Ninguno hablamos de camino al hospital. No sé en qué estaría pensando él, pero yo no dejó de dar vueltas en que si no le hubiese obligado a salir a por la pizza ahora mismo no estaría en esta situación. Le podía haber mandado ir a por una botella del frigo o cualquier cosa menos ir a la pizzería.
-Ya estamos - dijo sacándome de mis pensamientos. Yo sólo asentí.
Como era de esperar nos tuvieron bastante tiempo esperando en la salita. Un tiempo que se me hizo eterno, con cada ruido que hacían las agujas del reloj que colgaba de la pared, el puño que apretaba mi corazón presionaba un poco más. Pero por suerte, allí estaba Wade, que sin hablar me condujo a uno de los sofás y me abrazó.
-¿Familiares del señor Plaiz? - preguntó un médico vestido con el pijama verde.
-Nosotros- respondí sin dudar mientras me levantaba veloz.
-Bueno - dijo Wade detrás de mí -, no somos exactamente familiares, él no tiene familia viva, pero somos como hermanos - dijo seriamente.
-Bien. El señor Plaiz, sufre una importante conmoción cerebral, no hemos podido evitar que entrara en coma, así que no sabemos los efectos secundarios que tendrá cuando su cerebro vuelva a su tamaño original... Ni si va a despertar. Pero no tiene ningún hueso roto ni daño en cualquier otro órgano del cuerpo.
Mi cerebro tras escuchar que no se sabe si va a despertar desconectó. Todo era culpa mía. Mi maldita culpa. Y por ello Skull está en coma.
-Alexa, pequeña... - dijo Wade mientras me limpiaba una lágrima que no había notado y me abrazaba suavemente.
-Es culpa mía - dije en voz baja, más para mí que para él.
-¡No! No es culpa de nadie, ha sido un accidente, ya verás. Cuando se despierte nos va a aclarar todo.
-Si despierta - dije empezando a sollozar -, y además no tiene familia...
-Es un hombre fuerte y va sobrevivir a esto, no te preocupes. Y por lo de la familia, nunca la ha tenido. Es huérfano desde que con unos días de vida le encontraron en un contenedor. Sobrevivió a eso y sobrevivirá a esto. Es un luchador. Y además, si tiene familia. Tú y yo. - dijo abrazándome y besando mi cabeza -,así que ahora lo único que hay que hacer es esperar a que despierte del sueño que se está echando y conociéndole seguro que no tarda, el hijo puta es un culo inquieto.
Supe que el intentaba quitar hierro al asunto, tanto para él como para mí. Porque aunque intentaba esconderlo, su mirada mostraba lo dolido y desesperado que estaba por su amigo. Y todo por no alarmarme más y yo ni si quiera puedo mantenerme serena por él. Pero porque para mí, él o ninguno de los boxeadores de El Tártaro son sólo clientes, han pasado a ser familia, una pequeña familia de hombres grandes y rudos, pero con corazones grandes como sus bíceps. Pero sobre todo Skull, el primero que me trató con una igual y que me aviso sobre el mal humor del hombre que ahora mismo es el dueño de mi corazón.
-Vale - dije respirando para intentar contener los sollozos. - ¡Espera! Habrá que ponerle en una habitación privada y estar con todo el tiempo posible hasta que despierte. Y...
-Eh, calma, ahora vamos a hacer todo el papeleo, pero primero prefiero que te calles un poco - dijo abrazándome un poco más fuerte -. Que aunque el este en coma no es bueno que entres tan agitada, porque entonces cuando le veas...
-Vuelves a tener razón - dije apoyándome en él.
-¿Qué te parece si vas a casa y traes algo para alegrar un poco la habitación para cuando se digne a abrir los ojos y yo me quedó con el hasta que llegues?
Fui a decir que si, sobre todo porque sé que él quería un momento a solas con Skull, para dar rienda a su alta a lo que sentía y no asustarme más. Y se lo merecía. Pero entonces recordé.
-¡Wade -dije apartándome de él y recorriendo suavemente con mis manos su torso- , tus costillas! Te tienen que estar matando de dolor y yo dejándote conducir y...
-Estoy bien.
-No, deberías estar en reposo. No conduciendo ni de pie ¡Dios! Soy una mala novia- dije notando como mis lágrimas amenazaban con derramarse de nuevo.
-¡Que estoy bien! No te preocupes. Mira, vamos a hacer los papeleos en un momento, y prometo sentarme en el sillón o silla que haya en la habitación de Skull mientras que tú vas a por algunas cosillas, ¿qué te parece?
-Bien - dije sabiendo que nada le iba a separar del lado de Skull en estos momentos y no creo que sea tan tonto para estar de pie sufriendo cuando puede estar sentado a la misma distancia.
-Anda, vamos - dijo cogiendo mi mano con un apretón cariñoso y llevándome a lo donde sea que haya que ir para conseguir un traspaso de habitación.
No sé qué haría sin él, con tan poco tiempo y ya se ha convertido en un pilar importante en mi vida.
$:����
ESTÁS LEYENDO
Soy Tuya ©
Romance¿Quieres saber lo que pasa cuando una mujer se hace cargo de un gimnasio de boxeo sólo para hombres? Esto es lo que le ocurrió a nuestra protagonista, Alexa Wulk. Entra y descúbrelo. Muchos ya lo han hecho, ¿vas a ser tu el único que no? TODOS LOS...
