Un día antes.
Apestas Henry, ninguno lo ha mencionado pero todos hemos notado el olor que emanas, no es un olor a suciedad ni a cualquier tipo de cosa, ni tampoco a uno de esos punes que te tirabas cuando te ponías nervioso antes de picarte con las abejas. No, este era un olor de descomposición, te estabas pudriendo por dentro y el olor es más fuerte cuando te curamos en la noche.
Revisando Facebook me apareció una publicación sobre perros que estaban discapacitados y usaban un estilo de "sillas de ruedas" para desplazarse. Inmediatamente pensé en ti, abrí el enlace y vi que no eran tan complicado y que había varias fotos en que pastores alemanes las usaban y estaban aparentemente bien.
Se lo mostré a mis padres y no estaban convencidos con la idea, mi madre dijo que de esa forma no podrías ser feliz, porque si había algo que tu amabas era correr, siempre rápido y elegante. Como todo un pastor.
Pero la idea no desaparecía de mi cabeza, trataba de ingeniármelas para hacer un diseño que fuese de tal forma que te permitiera correr y estar acostado sin ningún problema, sin tener que estártelo sacando ni poniendo a cada rato. Lamentablemente no era Tony Stark, o no todavía por lo menos, pero eso no me impedía soñar, en tratar de buscar una solución para poder verte de pies de nuevo.
ESTÁS LEYENDO
Henry.
RastgeleTe escribiré todo lo que sucedió antes y lo que sucedió después, como un testimonio de lo que generaste, de lo que dejaste y lo que cambiaste en mí. Quiero que esto trascienda, que no solo permanezca en mi memoria, que cuando el paso de los años se...
