Capitulo 3

362 26 3
                                        

  Suspiré y dí un rodeo de ojos mientras salía de mi casa para irme directo a la casa de Lola, quien nos llevaría a la fiesta.
Le mandé un mensaje avisandole que la estaba esperando en la puerta, y rápidamente la puerta se abrió revelando a una muy arreglada y linda Lola.

-Wow... qué bonita andamos...
-¿Qué puedo decir? -Dijo engreída y sarcásticamente- Así soy yo. -Se encogió de hombros-

-Reí y la tironeé del brazo haciéndola salir de su casa, dirigiéndonos hacia su auto. Subimos y ella se sentó en el asiento conductor y yo en el acopañante.-

-Sabes Ori, creo que deberías comprar un auto. -Dijo mientras acomodaba su cabello y hacia muecas en el espejo retrovisor, para luego pisar el acelerador y hacer arrancar el auto-
-Sabes Lola..., jamás lograría ahorrar tanto dinero.
-Pidelo a tus padres.
-La relación que tengo con mis padres es... -Hice una pausa mientras agitaba mis manos intentando usar la palabra correcta- Rara. Cada vez que me ven, que no son tantas, siempre buscan un pretexto para regañarme. -Me encongí de hombros- Ayer mi madre llegó y ni un "hola" fue capaz de decirme.
-Tus padres son muy ocupados, Ori.
-Ese es el punto. No me importa qué tan ocupados estén. Me parece que lo correcto sería que siempre tengan tiempo para su hija, por más que estén pendientes del trabajo. Tengo 16 años y estoy el 90 porciento del tiempo que paso en casa, sola. Un 7 porciento estoy con ustedes en casa, y el 3; con mis padres. Hablando dentro de la casa, a eso me refiero. -Al ver que no me respondía, proseguí- ¿Me estás escuchando? -Chasqueé mis dedos frente a su cara- Lola...
-Si... si, entiendo. -Dijo de repente, saliendo de su trance-

Que chica más rara.

Seguí hablando, hablando y hablando, mientras las contestaciones de Lola eran "...Si..." "....Claro..." "...Por supuesto..." "...Comprendo..."

* * * *

Eran las 21:00 hasta que pasamos a buscar a Jenny y Caro.
Pasamos por una casa hermosa y muy, muy grande... de donde se escuchaba música resonando a través de las ventanas, y mucha, mucha, demasiada gente. Había gente afuera, adentro, arriba, abajo. ¡En todas partes!

Qué ganas de volver a casa e irme a dormir.

-Supongo que hemos llegado. -Dijo Lola observando a través de la ventanilla del auto-
-¿Tú crees? -Dijo Jenny sarcásticamente y abrió la puerta de su lado del auto, para que luego todas repitamos su acción-
-Dí un suspiro entrecerrando los ojos y dando un paso hacia adelante- Aquí vamos.
-Caro me tomó del brazo rápidamente y me hizo correr hacia la puerta.
-Solté un gritito- ¡Sabes que no sé correr en tacones! Jamás, vuelvas, a, hacer, eso. -Dije entre pausas-
-Vamos, Oriana abuelita. -Caro y Jenny me empujaron hacia adentro-

Quería irme. Este tipo de fiestas no son de mi agrado. ¡Y alguien por favor que ponga un ventilador aunque sea! El calor es de locura. Parecería el desierto del Sahára.

Finalmente me decidí a que si vine a esta fiesta, iba a pasarla bien, y no a pasarmela sentada con el trasero pegado a la silla. Me levanté y esta vez fui yo quién sacó a bailar a todas mis amigas.

-¡Uyyyyyyyy! -Murmuró Jenny- Cambiamos el Oriana abuelita por Oriana alma de la fiesta. -Le guiñó un ojo cómplice a Caro-
-Lola y yo soltamos una carcajada-

Sigo bailando al compás de la música durante toda la noche, hasta que mis pies no dan más y opto por ir a tomar asiento. Claro, si es que encuentro uno libre.
Para mi suerte, si. Giro unos 20 grados mi cabeza de pura casualidad y veo al chico de la otra vez; Julian, besándose, quiero decir, deborándose con una pelirroja con apariencia de zorra. Logro ver que él abre los ojos.

Dios, que no me haya visto. Giro mi cabeza a su lugar y muevo un poco mis ojos; la intriga me mata.
Deja de besar a la chica, le susurra algo que no llegué a entender, en sus labios, se levanta y veo cómo se acerca hacia mi.

No, no, no, no. Otra vez no, por favor.
Noto como se sienta en una silla detrás mio.

-Ya te vi, Ori... -Susurró haciendo que el vello de mi cuello se erizara-
-Iba a contestar algo, pero por alguna extraña razón, no me salió decir nada, mi garganta estaba seca, completamente seca-
-No me digas nada..., te ves bien así de calladita... -Continuó susurrando-

¿Cómo rayos causaba estas sensaciones?

-Su mano acarició mi mandíbula, enviándome descargas eléctricas-
-Yo... -Dije tratando de no temblequear-
-Shhh -Susurró casí rozando mis labios con los suyos-

Estaba extremadamente cerca. Ésta no soy yo. ¿Qué se supone que me está pasando?
¡Jesússsssssss!
Estoy pensando en darle una bofetada y salir corriendo.

-¿Y si te doy un beso? -Dió un corto beso en mis labios, para comprobar si yo aceptaba-
-No... Julian, yo...

Fue idiota hablar, ya era tarde. Sus labios ya estaban delineando el contorno de los mios. Lento y suave.
Un deleite.

"Ori ¿qué haces?" Susurraba mi mente constantemente, yo misma me respondía "No lo sé... ¿qué me está pasando? ¡Sácame de aquí!"
Y hasta ahí fue, cuando su lengua pidió acceso en mi boca y caí en la realidad.

-Esto no debería de estar pasando. -Dije y me levanté para irme corriendo a cualquier lugar, fuera de su vista.

¿Qué acabo de hacer?  


Una fiesta,un error PT |Orian|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora