria sintió que iba a vomitar.

Porque todo era demasiado real.

El vestido negro de ______(T/N).

La corona oscura colocada sobre la cabeza de Antanasia.

Los cánticos.

Los nobles inclinando la cabeza.

Parecía destino.

Y eso la estaba destruyendo.

Franz comenzó a inquietarse en brazos del siervo de Antanasia, como si incluso él pudiera sentir la tensión enfermiza del ambiente.

Del otro lado del salón, Silvania intentaba mantener la compostura mientras cantaba junto a Murdo. El Vecino tocaba un enorme órgano ceremonial vestido completamente de negro, balanceándose con tranquilidad absurda.

Pero debajo de toda aquella actuación...

Estaban aterrados.

Porque el plan dependía de segundos exactos.

Silvania levantó apenas la mirada hacia el techo.

Ahí estaba.

El conducto.

Abierto apenas unos centímetros.

Lo suficiente para que, cuando llegara el momento exacto del intercambio de sangre, Murdo accionara el mecanismo oculto y dejara entrar la última luz del atardecer directamente sobre Antanasia.

Un solo instante.

Eso bastaba.

Eso tenía que bastar.

Murdo deslizó lentamente la mano bajo su capa hasta alcanzar la pequeña cadena conectada al mecanismo.

Sudor frío.

Respira.

Respira.

______(T/N) siguió avanzando hasta detenerse frente al círculo ceremonial.

Antanasia descendió lentamente de su trono.

Majestuosa.

Terrible.

El vestido rojo oscuro parecía arrastrar sombras detrás de ella mientras observaba a ______(T/N) con una devoción casi enfermiza.

-Finalmente -susurró.

BLOOD (Daka y tu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora