Zorro Rojo

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Aviso: Lemmon


Laxus estaba en su habitación sentado en la cama, mitad de su pecho estaba vendado. Se levantó y se ajustó los pantalones, seguidamente llamaron a la puerta.

—Laxus, soy Mirajane.

Mira se adentró en la habitación con un plato de comida y lo dejó en una mesa

—Huele bien —dijo Laxus cerrando la puerta con llave -Pero ahora mismo no tengo hambre.

Laxus se acercó a Mirajane y la apretó contra él.

—Hoy no, estas herido.

—Ya estoy mucho mejor, si sigo alejado mucho más tiempo de ti, moriré. —Laxus empezó a besar el cuello de Mira, ésta gimió al sentir su tacto.

—Laxus los soldados me han visto entrar, si tardo en salir sospecharan.

—No importa. —Laxus fue deshaciendo de las cintas que llevaba Mira en el vestido, poco a poco su cuerpo fue quedando expuesto a los ojos de aquel hombre que tantas veces la había hecho suya.

El vestido cayó al suelo, la apretó más a él para sentir el calor de su cuerpo, Laxus tumbó a Mirajane en la cama y empezó a explorar su cuerpo, sus manos pararon el los pechos de Mira, masajeandolos, su boca se apoderó de uno, besándolo hasta que estuvo satisfecho, seguidamente fue al otro.

Mira enredó los dedos en el pelo rubio de su captor, mientras él seguía besando su pecho, con una mano exploró la parte más íntima de Mira haciendo que se retorciera de placer bajo él.

Laxus sin dejar de besarla fue subiendo por su cuello hasta sus labios, besándola con pasión, poco a poco dejó caer su peso sobre Mira, se desabrocho el pantalón, el cual empezaba a ser una molestia para Laxus.

Ella se abrió a él, y sin esperar más penetró en ella con urgencia, ambos contuvieron la respiración cuando sus cuerpos se unieron. Laxus empezó a moverse sobre ella sujetando sus caderas para adentrarse más en Mira, el dosel se agitaba sobre ellos con sus embestidas. Mira se apretó más a él con sus piernas rodeando la cintura de Laxus, arqueandose para una mayor penetración y con sus manos exploraba su musculosa espalda.

Mira se puso sobre él, tomando el control.
Apoyó sus manos en el pecho de Laxus y se inclinó para besarle.
Mira empezó a moverse rítmicamente sobre él, hundió su cabeza en el cuello de Laxus y ahogó un grito. Laxus volvió a ponerse sobre ella.

Oleadas de placer recorrieron sus cuerpos, hasta que Mira llegó al clímax, poco después Laxus la siguió y cayó sobre ella exhausto.

                             ***

Lucy y los demás seguían caminando, cuando de pronto Gajeel se detuvo y miró a su alrededor.

—Él está aquí... —murmuró Juvia mientras se escondía detrás de un árbol. -Constante y silenciosa...

—Juvia ¿Qué ocurre? —preguntó Levy al verla tan asustada.

Juvia señaló frente a ellos, Lucy y Levy observaron en aquella dirección; un hombre se acercaba, su ropa era completamente negra, su cabeza estaba cubierta por una capucha, en su mano derecha llevaba un bastón del mismo color que sus ropas.

Se detuvo a unos pocos metros de ellos y se descubrió la cabeza dejando ver un rostro lleno de cicatrices, su cabello era azul y algo corto.

Puso sus ojos marrones sobre los de Levy provocando una horrible sensación a la pequeña mujer, que sin darse cuenta había retrocedido y algunas lágrimas caían de sus ojos.

—Lord Phantom, no os esperábamos.

Gajeel hizo una reverencia ante él, puso sus manos en su espalda y les hizo señas a Lucy y a Levy para que se alejaran.

—No podía esperar más para ver a mi hija y a mi sobrina, Gajeel ¿Porque se están alejando? Acaso...

—No dejaré que les hagas daño.

Lord Phantom lo miró desconcertado, su soldado más despiadado, el que había sido un hijo para él, le había fallado.

—No me hagas reír Gajeel, es imposible que en ese corazón tuyo haya una pizca de sentimientos. ¿Quién es la afortunada? ¿Mi sobrina o mi hija?

Gajeel cerró sus puños con fuerza, sabía que tenía que haber dado marcha atrás cuando besó a Levy, cuando la besó supo que no sería capaz de entregársela.

—Veo que no quieres responder, pues lo averiguare de otra manera.

Lord Phantom se acercó a Levy a una velocidad sorprendente.

—Magia negra —murmuró Gajeel.

Levy quedó petrificada al sentir su presencia detrás de ella.

—¡Levy! ¡Aléjate de ella! —Gajeel blandió su espada, roja como la misma sangre, su nombre; Zorro Rojo*.

Lord Phantom sonrió con malicia, observando los ojos llenos de odio de Gajeel.

—Sabes lo que dicen de los Zorros, ¿Verdad? Son unos traicioneros, nunca sabes cuando van a ponerse en tu contra, sabías que algún día esto pasaría, que me volvería en tu contra tarde o temprano -dijo Gajeel sin dejar de apuntar con la espada a Lord Phantom.

—Si, pero nunca creí que fuera por amor. —Levy observaba a Gajeel, su mirada ya no le daba miedo, quería estar junto a él, no sólo en ese momento, quería estar a su lado siempre.

—No permitiré que te la lleves.

—Ya me la he llevado. —Gajeel vio como Levy y Lord Phantom iban desapareciendo como desaparecía el humo al ascender.

Gajeel abrió los ojos de par en par al ver que ahí donde segundos antes estaba Levy ya no había nadie.

—¡LEVY! —Gajeel golpeó un árbol con su puño y seguidamente alguien se abalanzó sobre él, asfixiándolo con sus manos.

Gajeel intentaba deshacerse de aquel desconocido, tenía el pelo negro y los ojos rojos al igual que los de su víctima

—¡Has dejado que se la llevaran! ¡Muere!

Gajeel empezó a golpearle el abdomen con sus puños para liberarse pero no lo conseguía hasta que alguien golpeó a su agresor derribandolo.

—Rogue ya es suficiente, ha defendido a Levy y a Lucy.

Gajeel miró al hombre que lo había ayudado y se levantó.

—¿Quién eres? —preguntó Gajeel.

—Soy Natsu Dragneel, guerrero de los Heartfilia.

*Zorro Rojo: Redfox. Quise darle ese nombre a la espada para que el apellido de Gajeel tuviera un sentido en este fanfic.
La espada de la imagen no sé de dónde es, la elegí porque era casi igual a la que me imaginaba.

Espero que os esté gustando la continuación del fanfic, si no os gusta podéis hacerme sugerencias, no hay problema.

Besitos xx

























Amor MedievalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora