Reina de las hadas

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—Señor Makarov la señorita Levy y Gajeel acaban de llegar al castillo—Informó un guardia.

Makarov asintió acariciándose el mentón. Debía poner fin a eso que tantos años había intentado ocultar o ignorar, aunque le habían informado de que Lord Phantom ya no vivía aún estaba por decidirse el destino de Gajeel, que había crecido junto a ese hombre tan malvado y vil. Puesto que Gajeel no había decidido su destino, Makarov no lo veía tan culpable, pero decidir tal cosa no estaba en sus manos.

—Ve a llamar a Jellal, él se ofreció a defender a Gajeel en el juicio, dile que se prepare —dijo Makarov abriendo un pequeño libro en el cual apuntó el nombre de Gajeel y que después del juicio las palabras inocente o culpable se escribirían al lado.

El guardia asintió y salió del despacho, Makarov escuchó sus pasos hasta que desaparecieron en la lejanía del pasillo.

—Jellal, ve con cuidado en el juicio, te podrían acusar de traidor o... —Jellal acarició el rostro a Erza dedicándole una pequeña sonrisa.

—Hay algo que podría ayudarme —dijo algo pensativo apartando la mano del rostro de Erza.

Erza se mostró interesada por saber lo que podría ayudarle.

—Es algo que solo puedes ayudarme tú.

Erza percibió una pequeña sonrisa en los labios de Jellal, Erza se acercó más a él y Jellal le puso las manos en su cintura.

—Quizás esto me de valor y fuerza, al fin y al cabo estoy a punto de besar a la reina de las hadas, la princesa de brillante armadura.

—¿Reina de las hadas? ¿Princesa de brillante armadura?  Eso son solo leyendas que se inventan las personas de los pueblos, ni siquiera me han visto.

—Pero yo si y te aseguro que no son leyendas, es real —Erza abrazó a Jellal rodeando el cuello con sus brazos y sellaron aquel momento con un beso, un beso que llenó de valor a Jellal para enfrentarse a lo que fuese que estuviera a punto de suceder, bueno o malo.

                   

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      °°°


Gajeel y Levy avanzaban por el vestíbulo con las manos entrelazadas cuando observaron a Makarov al otro lado.

Gajeel dejó de avanzar y agachó la cabeza.

—¿Gajeel? Tranquilo, estoy contigo.—Levy le dedicó una tierna sonrisa.

—No tienes nada que temer mocoso, estoy de tu lado, tenemos que saber perdonar ¿No crees? —Gajeel levantó la mirada y observó a aquel pequeño hombre. Makarov tenía la mirada seria y sosegada.

—Señor, después de lo que hizo... — Gajeel miró a Levy y volvió la mirada  a Makarov —Lord Phantom con vuestra hermana y la madre de Levy no soy digno de mirarte a los ojos señor.

—Gajeel, tu mismo lo has dicho, lo que hizo Lord Phantom no tu. —Gajeel iba a protestar pero una mirada de advertencia asomó en los ojos de Makarov.

—Estaréis cansados, Levy ya sabes donde estan tus aposentos ve y descansa yo le indicaré a Gajeel donde debe ir.

Levy se acercó a Gajeel y se puso de puntillas, Gajeel le acarició el rostro y se agachó para darle un pequeño beso. Makarov se sorprendió, pero miró hacia otro lado para darles más intimidad. 

 

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                           °°°

Levy entró en sus aposentos, se dirigió hacia el aseo y sonrió al ver que le habían llenado la bañera, se quitó la ropa y se introdujo en el agua, su cuerpo se relajó cuando se sumergió en el agua caliente.

Una vez estuvo satisfecha salió, se puso un vestido morado y se recogió el cabello con una cinta de igual color.

Al salir del aseo se encontró con Makarov sentado en una silla al lado de su cama.

—Levy, siéntate y hablemos.

Levy asintió y se sentó en su cama con las manos en su regazo.

—Mañana por la mañana se llevará  a cabo el juicio de Gajeel, he hablado con Jellal y sabe lo que tiene que decir en cada momento pero quiero que sepas que las personas que juzgarán a Gajeel no son fáciles de convencer y debes estar preparada para cualquier cosa, Levy debes ser fuerte una vez más. —Levy se llevó una mano al cuello y estrechó el collar de la hada que Gajeel le había dado.

—Señor Makarov ¿Cree que pueda lograrlo? —preguntó Levy jugueteando con el collar.

—No lo se, pero creo en el hombre que lo defenderá y también en Gajeel, descansa esta noche pequeña Levy, mañana sin duda será un día largo.

Hasta aquí otro capítulo, espero que os haya gustado, mañana si puedo actualizaré Un Redfox enamorado.

Besitos xx



















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