capítulo 10

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JUSTIN

Me desperté por aquel sueño, que realmente me dejo confundido, no entendía nada de lo que sucedió. Mire a Andy que seguía durmiendo, se veía hermosa como siempre, parecía un ángel, un ángel con tormentos lo cual averiguare cuales son.

Me quedé mirándola por unos varios minutos, me encantaba mirarla mientras dormía, era tan jodida mente caliente, sexy y hermosa todo a la vez, no se pero hay algo que me encanta de ella y eso me asusta. Todos los días pienso en ella y no sale de mi cabeza, cuando duermo, cuando despierto, todos los jodidos días desde que la conocí.

Miró al techo pensando en cuanto cambio mi vida desde que la conocí, digo siempre estaba con chicas diferentes cada noche y ahora ya no, porque algo me impide, cada vez que tengo una chica cerca mio pienso en ella y eso me vuelve loco. Miró la hora de mi celular y son las 09:58 am, cierro los ojos tratando de dormir de nuevo, pero siento a Andy moverse, abro de nuevo los ojos y la veo abrir lentamente sus hermosos ojitos celestes como el cielo, me mira y se sonroja, sonrió ante ese acto y me da ternura.

- Buenos días princesa - sonrió

- Buenos días - dijo bajito.

- Qué tal dormiste? - pregunté.

- Bien, gracias por quedarte conmigo - dijo dándome un beso en la mejilla, cosa que me dejó inmóvil.

- Wow, no espere eso - dije con una gran sonrisa mirándola, ella se sonrojo y escondió su cabeza en mi pecho.

- Mejor bajemos a desayunar - dijo levantándose.

- ¿Que tal esta tu pierna? - pregunté.

- Bien, va curándose, todavía duele pero no tanto.

- Bien, que quieres desayunar? - pregunté.

- Me apetecen unos hotkes, no mejor dicho media lunas con leche - dijo con sus hermosos ojitos brillando, es tan hermosa.

-Ok vamos a por ellas - ella asintió y camino cojeando ya que tenía la pierna lastimada. La ayude levantándola como una bebé.

- No es necesario que hagas eso - me miró - Puedo sola.

- Claro que puedes pero eres lenta y tengo hambre - dije llevándola a la cocina.

- Bien, ya llegamos bájame - la baje con cuidado. -¿Que quieres desayunar? - pregunto. Probablemente tus labios pero creo descartar esa idea.

- Lo que tu comas - dije encogiéndome de hombros.

- Ok entonces una ensalada de frutas - me miró - Quieres igual? - asentí - Bueno espérame lo preparó mientras has algo.

- No tengo nada más que hacer, más que mirarte preparando el desayuno - dije mirándola haciendo sus cosas.

- Me incómoda que me mires - me miró - Me pones nerviosa - como siempre susurrando cada cosa que dice como si tuviera miedo a alguien.

- De que tienes miedo? -pregunté, esperando a que me responda.

- De que hablas? - pregunto.

- Siempre susurras cuando hablas, no duermes a las noches - dije con temor a que se enfadé.

- No te interesa - dijo dándose vuelta y haciendo lo que estaba haciendo.

- Tú crees que si te pregunto no me importaría? - digo, ella no se da vuelta.

- Me dices que tienes tormentos y quiero saber cuáles son - dije, ella se dio la vuelta y me miró a los ojos.

- Te aseguro que cuando lo sepas sentirás pena por mi - dijo mirándome sin apartar su mirada.

Tormento. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora