Las memorias de Benny

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En un día tranquilo, Benny sacó de su armario un equipo de mantenimiento, con el cuál trató a su marioneta la Sra. Flor de Manzano, la sentó en una silla especial para muñecos, le zafó los hilos y puso la cruz de madera a un lado, con una especie de pistola, aclaró el rubor de sus mejillas, con unos lentes con unas lupas para aumentar la visión, pudo unir hilo y aguja, y arreglar las costuras del vestido, con un pañuelo pulió los zapatos, y finalmente con un cotonete aplicó un poco de líquido sobre los ojos de la marioneta para hacerlos más brillantes.

-Listo, ¿Cómo te sientes?

-Oh, como nueva, gracias tu buen trabajo como siempre- Dijo la marioneta con Benny haciéndola estirar los brazos con los hilos.

Entonces escucharon el timbre de la casa.

-Oh, deben de ser ellos.

Benny fue a abrir la puerta, encontrándose con Luan y el Sr. Cocos.

-Hola Benny, ¿Todo listo?

-Así es- Mostró Benny un juego de tazas de té.

***

-¿Un poco de té Señorita Flor de Manzano?- Sugirió Cocos al acercarle una taza a la otra marioneta.

-Me encantaría, ju, ju.

Luan y Benny controlaban a sus respectivas marionetas en la sala de estar, teniendo una fiesta de té entre todos. Mientras se divertían a su manera, Jim salió de su habitación con su teléfono en mano.

-Ben voy a ver al equipo de football, regreso pronto... ¿Qué están haciendo?

-Tenemos una fiesta de té- Explicó Benny sin una pizca de verguenza- ¿Quieres unirte?

Benny no se inmuto ni con la mueca disgustada de Jim, quien no comprendía los extraños gustos de su hermano ni su novia, al verlos haciendo esas cosas pensó que eran tal para cual.

-Ah... no... preferiría mantener mi cordura intacta gracias.

-Cómo quieras, tú te lo pierdes.

-Bah, no le hagas caso, no todos pueden comprender nuestros sofisticados gustos- Alentó Luan imitando un acento elegante europeo haciendo reír a su novio.

-Ja, ja, tienes razón, me encanta tener a alguien con quien hacer estas cosas.

-A mí también.

-Hablando de compartir. Parece que ustedes dos son más unidos- Dijo refiriéndose a Luan y Cocos.

-Bueno, no es como si el Sr. Cocos pueda hacer algo sin que le eche una mano jajaja- Bromeó Luan agitando al Sr. Cocos.

-Y sin mí ella es solo una mano sin una personalidad picante como la mía- Respondió el Sr. Cocos.

-Jo, jo, yo te concedo eso, con Benny, mi carisma pende de un hilo- Bromeó Flor de Manzano.

Así los dos ventrílocuos siguieron soltando bromas divirtiéndose solo entre ellos sin nadie más en la casa Stein. Llegó cierto punto donde Luan y Benny dejaron descansar a sus marionetas dejándolas sentadas en las sillas de juguete blancas, mientras ambos seguían conversando entre ellos con tazas de té reales en la alfombra de la sala.

-Por cierto, nunca me contaste como conociste a la Sra. Flor de Manzano.

-Oh sí, bueno es que no me gusta mucho recordar el pasado.

-Puedes decírmelo, ya tenemos mucha confianza- Decía Luan mientras absorbía de su bebida caliente.

-Tienes razón- Dijo Benny mirando al suelo con una sonrisa nostálgica.

LUANHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora