Capitulo 35.-

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  __________ rió. Hablaba para sí misma, pero Liam lo había escuchado. Se adentró a la cocina.

—Buenos días, reina. —Le dio un beso en la frente—
—Buenos días, mi rey. —Lo intentó imitar—

Liam sonrió.

— ¿Y bien? ¿Qué dices que iras a hacer hoy? —Dijo Liam poniendo café en polvo en la cafetera, junto con un poco de agua—
—A una fiesta de un amigo, junto con Eleanor.
—Mmm... deja que me lo piense. —Dijo Liam con una expresión de interrogación—
— ¿Ahora resulta que eres mi papá? —Sonrió— no necesito tu permiso para irme de fiesta, rico. —Le apuntó con la cuchara, entrecerrando los ojos—
— ¿Perdón? —Liam arqueó una ceja— Bueno vale, si me lo pides así, si te dejaré ir... pero no fumes, no bebas, ni esnifes nada. Ah, y ni falta que te diga que... nada de mirar a otros.

__________ soltó una sonora carcajada.

—Te lo digo en serio.
—Adoro tus celos. —Rió __________— Vale, papi. La segunda parte de la lista, te aseguro que la cumpliré. —Se levantó y le besó los labios— ¿No sabes que ________ Evans es fiel ante todo?

Liam sonrió al escuchar eso.

— ¿Quieres decir que... vas a emborracharte, ponerte mareada y meterte...? —se asombró Liam, recapacitando. Serio—
—No, tonto. —Dijo sin dejar terminar a Liam— tampoco eso, pero unas copitas no harán daño a nadie.

[...]

__________ se balanceó hasta su amiga.

—Eleanor... ¿Dónde está el baño? ¡Me orino! —Dijo cruzando las piernas—
—Ven anda, te acompaño. —La cogió del brazo y la llevó hasta el baño. Se metieron las dos en la grande habitación y Eleanor cerró con pestillo— Venga, __________. Ese par de copas ya están allí, en la cloaca. —Dijo observando cómo __________ se bajaba los pantalones, las bragas y el ruido de los líquidos empezaba a bajar por el retrete— Vas ya contenta, así que basta de alcohol. Luego te coge una resaca que ni con ibuprofenos.
—Vale, vale... —Dijo __________ aun consciente de lo que hacía y decía, pero mareada— ningún cubata más, ni Bailey, ni vodka.
—Ni lo de más allá, ¿Sí? Que nos conocemos, te mueres por otro mojito.
—No, no, te lo aseguro... —Cruzó los dedos—
—Confío en ti... como luego te vea trompa por el suelo, te enteras de quien es tu mejor amiga... —se lo repensó— vamos que si te enteras.
—Que sí. —Dijo tirando el papel de váter, la cadena y subiéndose las bragas y los pitillos otra vez— Vamos...

Salieron de nuevo del cuarto de baño.

— ¡Louis! —nada más salir, Eleanor vio a su novio junto a un grupo de chicos porretas—
Como se te ocurra fumarte eso, olvídate de que te bese. —Se acercó a su novio, alejándose de __________—

Mareada, se apoyó a la pared. Pronto notó como alguien la manoseaba. Sintió manos por todos lados. Abrió los ojos de nuevo.

— ¡Hey! ¿Qué crees que haces? —Dijo apartándose de dos chicos que disfrutaban de su estado—
—Venga, guapa, no te hagas la dura. —Dijo uno de ellos—
—Si, sabemos que has cortado con Roger, ahora es hora de que te diviertas y pruebes otras cosas. —Dijo el otro—
—Déjenme... que tengo novio, ¡Joder! —Se quejó __________, balanceándose— Eleanor, vámonos, esto ya no me gusta.

Uno de ellos la volvió a coger del brazo.

—Nada de nada, tú no te vas a ningún lado. —Le pasó la lengua por la mejilla— Que zorrón estás hecho ¿eh? Dejando al capitán de uno de los equipos de futbol y ya estás liada con otro. —La aplastó con su cuerpo— Vamos a ver qué es lo que tienes ahí.

[...]

__________ caminaba por la calle, con los tacones en la mano. Las lágrimas le caían por las mejillas, ardiendo por la vergüenza. No había esperado ni a Eleanor, en cuanto había podido, se había marchado de esa maldita casa. Había mucha gente, mucha. Recordaba a una chica rubia, menor, como ella, arrodillada, esnifando ese polvo blanco y una cola detrás de ella, para la misma acción de tomar cocaína. Uno de los del equipo de Louis, montándoselo en el sofá, con una pelirroja ardiente y borracha, que seguramente no sabía ni lo que quería. Mucha gente alborotando y rompiendo cosas, o bailando al ritmo de la música "bum bum". Algunos otros liándose con sus parejas o ligues. Y ella, siendo arrastrada a aquella oscura habitación. Nadie hacía nada. Y para colmo, habían cerrado la puerta con pestillo. Antes de empezar a abusar de ella. Meterle mano, bajarse los pantalones. Y... A __________ le entraron arcadas. Lo poco hecho, pero ha dolido. No, no la habían follado, pero había dolido. Su dignidad por el suelo, y aquellos dos hijos de puta, disfrutando. Asco, repugnancia. Imágenes que se gravan en su puñetera mente... en su puñetera vida. __________ abrió la puerta del piso de su hermana. Los pies tenían cortes por haber caminado más de doscientos metros descalza. Y ampollas por los tacones altos. Y no podía ir a casa de Liam. No ahora que había sido abusada por dos gilipollas calientes. No la han violado. Pero lo que han hecho, ha sido suficiente para que se avergüence de sí misma, y no pueda volver a mirar a Liam a la cara.
Al despertar no sintió mareo ni nauseas. La resaca ya no era problema. Ahora pero, lo que aún permanecía en su mente, eran las imágenes de la horrible noche. Alguien llamó a la puerta. Miró el despertador. Era domingo, la una y media del medio día.

—Voy... —Dijo levantándose de la cama, con los ánimos por el suelo—

Y la persona que esperaba al otro lado de la puerta, aun hizo que se fueran más abajo. Bajo tierra.

—Liam... —Murmuró—

Él yacía quieto, sonriente y con un ramo de flores en la mano. Ella solo pudo cerrar la puerta. Cerrar la puerta en las narices de Liam. «¿Por qué? Porque me arrepiento. ¿Por qué? Por que debería haberle hecho caso. Y de un buen principio, no ir a la puta fiesta»

Katy apareció por el pasillo.

— ¿Quién era?
—El cartero.
— ¿Y las cartas? —Su hermana levantó las cejas, incrédula—

__________ no dijo nada. Metedura de pata, no era una experta en excusas, pero esa era la que se llevaba la palma. Ridícula. Katherine abrió la puerta.

—Oh, Liam... —miró a __________, con una cara de miles de interrogantes— Pasa...

Le dijo, retirándose de la puerta. Liam entró, con una cara de preocupación.

—Princesa... —dijo pasando al cuarto de __________, donde de nuevo se encontraba, sentada en la cama. Liam se puso en cuclillas, a su altura. Le dejó el ramo de flores al lado—
—No, Liam, no soy tu princesa. —Dijo dejando que las lágrimas rebosaran sus ojos—
— ¿Pero qué te pasa? —Dijo preocupándose— ¿A caso he hecho algo?
—No... para nada, amor... —lo miró— no soy digna de ti. —Musitó— soy yo la que he cometido un error.  


Querido profesor ♥ Liam Payne "Perver"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora