Capitulo 9

16 0 0
                                        

Cuando llegue a mi habitación me introduje lo mas rapido posible en la ducha, necesitaba urgentemente un baño de pies a cabeza. Me sentía estresada, y no sabía ni el porque.

Lave mi cabello suavemente, y deje cada parte de mi cuerpo con una sensación de limpieza absoluta.
Salí del baño, tome uno pantalon jeans corto, me lo coloqué, me encantaba la forma que le daba a mi cintura, era un pantalon ajustado de un color jean algo desteñido y con un par de flequillos en los bordes. Lo combine con una blusa crema con estampados de flores, y unas zapatillas blancas. Estaba muy cansada como para amontonarme con ropa acalorada.

Delinie mis ojos con un lapiz azúl, resalte mis pestañas con el rimel de gel y encrespe mi cabello.

Salí antes de que me arrepintiera de haber aceptado la invitacion de Gustavo.

Cuándo llegue a la entrada del campus, ya él estaba ahí, esperandome.

Lo vi por un momento y tenía una mirada atontada, ok... dejaría de negar que sus miradas comenzaban a gustarme. No se que me esta pasando, y no se si quiero saberlo.

-te ves hermosa, dijo con cierto tono timido.

Era la primera vez que lo escuchaba hablarme en ese tono tan... tan sincero si se podría decir( ya no trataba de hacerse el galán conmigo, ahora estaba comenzando a conocer al verdadero gustavo).

-Gracias, dije sosteniendo una sonrisa en mi rostro.

Luego de eso nos dirigimos hacia la pastelería, caminamos un par de cuadras y llegamos, era un local bastante grande con una estantería repleta de dulces, y postres que se veían riquisimos! Habían unas cuantas mesas tanto dentro como fuera del local, las paredes tenían una combinación de colores muy hermosos.

-¿Cuál dulce escogeras?, Me pregunto gustavo, mientras yo observaba detenidamente cada postre sin saber por cuál decidirme.

Mi cuerpo tenía un increíble y extraño amor por la azúcar, aunque fisicamente no se reflejará.

Minutos después me decidi por un pedazon de torta de dulce de leche, se veía realmente increíble. Era un dulce de vainilla bañado en chocolate con trocitos de almendras y con un relleno de dulce de leche.

Gustavo optó por un dulce de almendras, era todo blanco, era tipo un pastel de vainilla bañado en crema pastelera con un relleno de crema de almendras.

Ambos nos sentamos en una de las mesas de afuera, ya estaba comenzando a anochecer, comenzaba a hacer un poco de frió, por lo que ambos pedimos un té para acompañar nuestros postres.

Mientras comíamos comenzamos a conversar, el estar con gustavo se estaba tornando lo suficiente cómodo para mi. Y aunque me costará aceptarlo, tenía la pequeña sospecha de que me estaba empezando a gustar...

Para cuándo terminamos de comer ya el cielo estaba totalmente oscuro, y era hora de volver al campus de la universidad.

-creo que ya debemos regresar al campus, dije queriendo que fuese mentira.

-si tienes razón, ambos debemos descanzar.

Tomé de la mesa el pequeño bolso que cargaba, y ambos nos levantamos de la mesa. No me percate de que mi bolso estaba un poco abierto y al levantarme las llaves de mi habitación se calleron al suelo, ambos sin pensarlo y sin percatarnos de que el otro hacía lo mismo, nos agachamos para agarrar las llaves, ambos quedamos con las manos sobre las llaves, su mano sobre la mía... En ese instante estaba ocurriendo lo mísmo que me había pasado en la cafetería, una sensación de adrenalina me recorrió todo el cuerpo causando cierta electricidad.

En instantes de segundo ya tenía sus ojos sobre los míos, y sin pedirlo ni esperarlo, mís labios sobre los suyos.

Devuelveme la vida: enciende mi interior.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora